“El afán del día no entra en conflicto con dedicar algunos minutos para mejor comprender dónde estamos y qué somos”.

Lo de las alas para volar ha sido muy evidente para el ser humano desde que alcanzó conciencia de su entorno. Significa que ha estado muy asociado a todo el proceso evolutivo. De ahí que, en una muy lejana observación objetiva  y análisis del comportamiento de las aves, se hacía evidente  que sus alas tenían una función principal en cuanto a hacer lo que los humanos no podían hacer entonces: volar. De ahí la primera lectura de “Alas para volar”.

Mas que en el año 2007 la Aerolínea Singapur pusiera en vuelo el avión Airbus A380 capaz de llevar un peso de 1 millón 276 mil libras, dice mucho de los avances logrados a partir de aquellas primitivas observaciones de la capacidad de las aves para volar por los aires.

Son múltiples los factores asociados a la aeronáutica como vertiente de la ciencia y la tecnología que  explican las maravillas de los aviones. Pues se trata en sus mayores alcances del estudio, diseño, construcción, operación y mantenimiento de aeronaves en su correspondiente espacio que es la atmosfera; pero debido a los grandes alcances de la aeronáutica se trata de ir considerando gradualmente sus distintos factores asociados y de ahí ahora lo de las alas.

Por eso la referencia inicial a las alas de las aves. Eso así por cuanto las alas de las aves y de los aviones comparten principios físicos fundamentales como la generación de sustentación mediante una menor presión del aire en la parte superior del ala. La parte superior curva acelera el aire, reduciendo la presión y elevando el ala mientras que la presión es mayor en la parte inferior, permitiendo el vuelo.

Las aves generan tanto sustentación como empuje mediante cambios activos en las formas de sus alas (aleteo) mientras que en el avión se separa la sustentación (alas) del empuje (motores). Y si bien se podría considerar que los helicópteros no aplican para la comparación, sucede que sus alas rotatorias imitan el aleteo flexible y suspensión de los colibríes.

Las alas de los aviones más allá de las siempre provocadoras referencias con las aves es una de las áreas de mayor desarrollo de la aeronáutica. Las que aseguran la sustentación, el control del avión en vuelo, la capacidad de despegue y aterrizaje, en algunos casos sujetan los motores y transmiten el empuje al avión completo. Es decir, son esenciales en la aeronáutica, cual extraordinario avance de la humanidad.

Alas para volar.

Ramón Morrison

Consultor en Desarrollo Organizacional

Profesor de ciencias de primaria, secundaria y universitario ya jubilado, con la misma pasión de entonces.

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