“El afán del día no entra en conflicto con dedicar algunos minutos para mejor comprender dónde estamos y qué somos”.
Apolo 11 fue la misión de la NASA que hizo posible por primera vez que el ser humano pisara la Luna el 20 de julio de 1969. Apolo 12 fue la segunda misión en lograrlo el 19 de noviembre de 1969.
Con los tan extraordinarios avances de la exploración espacial logrados entonces tanto por Estados Unidos como por la Union de Repúblicas Socialistas Soviéticas -URSS- en una más que exigente apropiada aplicación de la ciencia y la tecnología, era de esperar que otra misión a la Luna en este caso el Apolo 13 no presentara ninguna gran dificultad para alcanzar el grado de misión exitosa. Mas Apolo 13 despegó del Centro Espacial Kennedy rumbo a la Luna el 11 de abril de 1970 y nunca llegó.
Lo dicho corresponde al contexto de una gran expectación. Pues el 13 de abril de 1970 a dos días del inicio de la misión y ya a 321 mil 869 kilómetros de la Tierra se produjo una explosión en uno de los dos tanques de oxígeno del módulo de servicio y dejando seriamente afectado al otro. Para mejor entender las implicaciones de lo ocurrido Apolo 13 estaba integrado por tres módulos: módulo de mando que era la cápsula en forma de cono a donde le correspondía a la tripulación permanecer, el módulo de servicio que iba unido a la parte atrás del módulo de mando, y que tenía los tanques de oxígeno, los motores principales y las pilas de combustible, además del módulo lunar diseñado para bajar a la superficie de la Luna.
Ante tan grave situación los ingenieros de la NASA recalcularon la trayectoria para usar la gravedad de la Luna y regresarlos a la Tierra en una peligrosa odisea.
El módulo de mando se apagó casi por completo durante el viaje de regreso para ahorrar energía que le quedaba y la tripulación se refugió en el módulo lunar usándolo como bote salvavida por su capacidad de soporte vital, para que los tres astronautas pudieran respirar, tener agua y energía para volver a la Tierra.
Pasaron unos días extremadamente difíciles hasta con temperaturas próximas a cero grados centígrados entre tantas dificultades y que ante cualquier situación totalmente fuera de control se perdieran para siempre.
La inesperada adversidad y ante la gran expectación fue magistralmente superada cuando la cápsula cayó con éxito en el océano Pacifico y los tres astronautas fueron rescatados sanos y salvo.
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