Cuba sufre este viernes un nuevo apagón nacional tras la desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional (SEN), ocurrida a las 16:30 de la tarde, informaron la Unión Eléctrica (UNE) y el Ministerio de Energía y Minas (Minem).
Se trata del segundo colapso del sistema eléctrico en apenas cinco días y del cuarto registrado en lo que va de 2026, en un escenario marcado por la insuficiente generación de electricidad y las dificultades para restablecer el servicio.
El sistema eléctrico volvió a colapsar
El Ministerio de Energía y Minas confirmó que, tras la desconexión total del SEN, fueron activados los protocolos de recuperación del sistema, un proceso que, de acuerdo con las experiencias de apagones anteriores, puede extenderse durante varios días.
Las autoridades explicaron que la restauración del servicio comienza con las fuentes de generación de arranque rápido —como parques solares, hidroeléctricas y grupos electrógenos— antes de sincronizar progresivamente las distintas regiones del país hasta reconstruir la red nacional.
El apagón de este viernes ocurre apenas cinco días después del anterior colapso nacional. En aquella ocasión, la Unión Eléctrica informó que una fluctuación de voltaje, combinada con una baja disponibilidad de generación, provocó la caída del sistema, cuyo restablecimiento completo no se consiguió hasta dos días después.
Un sistema con problemas estructurales
El nuevo colapso vuelve a evidenciar la fragilidad del sistema eléctrico cubano, sustentado principalmente en siete centrales termoeléctricas con décadas de operación, sometidas a frecuentes averías y prolongados mantenimientos.
Entre ellas destaca la termoeléctrica Antonio Guiteras, en Matanzas, considerada la principal generadora del país, que permanece fuera de servicio por reparaciones tras registrar numerosas fallas desde comienzos de año.
A esta situación se suma la limitada disponibilidad de combustible para alimentar las plantas térmicas y los grupos electrógenos de respaldo, un factor que las autoridades cubanas atribuyen al endurecimiento de las restricciones sobre el suministro de petróleo procedente del exterior.
La crisis energética se profundiza
La crisis eléctrica afecta a Cuba desde mediados de 2024, aunque durante los últimos meses se ha intensificado con apagones cada vez más prolongados.
En distintas provincias del interior de la isla los cortes de electricidad pueden superar ampliamente las 24 horas continuas, mientras que en La Habana también se han incrementado las interrupciones del servicio.
Con el registrado este viernes, Cuba acumula cuatro apagones nacionales en 2026 y nueve desde finales de 2024, una frecuencia que refleja el deterioro de la infraestructura energética y las dificultades para garantizar un suministro estable.
La apuesta por la energía solar
Como parte de su estrategia para reducir la dependencia de los combustibles fósiles, el Gobierno cubano ha acelerado la construcción de parques solares fotovoltaicos con apoyo tecnológico internacional.
Entre 2025 y los primeros meses de 2026 fueron instalados 56 parques solares que aportan más de 1.000 megavatios de capacidad, equivalente a alrededor del 10 % de la generación eléctrica nacional.
Las autoridades esperan elevar esa participación hasta el 15 % antes de finalizar 2026, aunque especialistas consideran que esa expansión, por sí sola, no resolverá los problemas estructurales del sistema eléctrico mientras persistan las limitaciones en la generación convencional y en la red de transmisión.
El restablecimiento del Sistema Eléctrico Nacional suele realizarse de forma escalonada debido a la complejidad técnica que implica sincronizar nuevamente las plantas generadoras y las redes de distribución.
Los apagones nacionales registrados desde finales de 2024 han evidenciado la vulnerabilidad de la infraestructura energética cubana y su impacto sobre la actividad económica y la vida cotidiana.
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