«Haití: de la emancipación histórica a la segunda emancipación»

Agradezco al Sr. Alfredo Vargas el titular de este artículo, que publicó en Acento el sábado pasado.

La independencia de la República de Haití no siguió un patrón de comportamiento definido por experiencias libertarias anteriores, dado que la experiencia de vida republicana en Haití es única en toda la humanidad: Haití es la primera república negra y esclava de toda la humanidad, sin académicos, sin intelectuales, sin partido político, pero sí con una originalidad propia: un grupo humano con sentido de humanidad basado en la negritud y la esclavitud. Bois Caïman (Bwa Kayiman) fue una famosa ceremonia de vudú realizada el 14 de agosto de 1791 en Saint-Domingue (actual Haití). Este evento marcó el inicio de la Revolución Haitiana y la rebelión de los esclavos africanos que llevó a la independencia del país. [1, 2].

Así como nosotros los dominicanos nos enorgullecemos de la trilogía Duarte, Sánchez y Mella, estrategas de nuestra independencia, en Haití la estrategia de la independencia la definió el pueblo haitiano, negro y esclavo. Esa es su grandeza, su orgullo, la fuerza de la unión organizada; con las armas del amo, llegaron a ser una nación libre e independiente.

Hoy en día, no podemos olvidar la forma de emancipación institucionalizada de aquella reunión en Bwa Kayiman. Al pueblo haitiano es a quien le corresponde actuar.

Hoy, como ayer, hace falta que el pueblo haitiano se DESYOISE y piense en NOSOTROS. La fuerza de la unión organizada, como la fuerza de las armas en manos de los empobrecidos, es para desarrollar nuestro pueblo, para institucionalizar el servicio de la defensa del empobrecido y de quien necesite paz y sosiego para vivir, para trabajar, para disfrutar del Buen Vivir en una cultura de paz.

«Solo el haitiano salva al haitiano». Desde fuera han llegado, pero a saquearnos, y los que han quedado con el poder dentro de Haití, una élite de riquitos, aprendieron bien la lección de los colonizadores, a quienes podemos identificar porque nos dan armas para mantenernos en la miseria, cuidándolos a ellos y manteniendo el caos institucional. ¿Así quién se beneficia?

«¡Bwa Kayiman vive! ¡Pueblo de Haití, la unión organizada es tu fuerza!»

«Solo el pueblo salva al pueblo».

Regino Martínez S.J.

Sacerdote

El sacerdote Regino Martínez es el coordinador del Servicio Jesuita para los Migrantes Refugiados en Dajabón.

Ver más