Entre lágrimas y en el mismo escenario donde comenzó su leyenda, el máximo goleador histórico de la selección pentacampeona ha decidido poner punto final a una trayectoria marcada por el brillo individual, los récords estadísticos y dolorosas lesiones que impidieron la coronación en la máxima cita del fútbol.
La escena en el MetLife Stadium de Nueva Jersey fue de una desolación absoluta. Tras el pitido final que selló la derrota brasileña, Neymar se derrumbó sobre el césped, rompiendo en llantos mientras era consolado por sus compañeros.
Poco después, en declaraciones al canal GeTV, el astro de 34 años lanzó el anuncio definitivo: "Lo intenté, lo intenté. Comencé aquí y termino aquí. Ahora se acabó".
La elección del lugar no es menor. Fue precisamente en ese estadio donde, el 10 de octubre de 2010, un joven Neymar debutaba con la selección en un amistoso contra Estados Unidos, anotando incluso un gol en la victoria por 2-0.
Dieciséis años después, el mismo césped que lo vio nacer como estrella internacional ha sido testigo de su despedida tras disputar cuatro Copas del Mundo: Brasil 2014, Rusia 2018, Catar 2022 y la edición actual de 2026.
La sombra de Erling Haaland y el último gol de "Ney"
El partido de este domingo 5 de julio contra Noruega en la fase de Octavos de Final representó el punto más bajo para la selección brasileña en un Mundial desde 1990. A pesar de los esfuerzos, el equipo dirigido por Carlo Ancelotti no pudo contener la eficacia del delantero noruego Erling Haaland, quien anotó un doblete determinante.
Neymar, que en este torneo asumió un rol más secundario debido a sus 981 días de ausencia previa por problemas físicos, ingresó desde el banquillo en el minuto 67 para intentar romper el empate a cero.
Aunque el "10″ logró maquillar el resultado al transformar un penal en el tiempo de descuento, no fue suficiente para evitar la caída de los pentacampeones. Con este resultado, Brasil prolonga su sequía de títulos mundiales, la cual alcanzará los 28 años para cuando llegue la edición de 2030, la racha más larga sin trofeos desde su primer campeonato
Brasil 2014: la lesión que cambió la historia
Al repasar la carrera de Neymar con la "Seleção", es imposible no detenerse en el momento que definió su legado mundialista: la fractura sufrida en el Mundial de Brasil 2014.
En aquel torneo, Neymar era la esperanza de toda una nación que soñaba con ganar la Copa en su propio suelo. Sin embargo, ese sueño fue "irreparablemente dañado" durante el partido de cuartos de final contra Colombia.

A los 86 minutos de aquel encuentro, el defensor colombiano Juan Camilo Zúñiga le propinó un rodillazo en la espalda que obligó al astro a salir de la cancha en camilla. El diagnóstico médico fue devastador: una fractura en una vértebra lumbar.
Aunque la lesión no requirió cirugía, el reposo necesario de seis semanas lo dejó fuera del resto de la competición. El entonces seleccionador, Luis Felipe Scolari, lamentó que su estrella hubiera sido "cazada" durante tres partidos seguidos sin que los árbitros protegieran su integridad.
La ausencia de Neymar en la semifinal contra Alemania derivó en la histórica humillación del 7-1, un resultado que todavía genera dolor en el fútbol brasileño. La teoría de la prensa local de que "cuando Neymar juega bien, Brasil juega bien" quedó trágicamente demostrada por la vulnerabilidad que mostró el equipo sin su "toque de fantasía" y calidad individual.
Un récord histórico por encima de Pelé y Ronaldo
A pesar de no haber podido levantar la Copa del Mundo, las estadísticas de Neymar lo sitúan en el olimpo del fútbol brasileño. Con su gol de penalti ante Noruega, cerró su cuenta personal con 80 goles y 58 asistencias en 130 partidos oficiales.
Estos números le permiten retirarse como el máximo goleador histórico de la selección, superando a leyendas de la talla de Pelé, Ronaldo, Romário, Zico y Bebeto.

A lo largo de sus 10.673 minutos con la camiseta "verdeamarela", Neymar demostró ser un jugador capaz de marcar diferencias, aunque los títulos colectivos con el seleccionado del gigante sudamericano a fueron esquivos.
Su historial de victorias internacionales se reduce a la Copa Confederaciones de 2013 y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. Además, en categorías inferiores, conquistó el Campeonato Sudamericano Sub-20 en 2011
El lastre de las lesiones y la falta de títulos
La carrera de Neymar con Brasil estuvo constantemente marcada por la mala fortuna médica. Más allá de la fractura vertebral de 2014, el jugador sufrió recurrentes problemas físicos que mermaron su rendimiento en momentos clave. En la Copa América de 2019, celebrada en Brasil, tuvo que ser desafectado de la convocatoria justo antes del inicio del torneo por una lesión.
Sin él, curiosamente, la Canarinha logró alzarse con el título, el último trofeo importante obtenido por la selección hasta la fecha. Su paso por clubes como el Barcelona, el PSG, el Al-Hilal y su reciente regreso al Santos le otorgaron múltiples trofeos a nivel de clubes, pero el vacío de un Mundial con la selección de Brasil será, probablemente, la gran espina clavada en su trayectoria profesional.
Con EFE, Reuters y medios locales
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