Las fotografías circularon con rapidez. En ellas, altos funcionarios de Estados Unidos aparecen estrechando la mano de Diosdado Cabello, ministro del Interior de Venezuela y uno de los dirigentes chavistas más buscados por la justicia estadounidense. La reacción en las redes sociales no se hizo esperar: miles de venezolanos, en su mayoría opositores y miembros de la diáspora, expresaron indignación, incredulidad y cuestionamientos hacia Washington, reporta Miami Herald.
Las imágenes fueron captadas durante reuniones de coordinación para la asistencia humanitaria tras los terremotos que sacudieron a Venezuela el 24 de junio pasado. En ellas se ve al general Francis Donovan, comandante del Comando Sur de Estados Unidos, y al encargado de negocios de la embajada estadounidense en Caracas, John Barrett, junto a Cabello en distintos encuentros. Ambas fotografías se propagaron esta semana por X y otras plataformas, acumulando miles de reacciones.
Una contradicción que no pasó desapercibida
Para buena parte de la oposición venezolana, las imágenes representan una contradicción difícil de digerir: funcionarios de la administración Trump sentados frente a un hombre sobre quien el Departamento de Justicia de Estados Unidos mantiene cargos por delitos vinculados al narcotráfico y por cuya captura Washington ofrece una recompensa de 25 millones de dólares.
"Publiquen la foto de Donovan con el ladrón Cabello; esa es la que tienen que mostrar primero, para que el mundo vea que están haciendo negocios con el narcoterrorista más buscado por Estados Unidos", escribió el usuario @ciudadano5050 en una de las publicaciones más compartidas y que reporta The Miami Herald.
Otro usuario, @luisparragonza4, sostuvo que ver a Donovan estrechando la mano de Cabello "parece una falta de respeto para todos los venezolanos". Otros calificaron las imágenes como una afrenta directa a las víctimas de la persecución política bajo el gobierno socialista.
Diplomacia de emergencia tras los sismos
El trasfondo de estos encuentros es la crisis humanitaria abierta por los terremotos del 24 de junio, que obligaron a Venezuela y Estados Unidos a establecer canales de comunicación directa para coordinar las labores de rescate y asistencia. Ese contexto de emergencia es el que llevó a Donovan y Barrett a reunirse con Cabello, quien encabeza el Ministerio del Interior y Justicia.
Sin embargo, para numerosos sectores de la oposición venezolana, la urgencia humanitaria no justifica la legitimación implícita que supone sentarse —y fotografiarse— con uno de los hombres más señalados del chavismo.
Divisiones en torno a la política de Trump hacia Venezuela
Las imágenes pusieron de manifiesto las profundas divisiones que existen dentro de la comunidad venezolana en el exterior respecto a la evolución de la política de la administración Trump hacia Caracas. Mientras un sector rechaza cualquier tipo de acercamiento con el gobierno de Nicolás Maduro, otros reconocen que la cooperación en emergencias puede abrir canales que, a largo plazo, beneficien a la población civil.
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