“El afán del día no entra en conflicto con dedicar algunos minutos para mejor comprender dónde estamos y qué somos”.
La denominación “vehículo aéreo no tripulado” aunque dice ya bastante encontraría no solo mejor comprensión sino una inmediata identificación si le llamamos “dron”.
La palabra dron, ya incorporada a nuestro idioma por la Real Academia Española de la Lengua, literalmente en su etimología desde el inglés corresponde a la denominación de las abejas macho de una colmena y en su origen refería por lo tanto a la capacidad de volar de ese símil de la naturaleza por la forma de vuelo de las abejas tan efectiva como elegante.
Hay que destacar, de entrada, que en el origen y desarrollo de los drones ha tenido un importante peso y en la actualidad es una de las principales fuentes de noticias sus usos militares; pero igual ha sucedido en la originaria vocación militar con áreas tan importantes como las telecomunicaciones, la microelectrónica de estado sólido y los vuelos espaciales, para solo citar algunas. Con los drones tiende a repetirse lo mismo, ya con muy valiosos impactos más allá de sus usos militares.
¿Qué son los drones? Partiendo de las diferencias entre aviones y helicópteros, los drones no pertenecen a ninguna de esas categorías, pues tienen la capacidad de volar de acuerdo con las necesidades o el diseño de forma equivalente a ambos y en no pocos casos superarlos. Pueden funcionar como helicópteros (multicópteros) de despegue vertical o como aviones mediante alas fijas para largas distancias.
Hay que precisar que los drones tipo helicópteros (multicópteros) usan múltiples motores generalmente cuatro y más, para despegar verticalmente, mantenerse estables en un punto y maniobrar ágilmente. Los drones tipo avión alas fijas funcionan como aviones convencionales, necesitando velocidad para sostener el aire, ideales para largas distancias; mientras que los drones híbridos combinan ambas tecnologías despegando verticalmente y volando horizontalmente.
Ya la robótica aplica ingeniería avanzada para diseñar drones capaces de realizar tareas automáticas y semiautónomas, combinando aeronáutica con Inteligencia Artificial a través de sensores y sistemas de control remoto. De ahí sus aplicaciones no militares en ascenso como agricultura de precisión, construcción e infraestructura, seguridad y rescate, mediante sistemas interconectados haciéndolos muy eficientes.
Los ya tan conocidos y cada vez más utilizados vehículos aéreos no tripulados mejor conocidos como drones marcan una gran tendencia de avance irreversible cada vez más eficiente. Otra fascinante vertiente de la aeronáutica en sus fronteras ya con sello muy propio.
Qué tanto avanza el transporte aéreo en la vertiente de los drones, otra maravilla de la aeronáutica.
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