Quiero celebrar este día tan especial, Día de las Madres, hablando de una de las mejores madres que he conocido en la vida. Aunque sé que todas las madres son buenas, si son normales. Y estas son las que me interesan para inclinarme a sus pies por su entrega, amor y dedicación. Aquellas que son como Teresita Ramírez (Oria), una gran mujer de mi pueblo de origen, Cachón, de la provincia Barahona. Aunque debo aclarar con alegría, orgullo y mucha emoción, que soy también de Cabral y Polo.
La ecuación es sencilla: nací en Cachón, tierra donde nacieron mis padres y mis abuelos, pero me crié entre Cabral y Polo. Ellos me asumen como suyos; yo, de igual manera, de ellos, también.
Hace unos días que, por asuntos familiares, estuve de visita en Cachón. No quise regresar de mi pueblo sin ver a Oria, una de las mujeres más ejemplares de este planeta.
La conocí cuando ella era una mujer muy joven; hoy está camino a sus cien años si Dios lo permite. Pronto cumplirá 92. Su esposo, Lorenzo Feliz, tiene 97 años.
Ella sigue siendo la mujer amorosa, social y líder comunitaria. Hoy, al igual que ayer, está llena de amor, alegría y firme actitud hacia el servicio social y comunitario.
La provoqué para disfrutar su amable y dinámica conversación. Esta vez, el diálogo giró sobre sus ejemplares hijos y los recuerdos del ayer.
Oria se siente altamente orgullosa de sus diez vástagos, y de saber —y lo dice con profunda alegría— que la totalidad de ellos tiene una carrera universitaria. Es una verdadera hazaña. Sus hijos no son solamente excelentes profesionales, sino que han construido una ciudadanía responsable y solidaria al servicio del bien común. De sus cuarenta (40) nietos, casi todos son profesionales. Esto es un ejemplo de que el hogar es una escuela.
Cuando le pregunto cuáles palabras quisiera decirles a sus hijos, ella me responde: "Que Dios los bendiga y que estén siempre por el camino de Dios". Oria lee diariamente la Biblia; fue coordinadora de grupo de ancianos de la iglesia, a quienes recitaba poemas y les cantaba canciones.
Esta es una bella ocasión para felicitar, por anticipado, a nuestra líder y amiga Oria, en el Día de las Madres.
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