El FBI elevó este sábado el nivel de alerta terrorista en Estados Unidos tras el inicio del ataque conjunto estadounidense e israelí contra Irán, anunció el director de dicha agencia, Kash Patel.
"Anoche di instrucciones a nuestros equipos de contraterrorismo e inteligencia para que estén en alerta máxima y movilizar todos los recursos de seguridad necesarios", detalló Patel en un comunicado en la red social X.
Patel afirmó que el FBI está al frente de las tareas de disuasión de ataques dentro del territorio nacional y prometió que "trabaja 24 horas al día para proteger a los estadounidenses".
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, explicó en X que se encuentra en "coordinación directa" con las agencias de inteligencia y las fuerzas del orden para "vigilar de cerca y frustrar cualquier amenaza potencial contra la patria".
El Servicio Secreto, encargado de proteger al presidente y a otros líderes políticos, también anunció un "incremento de la seguridad" en los lugares bajo su jurisdicción.
Departamentos de policía locales en todo el país, como el de Nueva York, activaron protocolos de precaución y reforzaron la presencia de patrullas en sitios de culto y sedes diplomáticas.
Estados Unidos e Israel lanzaron este sábado un ataque a gran escala contra Irán, que respondió con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y contra bases militares estadounidenses en la región.
El presidente estadounidense, Donald Trump, cuyo Gobierno negociaba un pacto nuclear con Teherán, anunció la operación de madrugada desde su residencia privada de Mar-a-Lago, en Florida, y afirmó que su objetivo final es derrocar al régimen iraní.
También alerta por el clima frío
Adicionalmente, más de 25 estados de EEUU sse encuentran bajo alerta por tres tormentas invernales que entrañan riesgo de cortes eléctricos
Durante el último fin de semana de febrero y los primeros días de marzo de 2026, una cadena de tres tormentas invernales comenzó a afectar a más de veinticinco estados del centro y noreste de Estados Unidos, generando nevadas, hielo y descensos abruptos de temperatura que impactan la vida cotidiana de millones de personas.
El fenómeno, resultado de la interacción entre masas de aire frío provenientes de Canadá y flujos cálidos del Golfo de México, mantiene activas alertas y advertencias oficiales en una amplia franja del país.
Según reportes del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), los sistemas meteorológicos avanzan de oeste a este y presentan variabilidad en la cantidad de nieve y hielo esperada para cada región.
Las proyecciones de las agencias especializadas indican que las tormentas actuales no superarían la magnitud de la tormenta de nieve que recientemente bloqueó el noreste, aunque podrían generar interrupciones en el transporte y el suministro de energía.
El antecedente inmediato es el temporal registrado a mediados de febrero, que dejó acumulaciones superiores a 60 centímetros en varias ciudades clave del noreste, y obligó a declarar emergencias estatales y movilizar recursos de respuesta en estados como Nueva York, Nueva Jersey y Massachusetts, estableciendo un precedente para la alerta y la preparación ante los nuevos episodios invernales.
Esta primera ronda de tormentas comenzó hoy sábado 28 de febrero con nevadas en Montana y las Dakotas, avanzando hacia el Medio Oeste y los Grandes Lagos durante la noche, de acuerdo con la NOAA.
Las acumulaciones previstas para este primer evento se sitúan por debajo de los 8 centímetros (3 pulgadas) en la mayoría de los lugares, aunque ciertas áreas montañosas y zonas de esquí podrían recibir cantidades superiores. Ciudades como Pittsburgh, Albany y Manchester figuran entre las principales afectadas, según el NWS.
Para la madrugada de mañana domingo, se esperaba nieve ligera en áreas metropolitanas como Nueva York, Boston y Providence, con acumulaciones cercanas a 2,5 centímetros.
Compartir esta nota