Desde hace un par de semanas, estamos frente a un fenómeno de circo en uno de los temas más complejos y de mayor impacto en la cohesión familiar; me refiero a la idea del señor Fadul y su propuesta de “curar el Autismo” con un arsenal de suplementos y, sin cambiar nada del ambiente externo de los niños; lo curioso del caso es que se inicia el proceso de atosigar a los niños con aminoacidos y vitaminas sin ningún análisis previo respecto a la necesidad de esos productos y sin diferenciar entre la situaciones única de los niños con Autismo. Además, la Fadulación crece en base a testimonios en las redes sociales que no ofrecen evidencia alguna sobre lo que se afirma: las mejoras alcanzadas por los niños con el uso de los productos consumidos (lo que se conoce como una evidencia simple de Before and after).

En lo personal, y dado mi experiencia en el tema con mi propio hijo, puedo advertir cómo el señor Fadul ha llevado la “jarana” utilizada en su quehacer político al plano de la salud de miles de niños; y, no me sorprende que haya combinado elementos del desaparecido Grupo DAN (Defeat Autism Now) con elementos respaldados por el Dr. Richard Frye (autor del libro: The Folate Fix) en el abordaje terapéutico del Autismo. Sin embargo, indicar lo mismo en cada caso, y sin información previa validada por determinados análisis clínicos, resulta un acto de irresponsabilidad profesional, y hasta un acto de irrespeto por la situación de los niños y la desesperanza de muchas familias que deben hacer muchos sacrificios por sus hijos.

En lo fundamental, he dicho públicamente que “si lo indicado no ocasiona daño alguno, entonces cumple con un principio claro de la ética médica”; sin embargo, merece mucha atención la indicación de Ácido Fólico, una forma sintética de la vitamina B9, y su efecto en el metabolismo dado que se trata de uno de los activos principales de la Fadulación. En efecto, ese suplemento forma parte del complejo de riesgo de la aparición de niños con Autismo, y las cifras al respecto son reveladoras: en los países donde existen leyes de fortificación de alimentos con ácido fólico (EE. UU., México, España o Chile), los datos indican que: entre el 85% y el 95% de las madres de niños con autismo recibieron suplementación con ácido fólico sintético durante el embarazo, ya sea por la vía de recomendación médica directa o a través de la fortificación obligatoria de harinas y cereales en esos países.

Además, el ácido Fólico sintético constituye el principal combustible de la conocida Trampa del Folato, en donde el cuerpo se muestra incapaz de utilizar el folato real de manera efectiva; el proceso es el siguiente: el ácido fólico (sintético) está supuesto a convertirse en la forma real del folato: el 5-MTHF; y éste, a su vez, necesita de la vitamina B12 para metabolizarse. Pero, resulta que, si no hay suficiente B12 disponible, el 5-MTHF queda atrapado y no se puede metabolizar, aun cuando haya suficiente folato en la dieta.

Además, el Ácido Fólico es un antagonista del nutriente real y tiene una mayor afinidad con el receptor de folato, así que ocupa el recepto e impide que la B9 real pueda acceder a su destino; como consecuencia, el folato (vitamina B9) se acumula, pero no se utiliza; la razón ulterior de ese proceso tiene su origen en la incapacidad del ácido fólico de servir como donante de un grupo metilo (CH3-) durante el proceso del ciclo de metilación. En tal sentido, se produce una falla en dicho ciclo que culmina en Homocisteína elevada (indicador de riesgo vascular), baja conversión de homocisteína en metionina, que es el aminoácido para la conversión en cisteína, que culmina en la deficiencia de uno de los pilares claves en la formación de Gutación: el antioxidante maestro del cuerpo humano. Así, pues, la trampa del folato impide el funcionamiento del ciclo de metilación y, por tanto, deprime al cuerpo de enfrentar exitosamente los embates del estrés oxidativo.

Pero, todavía hay más: debido al referido antagonismo, que impide el viaje del folato real y activo hacia su destino final en cerebro, la situación de la trampa del folato se persigue resolver con la Leucovorina, que es una forma activa del ácido fólico y tiene como función empujar al 5-MTHF por una ruta alternativa y llegar hasta el cerebro; sin embargo, no se sabe si dicho producto forma parte del “brebaje de suplementos y aminoácidos”, en donde resulta importante determinar la existencia o no de inhibición competitiva entre ellos, dado que algunos utilizan el mismo medio de transporte para arribar a su destino.

A eso se puede agregar que, “el paquete faludiano” no incluye la vitamina D3, como parte de su purga anti-autismo; pero resulta que dicha vitamina resulta indispensable para la correcta absorción de la vitamina B12, dado que la D3 está involucrada en la codificación de las proteínas involucradas en dicha actividad y, además, la absorción de la B12 cumple funciones especiales en el correcto desarrollo de la mielina, que es la capa que recubre los axones de las neuronas para permitir robustez en la comunicación sináptica. De hecho, se sabe que muchos problemas de comunicación en niños con Autismo tienen que ver con cierta disfunción en dicha estructura celular.

Otra falla interna de la fadulación resulta la inexistencia de una prueba fiable respecto al correcto metabolismo de su complejo vitamínico y de aminoácidos por los niños receptores de dicho producto; pues bien: el problema central del Autismo reside, precisamente, en la existencia de un metabolismo secuestrado debido a ciertos inhibidores externos a nivel celular: estructura del agua y estrés oxidativo provocado por los campos electromagnéticos y, a nivel interno, un nivel de glucógeno deprimido.

Evidentemente, si algún niño no puede empeorar más, es posible que algo nuevo le ayude porque, además, lleva una acumulación de otros productos (alimenticios) que podrían activar alguna función nueva en el metabolismo (efecto, tal vez no previsto por la magia faduliana). Agregue a eso, los resultados de mejoras que se publican en las redes sociales, muy bien pudieran ser de corto plazo; esto así, porque existe una situación enzimática para que el ácido fólico sintético sea útil y funcione, debe atravesar la enzima DHFR para convertirse así en folato activo; pero, resulta que dosis de dicho producto por encima de los 400 microgramos pueden saturar la DHFR.

Por otro lado, estamos frente a una trampa silenciosa (posiblemente no prevista en la fadulación perceptiva), la deficiencia de B12 a nivel celular, no solo sigue causando estragos en la mielina, sino también agotando el glucógeno cerebral, lo cual acentúa la situación de hipometabolismo celular y baja producción de energía; y, por tanto, eso se  traduce en el sacrificio de funciones que demandan mucha energía (potencial de acción, sinapsis y el correcto funcionamiento del sistema glinfático), eventos que están implicados en la aparición del habla. En cuyo caso, el cuerpo está favoreciendo funciones de sobrevivencia.

En sentido general, estamos ante otro drama social en donde muchas familias se ven obligados aceptar cualquier exorcismo que venga de la mano de una titulación académica; pero, entender el autismo no requiere de una simple titulación, puesto que demanda audacia y coraje para entender procesos que no necesariamente se discuten en las academias; la fadulación solo revela la angustia de miles de familias necesitadas de apoyarse en una creencia para actuar a favor de sus vástagos. La suerte está echada: solo duermo con la esperanza que esa magia fadulativa no culmine en alguna desgracia cuyo origen debe buscarse en la incomprensión de un fenómeno clínico que demanda plena atención en el entorno y nunca en el individuo diagnosticado con Autismo.

Fuentes: Johns Hopkins Study (2016) | Frye, RE. Folate Receptor Antibodies and Autism (2013) | CDC – Folic Acid Recommendations; CDC – Folic Acid and Pregnancy.

Fausto J. Hernández

Economista INTEC 1987. Doctorado en Economía, Bilbao 1995. Postgrado Matemáticas Puras, INTEC 2002. Máster Neurosicologia Educativa, CEUPE 2022. Profesor Economía Matemática INTEC 2009. Director Regulación y Defensa de la Competencia, Indotel 2005-2010.

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