En esta reflexión, trataré un tema que ha sido "el pan nuestro de cada día" en nuestra política vernácula. Este tema es el interés de los partidos oficialistas en permanecer en el Gobierno a toda costa. La centralización de los recursos económicos y el predominio en todas las áreas de los poderes públicos en esta media isla siempre han estado en manos del Ejecutivo, representado por el Presidente de la República, quien lleva la insignia tricolor sobre su pecho.

La búsqueda incesante de las organizaciones políticas oficialistas de tratar de convertirse en partidos hegemónicos no es nada nuevo y, desde el año 1931, solo tres fuerzas políticas lo han logrado: el Partido Dominicano, Reformista Social Cristiano y el de la Liberación Dominicana. El primero nos gobernó por 31 años, el segundo por 22 y el de la estrella amarilla por 20; ahora busca hacer lo mismo el PRM, ya que su triunfo en 4 elecciones nacionales, dos de ellas en el año 2020 (municipal, congresual y presidencial) y las restantes en el 2024, ha motivado a los modernos el tratar de mantenerse en el Palacio Nacional por una estadía larga.

Que el oficialismo quiera reeditar lo ya realizado por los partidos políticos que antes mencioné, no debe sorprendernos, porque la idiosincrasia de los que llegan al olimpo del poder en Dominicana es que no se plantean de modo alguno el salir del mismo bajo ninguna circunstancia, solo que en este particular caso, el de los modernos, pocas cosas buenas avalan su gestión gubernativa, ya que ha sido la que peores resultados ha obtenido.

Con sus luces y sus sombras, los tres partidos políticos que lograron convertirse en hegemónicos y que nos gobernaron por larga data, dejaron un legado innegable en obras, sea esta institucional, social o de infraestructuras, pero este plutocrático gobierno solo dejará un país totalmente endeudado y con un altísimo costo de la vida, lo que ha desmejorado aún mucho más los exiguos bolsillos de la población.

Aunque el desconcierto y el malestar ciudadano se muestran en todas las encuestas últimamente realizadas, los oficialistas tratarán de ganar las próximas elecciones haciendo uso de malas artes y del poder omnímodo que les da el administrar con discrecionalidad las arcas nacionales.

Este gobierno se mantiene en campaña política permanente y está utilizando todavía las tácticas que le dieron estratégicamente resultados en las elecciones del 2024, por lo que querrán repetir en parte las mismas para los procesos eleccionarios del año 2028, solo que la ciudadanía y la oposición deberán conocer desde ahora cuáles son las maniobras del oficialismo, para saber cómo plantarle cara y evitar que estas prosperen, por lo que las enumeró a continuación:

1- Mantener sus redes clientelares: La nómina pública no para de crecer año tras año y los decretos siguen siendo un arma muy efectiva para doblar voluntades y comprar apoyos.

2- Aumentar la cantidad de beneficiarios a los programas sociales focalizados: Supérate seguirá siendo un arma eficaz para tratar de captar respaldo en los sectores vulnerables de la Nación, pese a la vergonzosa miseria económica asignada de apenas $1,650 pesos que se les otorga mensualmente a las jefas de familia afiliadas.

3- Titulación masiva de las propiedades del Estado: Aunque es positiva la misma, dicho proyecto, que es de la autoría del Gobierno de Danilo Medina, los modernos piensan entregarle títulos a todas las propiedades estatales en manos de ciudadanos, con un marcado interés electoralista, ya que no existe plan de emprendimiento alguno para ayudar a los beneficiarios de dicho programa en arreglar sus mejoras o asesorarles para que puedan darle un uso más productivo a las mismas.

4- Control de los medios de comunicación: A través de la colocación de las pautas publicitarias estatales, se busca fortalecer el posicionamiento del gobierno y el PRM, con artificiosas informaciones dirigidas casi siempre a confundir a la ciudadanía.

5- El gobierno seguirá comprando encuestas: debemos admitir que los modernos lograron crear con su proliferación de encuestas una percepción favorable de avasallamiento a la oposición en la ciudadanía para las elecciones del 2024, pero con todo el uso y abuso del poder solo obtuvieron un 57% con un histórico 46% de abstencionismo electoral.

6- Pacto con sectores de poder: El gobierno seguirá su alianza con los sectores oligárquicos; nadie debe caberle duda, ya que esta es una plutocracia (un gobierno de los ricos).

7- Constreñir económicamente a los partidos políticos: La violación al artículo 224 de la ley 20-23 del Régimen Electoral, reduciendo arbitrariamente en un 52% la contribución del Estado a las organizaciones políticas, solo busca dejar en orfandad económica a las mismas, para cooptar a su favor la mayoría de los partidos políticos minoritarios que no tienen posibilidad alguna con tan reducidos recursos de alcanzar una votación apreciable y, de paso, afectar a los que se mantengan en la oposición para dificultarles su crecimiento.

8- Tratarán de imponerse en las elecciones municipales para fortalecer percepción de triunfo para las presidenciales: El oficialismo hará de todo para ganar las municipales, buscarán figuras populares para llevarlas de candidatos, unificarán las boletas de los partidos que le apoyan para no bifurcar su votación e invertirán multimillonarias sumas de dinero para torcer la voluntad de los electores.

9- Mantener las leyes que crean inequidad electoral: El método de asignación de escaños conocido como D’Hondt ha demostrado beneficiar solo a la primera mayoría. Además, el voto preferencial es abusivo e inequitativo, ya que privilegia mayoritariamente a los candidatos que tienen recursos económicos y poder.

10- Tratar de mantener una baja participación electoral: El PRM ha ganado elecciones con la más baja asistencia electoral; en los comicios del año 2020 solo votó un 55.29% del padrón electoral, aunque pudiese entenderse porque fue en medio del COVID-19, pero en las del año 2024 solo sufragó un 54.37%, ambos mínimos históricos de participación electoral, ya que en nuestro país el promedio de asistencia de electores ha sido de un 72% en promedio. Es por lo que se infiere que los modernos tendrán en su estrategia buscar fórmulas para desmotivar a la ciudadanía para que mayoritariamente no vaya a votar.

11- La insensata política de empréstitos se mantendrá: Este gobierno ha endeudado el país como ningún otro y seguirán, pese a todas las críticas y advertencias, tomando prestado, solo con el fin de seguir cubriendo sus enormes déficits presupuestarios.

12- Otorgamiento de pensiones no contributivas: Ningún gobierno había hecho política con las pensiones que otorga el Estado; más de 70,000 pensiones se han dado por política en esta administración, algo inaudito. Es por eso que de 43,000 millones de pesos ejecutados en el presupuesto general del año 2020, pasamos a más de 100,000 millones en ese renglón para este año 2026.

13- Gobierno buscará mantener dividida la oposición: a través de la compra masiva de dirigentes destacados y también de la presión o chantaje producto de acciones legales persecutorias del oficialismo a connotados exfuncionarios miembros de partidos opositores al gobierno, con el fin primario de impedir que exista una unidad monolítica de la oposición.

14- Entrega total a los designios de la política norteamericana: La dirigencia del PRM busca no ser perseguida por sus vínculos en la campaña del 2020 con el lavado y el narcotráfico y también intenta ganarse el favor de la administración Trump. Paradójicamente, los modernos, que debieron ser los continuadores históricos del peñagomismo, hoy se regodean en admitir públicamente que son de derecha. Esto fue comprobado en la reunión convocada por Donald Trump a los gobiernos conservadores aliados para constituir “El escudo de las Américas”, donde quedó claramente tipificada como de derecha la administración del presidente Abinader.

Como verán estimados lectores la oposición dominicana debe prepararse a la madre de las batallas para el año 2028, porque el oficialismo teniendo de aliado fundamental a los sectores oligárquicos querrá mantener el poder a toda costa, por lo que solo la identificación con las causas populares, la unidad real y una correcta estrategia comunicacional, organizativa y electoral podrían ser las claves de una coalición opositora para lograr desalojar de la mansión de Gazcue al popismo gobernante, porque aunque las encuestas reflejen hoy un real divorcio del pueblo con la administración perremeista, nadie puede ignorar en su sano juicio hasta donde llega en este país las manos largas de los gobiernos, más aún cuando se quieren convertir en fuerza política hegemónica, para así tratar de eternizarse en el poder!

José Francisco Peña Guaba

Político

José Francisco Peña Guaba, dirigente político dominicano, Presidente del Bloque Institucional Socialdemócrata (BIS) y Secretario General del Foro Permanente de Partidos Políticos (FOPPPREDOM). Ha ocupado diversas funciones en el tren gubernamental y en cargos electivos, actualmente es diputado del PARLACEN.

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