El sector espacial comercial de China está creciendo a un ritmo "asombroso", con implicaciones para la seguridad que deberían alarmar a EE. UU., según una investigación del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS, por sus siglas en inglés).
La industria espacial comercial china ha crecido enormemente desde que se abrió a la inversión privada en 2014, señala el informe del centro de estudios; el número de empresas dedicadas a actividades espaciales —como servicios de lanzamiento y comunicaciones por satélite— ha pasado de unas pocas docenas a 600.
Se están construyendo ciudades dedicadas a la fabricación aeroespacial en todo el país, y también aumenta el número de emplazamientos e instalaciones para el lanzamiento de cohetes que transportan satélites. Al menos 10 empresas emergentes han surgido para competir con la serie de cohetes Larga Marcha del Estado que anteriormente ostentaba el monopolio del transporte de satélites chinos al espacio.
Aunque muchas de las empresas mencionadas en el informe de CSIS son aparentemente comerciales, muchas colaboran estrechamente con el Estado chino y ayudan a crear ecosistemas espaciales que benefician al Ejército Popular de Liberación (EPL).
"EE. UU. se centra en las amenazas espaciales del EPL y en sus planes lunares. No estamos prestando atención a los desarrollos espaciales comerciales de China, que están avanzando a una velocidad y escala asombrosas", afirmó Kari Bingen, exfuncionaria del Pentágono que dirigió el informe.
Según la investigación, dos empresas —Guowang y Thousand Sails— planean desplegar más de 10 000 satélites cada una en el espacio, lo que las sitúa en competencia directa con la constelación Starlink de SpaceX. Esto ocurre en un momento en que China está impulsando la creación de redes de banda ancha en órbita terrestre baja con aplicaciones tanto civiles como militares.
El país también está creando enormes "gigafábricas" automatizadas para construir satélites y cuenta con una capacidad estimada de producción de entre 4100 y 5000 satélites al año, frente a una tasa anual de 500 hace tres años.
"Pekín está cultivando un ecosistema espacial comercial sólido, impulsando empresas emergentes, atrayendo inversores e industrializándose a gran escala, lo que beneficiará tanto a su economía como a su ejército", señaló Bingen.
El informe señalaba que China estaba aplicando la misma estrategia industrial que utilizó para dominar en sectores como el de los vehículos eléctricos —empleando directrices centrales, competencia local, subsidios industriales y una liberalización selectiva del mercado— para fomentar la innovación y aumentar su cuota en el mercado mundial.
"El impacto se sentirá más allá de los cohetes y los satélites", afirmaba el informe. "Los sistemas espaciales comerciales se están integrando cada vez más en la infraestructura que sustenta las comunicaciones globales, el acceso a la información, la actividad económica y el poder nacional. Los países que le den forma a ese ecosistema determinarán también el entorno estratégico global en un sentido más amplio".
El Financial Times (FT) había informado anteriormente que grupos satelitales chinos ayudaron a Irán a localizar objetivos militares estadounidenses en el Medio Oriente durante el conflicto entre EE. UU. e Irán, además de proporcionar imágenes a los rebeldes hutíes de Yemen, respaldados por Teherán.
El CSIS indicó que empresas chinas están incorporando servicios espaciales a la Iniciativa de la Franja y la Ruta (BRI, por sus siglas en inglés), creando una nueva Ruta de la Seda Espacial que combinará servicios de comunicaciones por satélite, teledetección y navegación con financiación, formación y apoyo operativo.
Thousand Sails ha firmado acuerdos con Brasil y Malasia para ampliar la banda ancha en zonas rurales y mantiene conversaciones con más de 30 países, especialmente en lugares donde Starlink "ha tenido dificultades". Por su parte, el fabricante de satélites Galaxy Space ha establecido un centro regional en Tailandia y ha cerrado acuerdos con más de 10 países, según el informe. "Al integrar las redes de satélites chinas en los ecosistemas digitales de los países socios, Pekín está sentando las bases de una arquitectura de internet paralela que opera cada vez más al margen de las plataformas, los estándares y la influencia de Occidente".
El CSIS señaló que, si bien China ha logrado grandes avances, el lanzamiento espacial comercial es uno de los pocos sectores en los que se encuentra "muy por detrás" de EE. UU. No obstante, una vez que los grupos chinos sean capaces de realizar lanzamientos de carga media y pesada comparables a los del cohete reutilizable Falcon 9 de SpaceX, "podrán aprovechar la base manufacturera y las ventajas de costos del país para escalar rápidamente y aumentar la frecuencia de los lanzamientos", lo que podría socavar la competitividad global de EE. UU.
El desarrollo del sector espacial comercial chino merece atención, afirmó Bingen. "¿Seguirán las ambiciones espaciales comerciales de China la trayectoria de su auge en el sector de los vehículos eléctricos, con dificultades iniciales, pero logrando finalmente el dominio del mercado mundial? ¿O se parecerá a la de su crisis inmobiliaria, en la que las enormes inversiones en infraestructuras no dieron los frutos esperados?".
Demetri Sevastopulo y Eva Xiao. Copyright The Financial Times Limited 2026 © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web.
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