La copresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, arremetió este miércoles contra la oposición nicaragüense en el exilio, a la que advirtió que "la dictadura no volverá jamás" al país centroamericano.
"¡La dictadura de ese terrorismo vende patria no volverá jamás! Lo saben. Sépanlo bien", enfatizó Murillo a través de medios oficiales.
El pasado 19 de julio, el esposo de Murillo y copresidente Daniel Ortega, que gobierna Nicaragua desde 2007, anunció que "no volverá a haber elecciones" en su país.
Posteriormente, la Asamblea Nacional (Parlamento), supeditada a la Presidencia, presentó una iniciativa de reforma constitucional que propone, entre otras medidas, ampliar de seis a siete años el mandato de la denominada copresidencia y establecer que el mismo sea renovable.
Asimismo, eleva a rango constitucional restricciones que impedirían la participación política de personas consideradas por el régimen como "golpistas" o "traidoras a la patria", con el objetivo de "prevenir la injerencia externa e impedir que el golpismo tome el poder", de acuerdo con el Legislativo nicaragüense.
Las últimas elecciones generales se celebraron en noviembre de 2021 sin la participación de los principales aspirantes a candidatos a la Presidencia por la oposición, que fueron arrestados previo a esos comicios.
Las próximas elecciones están programadas para noviembre de 2027, luego que una reforma constitucional ampliara el periodo presidencial de 5 años a 6 años.
"Solo saben de terrorismo y vandalismo"
En su alocución, Murillo tildó de "vándalos" y de no conocer el "amor patrio" o "cualquier forma de amor" a los opositores desnacionalizados, "que solo saben de terrorismo y vandalismo, que fabrican decires, que pretenden decir que tienen lo que no tienen, simulándose como representantes de un pueblo grande y digno, que nada tiene que ver con ellos, que no se deja además manosear por la torpeza y la maldad de los que no tienen patria".
"A los vándalos, traidores y cobardes que no conocen el amor a Nicaragua, como siempre, solo le pedimos a Dios que sepa perdonar su ignorancia, y les dé fuerzas para reconocer que no son nadie, ni nada, y mucho menos para estar fraguando crímenes contra un pueblo pacífico que merece lo mejor. Nada ni nadie son para esta Nicaragua que traicionaron", señaló la dignataria.
Ortega, un exguerrillero sandinista de 80 años, gobierna Nicaragua desde 2007 en medio de acusaciones de fraude electoral, persecución política y eliminación de rivales para evitar la competencia electoral.
Es el hombre que ha ostentado más tiempo el poder en Nicaragua, con treinta años. Coordinó una Junta de Gobierno de 1979 a 1985, y presidió por primera vez el país de 1985 a 1990.
Difunden imágenes del obispo emérito detenido en Nicaragua
Una entrevista, una serie de fotografías y un video que muestran en su casa al obispo emérito nicaragüense Juan Abelardo Mata, de 80 años y que había sido detenido, fueron publicadas por el portal gubernamental de Nicaragua El 19 este miércoles, luego de que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) exigiera a ese Gobierno información sobre el paradero del religioso.
El jerarca católico fue detenido por policías el 29 de junio en represalia por una misa celebrada en la iglesia Cruz del Calvario en la ciudad nicaragüense de Estelí (norte), en la que pidió a los fieles rezar por la Iglesia católica perseguida y mencionó expresamente al obispo desnacionalizado y excarcelado Rolando Álvarez.
La entrevista se la concedió al diputado sandinista y periodista Adolfo Pastrán, que dirige el programa Informe Pastrán TV, a quien dijo en la entrevista que "se siente bien".
La CIDH solicitó el martes a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH) ampliar las medidas provisionales a favor del obispo emérito.
El pasado 4 de julio, el Gobierno de Nicaragua, a través del Ministerio del Interior, informó que había enviado a su casa al octogenario obispo, luego de que Estados Unidos exigiera su liberación "inmediata e incondicional".
Tras su detención, Mata habría permanecido bajo un régimen de "casa por cárcel", y si bien el Ministerio del Interior informó que estaba bajo "indagación", hasta entonces no existía información independiente que permitiera verificar su paradero o estado de salud.
La Comisión otorgó medidas cautelares a favor del obispo emérito en 2021 tras confirmar que fue objeto de una serie de mensajes de descalificación y descrédito hacía él y la Iglesia católica, así como de actos de hostigamiento, amenazas de muerte, intimidación, agresión y persecución en su contra en Nicaragua.
Desde 2018, la CIDH ha documentado un patrón sistemático de afectaciones contra obispos, sacerdotes, personas religiosas y laicas, consistente en actos de vigilancia, restricciones al ejercicio del culto, detenciones arbitrarias, expulsiones del país, la privación arbitraria de la nacionalidad, confiscación de bienes, el cierre forzado de congregaciones y otras represalias por el ejercicio de la libertad de religión.
Las relaciones entre el Vaticano y Managua están suspendidas oficialmente desde marzo de 2023.
En marzo de 2023, el fallecido papa Francisco calificó como una "dictadura grosera" el Gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua, un mes después de la condena por "traición a la patria" del obispo Rolando Álvarez a 26 años y cuatro meses de prisión, ahora exiliado y desnacionalizado.
Ortega, a su vez, disolvió y expropió a la Compañía de Jesús, orden a la que pertenecía el sumo pontífice, y también ha calificado de "mafia" y antidemocrática a la Iglesia.
Además, al menos 261 religiosos, incluido el presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, Carlos Herrera, han sido desterrados de ese país, como resultado de la persecución religiosa contra la Iglesia católica, según el informe titulado 'Fe bajo fuego' de la ONG humanitaria Colectivo Nicaragua Nunca Más.
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