Estados Unidos da un nuevo golpe al comercio global con una ola de aranceles que afectarán a más de 180 países y territorios. En un evento en la Casa Blanca, Donald Trump firmó una orden presidencial que impone tarifas a socios comerciales clave, argumentando que la nación ha sido "estafada por más de 50 años". La medida, que incluye un arancel universal base del 10%, mientras que países como China y los miembros de la Unión Europea serán algunos de los más daminificados.
"Hacer a Estados Unidos rico de nuevo", fue el título que la Casa Blanca eligió para el evento en donde el presidente, Donald Trump, reveló una bajara de nuevos aranceles que su Gobierno impondrá a prácticamente todos los países del mundo con los que tiene relaciones comerciales —aliados o no— a través de una orden presidencial que firmó momentos después del evento.
Entre el 5 y el 9 de abril, una nueva lista de aranceles estadounidenses se aplicará sobre más de 180 países y territorios que comercian con el gigante norteamericano, incluyendo naciones como Reino Unido, India, Japón, China, los países de la Unión Europea, Brasil, Colombia e Israel.
Unas medidas que se suman a otros aranceles ya anunciados en el pasado, como el 25% de arancel contra los metales y automóviles.
Intentando explicar la lógica detrás de su decisión, Trump señaló que los ciudadanos estadounidenses "han sido estafados por más 50 años" y repitió que sus socios comerciales han maltratado a Estados Unidos y se han aprovechado de lo que catalogó de "benevolencia".
Un evento en el que reiteró en múltiples ocasiones su eslogan, poner a "Estados Unidos primero".
"El 2 de abril será recordado como el día en que la industria de Estados Unidos volvió a nacer. Nos han engañado durante más de 50 años, pero no va a volver a ocurrir", dijo Trump.
Rodeado de su gabinete, asesores cercanos y trabajadores industriales, Trump señaló a sus antecesores en la Presidencia por haber diezmado las capacidades manufactureras en el país. Durante su discurso, argumentó que esto habría afectado directamente a la fuerza laboral en estados industriales y en el campo, por lo que el republicano prometió que las medidas iban enfocadas a recuperar ambos sectores económicos.
"Estos aranceles no son totalmente recíprocos, son 'recíprocos amables'. Mi respuesta es muy simple, si se quejan y quieren un arancel cero, entonces fabriquen aquí en Estados Unidos, porque no hay arancel", expresó Trump e invitó a las empresas internacionales a invertir en plantas dentro del país.
El "tabulador arancelario" de Trump
En los últimos meses, Trump se había referido una y otra vez a su política de "aranceles recíprocos". El presidente había asegurado que se impondrían tarifas iguales a las que los productos estadounidenses experimentan cuando ingresan en mercados extranjeros.
Sin embargo, no fue hasta este miércoles que se conocieron los detalles de dicho término.
"Esto no es reciprocidad plena, es reciprocidad amable", sentenció el magnate neoyorquino.
Durante la presentación de su nueva política, Trump mostró una tabla con el nombre de una lista de países, el porcentaje de aranceles que imponen a productos estadounidenses y las nuevas tarifas anunciadas por el presidente. Se trató de una suerte de "tabulador arancelario" que reveló algunas de las nuevas tasas que recaerán sobre diversos países.
Por ejemplo, China va a ser expuesta a un arancel del 34% en el costo de sus exportaciones que entren en Estados Unidos. Por su parte, Israel se enfrenta el 17%, Venezuela el 15%, Japón el 24%, India el 26%; la Unión Europea el 20%, Taiwán el 32%, entre otros.
Además, el mandatario confirmó que ordenará la imposición de un "arancel universal" base del 10%, aplicado a todos los países y separado de los "aranceles recíprocos".
Según Exiger, una agencia de análisis de datos, el país más afectado por la nueva medida trumpista sería China, cuyas exportaciones a Estados Unidos podrían enfrentar unos 149.000 millones de dólares en tarifas adicionales.
México y Canadá se salvan de los nuevos aranceles, por ahora
Sobre sus aliados, Trump lanzó numerosos señalamientos y duras críticas en contra de dos de sus socios comerciales más importantes en el mundo: México y Canadá.
A ambos países les achacó el haberse aprovechado de la apertura comercial estadounidense para subsanar su propio déficit comercial, añadiendo que Estados Unidos "no lo haría más" y que tiene que existir una transformación en las relaciones entre los tres países de América del Norte.
Además, el republicano calificó el Tratado de Libre Comercio entre los tres (TMEC) como "el peor trato comercial en la historia".
"Subvencionamos a muchos países y los mantenemos en marcha y en el negocio. ¿Por qué hacemos esto? Quiero decir, ¿en qué momento decimos que tienen que trabajar por ustedes mismos?", señaló el mandatario durante su discurso en el jardín de la Casa Blanca.
A pesar de sus críticas, en la realidad, el peso de los nuevos aranceles aún no se posará sobre los hombros de sus socios regionales.
Por el momento, la nueva orden ejecutiva no desliga a México y Canadá de la emergencia nacional —también declarada por una orden de Trump— por la crisis de fentanilo y de migración, por lo que no estarán sujetos al nuevo régimen arancelario.
Hasta el 2 de abril, ambos países norteamericanos se mantienen bajo el arancel del 25% a sus importaciones que no estén incluidas en el TMEC, como anunció el mandatario estadounidense el 6 de marzo; los productos que si estén contemplados dentro del tratado están exentos de pagar cualquier tipo de arancel.
"La guerra comercial mundial se ha hecho realidad": el mundo se sacude con los aranceles de Trump
Los anuncios de Trump han provocado un terremoto de gran magnitud en la economía global y que se ha reflejado con caídas en las bolsas de valores en medio de las numerosas reacciones de los líderes de países afectados, que prometen medidas similares en respuesta a la confrontación comercial inaugurada por el inquilino de la Casa Blanca.
Los gobiernos en países como Brasil, Suiza y Corea del Sur han rechazado tajantemente la nueva política arancelaria de Washington, prometiendo con ello acciones similares para "proteger" su economía y a sus trabajadores, mientras que otras naciones como Nueva Zelanda, Suecia y Australia han optado por mensajes más diplomáticos en donde, aunque lamentan el anuncio, abren la puerta al diálogo.
"Como la guerra comercial mundial se ha hecho realidad, el gobierno debe volcar todas sus capacidades para superar la crisis comercial", expresó el presidente surcoreano en funciones, Han Duck-Soo.
Corea del Sur enfrenta el 25% de "aranceles recíprocos", según el tabulador mostrado por Trump.
El pánico en los mercados y gobiernos se expresa de manera diferente dependiendo de la latitud en la que se encuentren, ya que el amplio abanico de nuevos aranceles anunciados varía entre países. En ese sentido, la afectación económica que tengan no puede ser calculada de manera homogénea.
Pero algunos expertos subrayan la afectación a nivel estructural que tendrá esta decisión, y el riesgo que significa para el status quo de la economía mundial.
"Los aranceles de Trump conllevan el riesgo de destruir el orden de libre comercio mundial que el propio Estados Unidos ha encabezado desde la Segunda Guerra Mundial", apuntó Takahide Kiuchi, economista jefe del Instituto de Investigación Nomura, para Reuters.
Aunque la afectación mundial puede ser severa, los economistas también descartan efectos catastróficos en el sistema económico, al menos a corto plazo.
Kristalina Georgieva, directora administrativa del Fondo Monetario Internacional (FMI), resaltó esta semana que no veía la posibilidad de una recesión global por el momento, aunque sí se prevé una reducción en el crecimiento económico global.
Con AP, EFE, Reuters y medios locales
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