Estados Unidos ampliará desde este miércoles 30 de septiembre las restricciones contra Cuba con un paquete de medidas que afecta simultáneamente los viajes educativos, las reuniones profesionales y las operaciones financieras vinculadas con la isla.
Esto último incluye las cuentas de empresarios cubanos del sector privado en bancos estadounidenses.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro, modificó las regulaciones sobre Cuba para eliminar varias autorizaciones que habían sido introducidas o ampliadas durante administraciones demócratas.
Las nuevas reglas también extienden la prohibición estadounidense a determinadas transacciones financieras indirectas con entidades incluidas en la lista de instituciones restringidas de Cuba.
Una de las modificaciones más visibles afecta a los llamados viajes educativos «pueblo a pueblo» (people-to-people), una modalidad de intercambio que permitió durante años que grupos de estadounidenses viajaran a Cuba con fines educativos y culturales.
Desde este miércoles, esa autorización general queda eliminada. Los viajes educativos que continúen permitidos deberán realizarse bajo los auspicios de una organización sujeta a la jurisdicción estadounidense y con un representante de esa institución acompañando a los viajeros.
La normativa también elimina la autorización general para que ciudadanos estadounidenses asistan u organicen reuniones y conferencias profesionales en Cuba.
Quienes ya hubieran efectuado determinadas transacciones relacionadas con un viaje antes de la entrada en vigor de las nuevas reglas podrán beneficiarse de disposiciones transitorias en algunos casos.
Golpe al acceso bancario de empresarios privados
El cambio financiero puede tener un efecto particularmente relevante sobre el incipiente sector privado cubano.
OFAC eliminó la autorización que desde 2024 permitía a bancos sujetos a la jurisdicción estadounidense abrir y mantener cuentas exclusivamente a nombre de ciudadanos cubanos considerados empresarios independientes del sector privado.
Si esas cuentas no exhiben otra autorización aplicable, los bancos deberán bloquear los fondos y las cuentas y solicitar una licencia específica para desbloquearlos.
La medida revierte así una de las disposiciones adoptadas durante el Gobierno de Joe Biden para facilitar el acceso de emprendedores cubanos a servicios financieros estadounidenses.
En 2022, la Administración Biden había anunciado además su intención de ampliar los viajes educativos grupales y fortalecer el apoyo a empresarios independientes de la isla.
La nueva normativa no significa, sin embargo, que todos los ciudadanos cubanos residentes en la isla pierdan automáticamente cualquier posibilidad de tener una cuenta en Estados Unidos.
OFAC mantiene algunas autorizaciones para determinados nacionales cubanos y operaciones específicas. La restricción se dirige expresamente a las cuentas abiertas bajo la autorización destinada a empresarios independientes.
También desaparecen las operaciones «U-Turn»
Washington elimina asimismo las llamadas operaciones «U-Turn», que permitían a bancos estadounidenses procesar determinadas transferencias relacionadas con Cuba cuando el dinero se originaba y terminaba fuera de Estados Unidos y ninguna de las partes estaba sujeta a la jurisdicción estadounidense.
A partir del miércoles, esas operaciones ya no podrán ser procesadas por bancos estadounidenses.
Las instituciones financieras podrán rechazarlas, aunque la regulación establece diferencias respecto del bloqueo de fondos en otras operaciones.
La OFAC también amplía el alcance de las restricciones sobre la denominada Cuba Restricted List, que incluye entidades y subentidades vinculadas con el Gobierno cubano, las Fuerzas Armadas, los servicios de inteligencia y seguridad.
Hasta ahora, las reglas prohibían determinadas transacciones financieras directas con esas entidades.
La modificación incorpora también las operaciones indirectas y establece restricciones destinadas a impedir que intermediarios sean utilizados para eludir la prohibición.
La medida tiene importancia porque el endurecimiento no se limita a las empresas estatales cubanas.
Al retirar una autorización creada específicamente para empresarios privados, Washington modifica también uno de los mecanismos financieros que habían sido presentados como una forma de favorecer actividades económicas independientes del Estado.
Nueva escalada tras discurso de Trump en la ONU
El anuncio se produce pocos días después de que el presidente Donald Trump calificara a Cuba como un «Estado fallido» durante su intervención ante la Asamblea General de Naciones Unidas y afirmara que su Gobierno busca un «cambio fundamental» en la isla.
La delegación cubana abandonó la sala durante las declaraciones del mandatario.
La escalada contrasta con otros mensajes recientes de Washington. El propio Trump declaró el sábado que esperaba alcanzar un acuerdo con Cuba y que no consideraba necesaria una intervención militar.
El secretario de Estado, Marco Rubio, ha mantenido entretanto la presión política sobre La Habana. Este martes afirmó que Washington espera que Cuba «elija un camino diferente» y advirtió de consecuencias para dirigentes cubanos que pretendan esperar a que termine la Administración Trump sin introducir cambios.
El canciller cubano, Bruno Rodríguez, denunció las nuevas disposiciones como una ampliación del bloqueo estadounidense.
También cuestionó que Washington afirme querer favorecer al sector privado cubano mientras adopta medidas que afectan directamente a sus mecanismos de acceso financiero.
La Habana enfrenta además una profunda crisis económica y energética, agravada por las restricciones estadounidenses al suministro de combustible.
Al mismo tiempo, el Gobierno cubano ha comenzado a introducir reformas destinadas a ampliar el espacio para la inversión y la actividad privada.
En ese contexto, las nuevas medidas estadounidenses vuelven a colocar en el centro de la disputa no solo al Gobierno cubano y sus instituciones estatales, sino también a los intercambios académicos, profesionales y financieros con ciudadanos y empresarios privados de la isla.
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