La rabia acumulada por el año de espera de justicia chocó este lunes con la violencia de quienes defienden a los imputados. Frente al tribunal donde se celebra la audiencia preliminar del caso Jet Set, este lunes, el comunicador Johossan Capell agredió físicamente a José Luis Custodio, padre de Luis José Custodio, una de las 236 personas que murieron tras el colapso del techo de la discoteca.
Custodio, quien forma parte del grupo de querellantes del caso, se encontraba en las afueras del recinto expresando su rechazo a los acusados —los hermanos Antonio Espaillat y Maribel Espaillat— cuando Capell, presente en el lugar en apoyo a los imputados, le propinó una bofetada.
Momentos antes de la agresión, el comunicador había declarado públicamente: "Este país le debe mucho a esa familia", en referencia a los Espaillat.
Una herida sobre otra herida
José Luis Custodio no solo carga con el dolor de haber perdido a su hijo en una de las tragedias más devastadoras de la historia reciente dominicana. Este lunes, además, fue golpeado por defender en voz alta lo que considera un derecho elemental: que se haga justicia.
La tragedia del Jet Set dejó 236 muertos y 180 heridos cuando el techo del establecimiento colapsó sobre cientos de personas. El caso se encuentra en fase de audiencia preliminar, con el Ministerio Público sosteniendo una acusación formal que pide juicio contra los propietarios del local.
La violencia como respuesta al dolor ajeno
El incidente pone en evidencia la tensión que rodea el proceso judicial y la presión que enfrentan los familiares de las víctimas, quienes llevan años exigiendo que el caso llegue a juicio de fondo.
La agresión de Capell a Custodio no fue solo un acto de violencia física: fue la expresión más brutal de una postura que antepone la defensa de los imputados al duelo de quienes perdieron a sus seres queridos aquella noche.
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