Un año que se perfilaba con mayor crecimiento económico para la región y en particular, para la Republica Dominicana, ante la reducción de las tasas de interés, bajo precio del petróleo para los países no productores y precio del oro sobre US4,000 la onza Troy, comenzó con un mal pie.
El desastre en Venezuela con la captura de Nicolás Maduro, un infeliz que era usado como mascota por la cúpula militar y política del chavismo tradicional, que son los verdaderos responsables de dirigir los carteles de la droga, se ha convertido en la payasada del siglo.
Venezuela seguirá gobernada por el chavismo sin Maduro, cometiendo los mismos atropellos, persecuciones y asesinatos. La democracia en Venezuela es algo que no le importa el presidente Trump, que solo busca apropiarse de su petróleo.
Una invasión llena de dudas, probablemente orquestada por la CIA en alianza con los poderes fácticos del chavismo, con Diosdado Cabellos y la cúpula militar, dirigiendo la conspiración desde adentro para sacrificar un peón y salvar su pellejo.
Estados Unidos desconoce que existe un presidente electo, una líder de masa como María Corina Machado y que el 80% de los venezolanos votaron contra Maduro. ¿Cuál es el miedo de sacar a los chavistas del país que son una minoría? ¿Porque dejarlos en el poder y olvidarse de la democracia? Solo puede haber una razón: El petróleo. No importa que la represión continue y el tráfico de droga también, si tienen el control de los pozos petroleros, de su explotación y comercio.
El problema es más grave. El presidente Trump, envalentonado por su exitosa incursión aérea a Venezuela y el secuestro de Maduro y su esposa, amenaza a México y Colombia y está cerca de tomar por la fuerza a Groenlandia. Esto último significaría la disolución de la OTAN y abrirle las puertas a Vladimir Putin para continuar su avance en Ucrania y atacar bases militares en Polonia, como ha prometido. China no se quedará con los brazos cruzados y muy posiblemente invada a Taiwán. ¿Qué hará Estados Unidos al respecto? ¿Iniciar una guerra nuclear por Taiwán?
Irán no se queda atrás y las movilizaciones populares son una oportunidad para sacar al Ayatola Jumenei del poder e instalar un gobierno pro occidental, lo que no descarta nuevos ataques aéreos de Estados Unidos e Israel para forzar la caída del gobierno.
Las bolsas siguen subiendo, como si nada estuviera pasando. El oro continúa en alza y el precio del petróleo a la baja. Los mercados, hasta ahora, confían en Trump y en su política proteccionista y expansionistas hasta que todo se vaya a la mierda.
El 2026 puede convertirse en el peor año después de la pandemia, donde nadie saldrá ileso. Ojalá esté equivocado.
Compartir esta nota