El Gobierno saliente de Colombia, del presidente Gustavo Petro, advirtió este miércoles sobre la existencia de una amenaza "latente" de posibles actos terroristas durante la ceremonia de investidura del presidente electo, Abelardo de la Espriella, que se celebrará este 7 de agosto en Cali.
Las autoridades anunciaron un amplio dispositivo de seguridad, mientras Estados Unidos confirmó el envío de una delegación oficial encabezada por el fiscal general interino, Todd Blanche.
Refuerzan la seguridad para la toma de posesión
El ministro de Defensa del Gobierno de Petro, Pedro Sánchez, afirmó que los organismos de inteligencia mantienen información sobre eventuales acciones violentas que podrían afectar la ceremonia, a la que asistirán varios jefes de Estado, entre ellos el presidente dominicano, Luis Abinader, y otras delegaciones internacionales.
"Muy seguramente estos criminales pretenderían afectar este evento democrático con actos de terrorismo", declaró el funcionario a la emisora La FM.
Como parte del operativo, las Fuerzas Militares desplegarán unos 11,000 efectivos en Cali y sus alrededores. Además, las autoridades prohibieron temporalmente el uso y sobrevuelo de drones, un método utilizado por grupos armados ilegales para lanzar explosivos en diferentes zonas del país.
¿Por qué la investidura será en Cali?
Cambio de sede y contexto de seguridad
Aunque tradicionalmente la investidura presidencial colombiana se celebra en Bogotá, De la Espriella solicitó al Congreso trasladar el acto a Cali, una de las principales ciudades del suroeste del país y cercana a regiones donde operan grupos armados ilegales vinculados al narcotráfico.
Inicialmente, el mandatario electo contempló realizar la ceremonia en el departamento del Cauca, pero posteriormente modificó esa decisión y fijó como sede la Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, argumentando condiciones climáticas.
La región mantiene una compleja situación de seguridad debido a la presencia de disidencias de las antiguas FARC, entre ellas la estructura comandada por alias Iván Mordisco, considerado uno de los principales jefes guerrilleros activos.
El nuevo Gobierno anuncia una política de seguridad más agresiva
De la Espriella, abogado de 48 años, ganó la segunda vuelta presidencial del 21 de junio con un programa centrado en el combate militar contra las organizaciones armadas ilegales dedicadas al narcotráfico.
El presidente electo ha planteado fortalecer la cooperación con Estados Unidos y endurecer la ofensiva contra guerrillas, estructuras paramilitares y redes criminales, marcando un giro frente a la estrategia de negociación impulsada por la administración de Gustavo Petro.
Estados Unidos confirma una delegación de alto nivel
La Casa Blanca informó que la representación estadounidense estará encabezada por Todd Blanche, actual fiscal general interino.
La delegación también incluirá funcionarios del Departamento de Estado, el Departamento de Defensa, el Departamento de Justicia y la Administración para el Control de Drogas (DEA), además de representantes diplomáticos y legisladores estadounidenses.
No obstante, el secretario de Estado, Marco Rubio, ni el subsecretario Christopher Landau asistirán al acto.
Asistencia internacional
La ceremonia contará con la presencia del rey Felipe VI de España y de varios mandatarios latinoamericanos, entre ellos Abinader y los presidentes de Argentina, Paraguay, Chile y Ecuador, además de otras delegaciones oficiales.
La asistencia internacional coincide con el inicio de un nuevo ciclo político en Colombia, cuyo Gobierno ha anunciado una mayor cercanía con Washington después de las tensiones diplomáticas registradas durante la administración de Gustavo Petro.
La investidura se produce en un escenario de persistencia del conflicto armado en varias regiones de Colombia, donde continúan operando disidencias guerrilleras y organizaciones criminales ligadas al narcotráfico.
Cali y el suroeste del país han registrado en los últimos meses varios ataques atribuidos a estos grupos, lo que explica el reforzamiento extraordinario de las medidas de seguridad para la ceremonia presidencial.
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