El senador demócrata Mark Warner ganó la reelección en Virginia, según proyecciones de agencias internacionales de prensa difundidas inmediatamente después del cierre de los centros de votación en ese estado, uno de los primeros en concluir la jornada electoral de este martes 3 de noviembre.
La victoria convierte a Warner en el primer ganador proyectado en una contienda por el Senado durante esta jornada de elecciones de medio mandato (midterms), en la que los estadounidenses votan para renovar parte del Congreso y elegir autoridades estatales y locales.
Warner derrotó al candidato republicano Bert Mizusawa, un general de división retirado del Ejército estadounidense, y obtuvo así un cuarto mandato de seis años en la Cámara alta, donde representa a Virginia desde enero de 2009.

El legislador demócrata ocupa la vicepresidencia del Comité Selecto de Inteligencia del Senado, una instancia que supervisa las actividades de inteligencia del Gobierno federal y examina asuntos relacionados con la seguridad nacional.
La contienda de Virginia no figuraba entre las más competitivas de estas elecciones. Warner llegó a la jornada con una amplia ventaja financiera sobre su contrincante y con una posición electoral favorable, mientras que los grupos republicanos nacionales destinaron pocos recursos a respaldar a Mizusawa.
Virginia, un estado cada vez más demócrata

El resultado también refleja la transformación política y demográfica de Virginia durante las últimas dos décadas. El estado, que anteriormente constituía un territorio competitivo y con una importante tradición republicana, ha mostrado una inclinación creciente hacia los candidatos demócratas en las elecciones federales.
Uno de los factores de ese cambio ha sido el crecimiento demográfico del norte de Virginia, especialmente en las áreas próximas a Washington D. C., donde se concentran empresas tecnológicas, contratistas del Gobierno federal y una población de profesionales que ha modificado el perfil electoral de la región.
La victoria de Warner representa, además, un respaldo a uno de los senadores demócratas con mayor experiencia en asuntos de inteligencia y seguridad nacional, en una jornada cuyo resultado nacional determinará el equilibrio de fuerzas en el Congreso estadounidense.
Compartir esta nota