El presidente Luiz Inácio Lula da Silva lidera con el 41 % de la intención de voto en el escenario de primera vuelta de las elecciones presidenciales del próximo 4 de octubre en Brasil, frente al 31 % del senador Flávio Bolsonaro, su principal rival, según la más reciente encuesta de la firma Datafolha, divulgada este sábado 20 de junio.
La medición, realizada entre el miércoles 18 y el viernes 19 con 2.004 entrevistados en 139 municipios del país, tiene un margen de error de dos puntos porcentuales.
La brecha entre ambos candidatos se ensanchó un punto porcentual respecto al sondeo anterior, lo que consolida una tendencia que otras firmas también registraron esta semana: la encuesta MDA, publicada el martes 17, situó a Lula en el 41,8 % y a Flávio en el 28,2 %, mientras que BTG/Nexus (15 de junio) y Apex/Futura (16 de junio) mostraron resultados similares en segunda vuelta, con el mandatario superando al senador por márgenes de entre seis y siete puntos.
Flávio Bolsonaro: estancado y bajo sospecha
El primogénito del expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022) no logra despegar. Su intención de voto se mantiene congelada en el 31 % por segundo mes consecutivo, en un contexto que sus propios asesores reconocen como adverso.
A mediados de mayo se filtraron audios en los que el senador llama "hermano" a Daniel Vorcaro —exdueño del Banco Master, actualmente detenido— y le solicita financiación para una película biográfica sobre su padre.
Las grabaciones sembraron dudas sobre la viabilidad de su candidatura y abrieron un flanco que la oposición no ha dejado de explotar.
El escándalo que no cede
El Banco Master está en el centro del mayor fraude financiero de la historia reciente de Brasil. La entidad fue liquidada por las autoridades a finales de 2025, y desde entonces la Operación Compliance Zero de la Policía Federal ha ido ampliando su radio de acción.
El pasado jueves 18 de junio, en su novena fase, los agentes ejecutaron 18 allanamientos simultáneos en los estados de Bahía, São Paulo y el Distrito Federal.
El 'Caso Master' llega al corazón del oficialismo

El golpe más reciente del escándalo no cayó sobre Bolsonaro, sino sobre el propio Gobierno. El senador Jaques Wagner, del Partido de los Trabajadores (PT) y líder del oficialismo en el Senado —uno de los colaboradores más cercanos a Lula desde los orígenes del partido—, fue incluido como objetivo de la novena fase de la Operación Compliance Zero.
La Policía Federal registró su domicilio y otras propiedades.
Las acusaciones contra Wagner
De acuerdo con documentos de la investigación citados por medios brasileños, existen indicios de que Wagner habría recibido durante años pagos del Banco Master canalizados a través de una empresa vinculada a su hijastro.
Además, habría aceptado un apartamento en Salvador valorado en 2,5 millones de reales (unos 490.000 dólares) y utilizado con frecuencia aeronaves privadas de Vorcaro.
La Policía Federal también investiga si el senador presentó una enmienda legislativa que habría aumentado el techo de intereses de los préstamos con descuento en nómina —propuesta finalmente rechazada por el Congreso— en un momento temporalmente cercano al inicio de sus presuntos vínculos contractuales con el banco.
Un favoritismo que resiste, pero no es inmune
Pese a que los allanamientos contra Wagner comenzaron mientras el sondeo de Datafolha ya estaba en curso, el favoritismo de Lula se mantuvo prácticamente intacto.
En un eventual balotaje, el mandatario obtendría el 47 % frente al 43 % de Flávio Bolsonaro, cifras estables respecto a la medición anterior.
El resto del campo opositor permanece muy por detrás: el exgobernador de Goiás Ronaldo Caiado y el activista Renan Santos comparten el tercer lugar con el 3 % cada uno, mientras que el exgobernador de Minas Gerais Romeu Zema alcanza el 2 %.
Los votos en blanco y nulos suman el 8 %, y el 1 % de los encuestados declaró no saber aún por quién votará.
Campaña marcada por la judicialización
Las elecciones del 4 de octubre se perfilan como las más judicializadas de la historia reciente de Brasil. El 'Caso Master' ha golpeado sucesivamente a figuras de distintos partidos: primero a Flávio Bolsonaro, luego al senador Ciro Nogueira —también investigado por vínculos con Vorcaro— y ahora al propio Wagner.
La pregunta que recorre Brasilia es si la investigación seguirá expandiéndose antes del cierre de las candidaturas y qué impacto tendrá sobre un electorado que, por ahora, parece haber procesado el escándalo sin alterar de forma dramática sus preferencias.
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