“Llevamos a mi hija de emergencia a una clínica con fuertes dolores en el vientre y le indicaron una cirugía de colecistectomía porque tenía piedras en la vesícula. Para cubrir la diferencia que no le paga la ARS, el cirujano cobró 70,000.00 de honorarios + 10,000.00 para su asistente, + 24,500.00 al anestesiólogo y 5,000.00 por la bandeja instrumental”.

Además pagamos 3,000.00 por la consulta al cardiólogo + el 20% por los análisis de laboratorio + 6,000.00 por la compra de una pinta de sangre + el 10% del costo de la sala de cirugía + el 10% por la habitación + la diferencia por habitación + el 30% de los medicamentos de recuperación + el pago de otra consulta al cirujano para darle de alta + 6,524.00 por los copagos autorizados + 5,000.00 de otros gastos. Un total de 152,024.00 mal contados.

 La ARS pagó 29,808.00 por los honorarios + 9,273.60 para el anestesiólogo + 3,974.40 para el ayudante, totalizando 43,056.00. Se trata de una situación inconcebible en donde el gasto familiar de bolsillo (152,024.00) supera 3.5 veces el aporte cubierto por el SFS a través de la ARS (43,056.00).

 Estamos en presencia de una desnaturalización total de la Ley 87-01 regresando al viejo modelo del predominio del pago directo del paciente al médico, con la única diferencia de que ahora el SFS le aporta una “ayudita” al afiliado.

 Por una imposición ilegal, todos los pacientes tienen que cubrir dos tipos de copagos. El primero, autorizado por el CNSS por el 20% de los análisis y estudios, el 10% de cirugías, internamiento y un 30% por medicamentos ambulatorios. Y el segundo, no autorizado ni documentado, que cobran los médicos más allá de los pagos de la ARS.

Mientras los primeros están limitados por un porcentaje y se entregan facturas, los segundos son fijados libremente por los médicos especialistas, sin factura ni comprobantes evadiendo el pago de impuestos. Pero, además, como demuestra este caso real, los segundos copagos quintuplican el monto de los primeros.

 El descontrol de los copagos amenaza con revertir todos los avances del SFS

Estos copagos equivalen a 6 meses del salario de un trabajador que gana 25,000.00 y dos meses de salario de un médico del SNS, ganado en solo dos o tres horas. Mucho más que por el aumento de la calidad de los servicios públicos, esos enormes copagos explican por qué muchos afiliados acuden a los hospitales públicos.

Si asumimos unas 10 cirugías similares al mes, más 10 consultas diarias a razón de 3,000.00 c/u, más un 10% recibido del laboratorio por análisis, estudios + la gratificación de la industria farmacéutica por la prescripción de sus medicamentos + una o dos cirugías a pacientes directos sin seguro, estamos hablando de ingresos mensuales cercanos a 2,000,000.00.

SE TRATA DE UN NEGOCIO REDONDO. Para esta minoría la reforma del sistema de salud dispuesta por la ley 87-01 constituye una amenaza existencial. Hay que desacreditarla y evitarla a toda costa, bloqueando la atención primaria de salud (APS), el primer nivel de atención y la prescripción de medicamentos genéricos de calidad.

La buena noticia es que cada vez más afiliados y familiares reclaman y denuncian estos abusos contra la economía familiar. Y que el director de la DIDA ha tomado conciencia de la gravedad de la situación, asumiendo una posición pública en defensa real de los afiliados, ante la pasividad de la mayoría de los funcionarios del Sistema.

Con sobrada razón, he escuchado a Pepe Abreu, presidente del CNUS, denunciar la creciente estratificación de un acceso a la salud, que acentúa las desigualdades sociales. ¿Dónde está la protección social de una familia promedio que gana 25,000 pesos mensuales, y que tiene que enfrentar ella sola copagos que superan el total de 6 meses de su salario?

 La Fundación Seguridad Social para todos (FSSPT) cumple con alertar al presidente Luis Abinader sobre esta grave situación que amenaza con revertir todos los avances logrados por el Seguro Familiar de Salud (SFS). Aprovechamos la ocasión para reiterarle nuestro apoyo al inicio de las reformas estructurales establecidas en la Ley 87-01.

Arismendi Díaz Santana

Economista

Economista especializado en seguridad social en España. Dirigió el equipo técnico que diseñó el Sistema Dominicano Seguridad Social (SDSS) y redactó la Ley 87-01. Primer manager General del Consejo Nacional de Seguridad Social (CNSS). Ha sido Consultor de la OPS/OMS, BID, PNUD y la OISS en seis países de América Latina. Ha realizado decenas de consultorías para las ARS y PSS del país, públicas y privadas. Autor del libro “Cómo se diseñó y concertó la ley de Seguridad Social”.

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