“Si no nos pueden garantizar la seguridad a nosotros, no le pueden garantizar la seguridad a miles, cientos de miles de visitantes”, lanzaba el controversial periodista deportivo David Faitelson, durante el programa 'Tercer Grado Deportivo' de 'N+'.
El debate fue acalorado pues faltan solo cien días para que México co-organice uno de los eventos más masivos del planeta, pero el país atraviesa un violento período de reajuste tras la captura de Nemesio Oseguera, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Analistas en seguridad consultados por France 24 advierten que una maniobra como la de la eliminación de un líder criminal de alto perfil puede tener efectos contraproducentes en el corto plazo.
Aun así, la presidenta Claudia Sheinbaum agradeció públicamente a la FIFA por ratificar que México se mantiene como sede del Mundial de 2026. En su conferencia matutina, afirmó que su Administración ha estado en comunicación directa con el organismo, “explicándole que no hay ningún problema”.
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Sin embargo, para David Saucedo, especialista en seguridad pública, este optimismo es desconcertante.
“Me encanta el optimismo de la presidenta que dice que no pasó nada cuando pasó todo”, afirma, al cuestionar la narrativa oficial tras los hechos recientes.
Según él, episodios como la violencia en Guadalajara, el hallazgo de fosas en zonas cercanas a sedes mundialistas o ataques recientes contra civiles refuerzan la preocupación internacional sobre si México puede garantizar la seguridad del torneo.
El analista advierte que el escenario actual rompe con una lógica histórica no escrita: la “tregua” que solía acompañar grandes eventos internacionales en el país.
A su juicio, la decisión de abatir a un líder como 'El Mencho' pudo haber alterado este equilibrio.
“El Gobierno de México hizo olas”, sostiene, al señalar que la reacción del crimen organizado podría escalar en las semanas previas al Mundial.
En ese contexto, plantea dos rutas posibles: que la estructura del CJNG opte por continuar sus operaciones sin represalias mayores o que, por el contrario, se prepare una ofensiva más amplia como respuesta.
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La profesora del Tecnológico de Monterrey, Sandra Ley, advierte que, dada la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación “en prácticamente todo el territorio nacional”, las reacciones tras la caída de su líder eran previsibles y, en su lectura, debieron ser anticipadas por las autoridades.
Según la experta, la evidencia acumulada en México apunta a un patrón conocido; “Las decapitaciones de organizaciones (…) están asociadas con aumentos de violencia”, explica, en referencia a disputas internas por el control del grupo.
En ese contexto, considera poco probable una parálisis del cartel, dada “la enorme redituabilidad del negocio criminal y los múltiples actores que se benefician de este”.
“Sin duda, el Mundial, los participantes y los turistas requieren la mayor certeza posible de su seguridad y movilidad. Insisto, la siguiente semana serán cruciales para entender frente a qué estamos parados y lo que habrá que recalcular ante el mundial”, asegura.
El escenario, concluye, no solo es incierto, sino también “muy costoso en todos los sentidos, al interior y exterior”.
“Es México o es México”, afirmó Gianni Infantino, presidente de la FIFA, al descartar cualquier cambio en las sedes. “Se descarta por completo que habrá otra sede. Vamos a México, lo vamos a hacer bien y va a ser fantástico”, declaró en Miami.
“Nadie va a mover nada, estamos en contacto con la presidencia, las autoridades, tenemos plena confianza en las autoridades de México, en Sheinbaum y su equipo de trabajo”, añadió.
Se esperan alrededor de 5.5 millones de visitantes adicionales en México durante el Mundial de Fútbol 2026. Esta cifra proviene de estimaciones oficiales de la Federación Mexicana de Fútbol, Femexfut.
Federaciones internacionales y funcionarios europeos han expresado preocupación por el clima de inseguridad en México.
La Federación Portuguesa de Fútbol (FPF) informó que sigue de cerca la "delicada situación" previo al amistoso del 28 de marzo en el Estadio Azteca, donde participará Cristiano Ronaldo.
A estas voces se sumó el coordinador de Turismo de Alemania, Christoph Ploss, quien instó a la FIFA a ofrecer garantías de seguridad, mientras que la Federación Boliviana anunció que solicitará formalmente al organismo un incremento en las medidas de protección para el torneo.
“Definitivamente es una posibilidad”, dice Jorelvy Calixto, maestra y especialista en seguridad, al referirse a que la violencia reciente pueda escalar en los próximos meses.
A su juicio, la historia reciente del país muestra un patrón claro: cada vez que cae un gran capo, la violencia no desaparece. Recuerda cómo la detención de Miguel Ángel Félix Gallardo en 1989 derivó en la fragmentación de grandes cárteles, o cómo la captura de Osiel Cárdenas, líder del Cartel del Golfo y fundador de los Zetas, detonó disputas internas que incrementaron la violencia.
“Si no hay un control y un desmembramiento por total de la célula y de la organización, el problema se agrava”, advierte.
“México no está preparado”
Calixto advierte que México ha desmantelado sus capacidades de respuesta ante escenarios extremos, como ataques terroristas o crisis civiles masivas.
“Este tipo de eventos siempre tiene ese riesgo detrás. No importa si es en México o Europa. Y ahorita con la zona tan caliente, pues me parece que esa posibilidad es mucho más latente de lo que de por sí ya teníamos planeado”, proyecta.
Más que un intento deliberado de boicotear el torneo, la especialista considera que los grupos criminales podrían buscar “poner en jaque al gobierno”, aprovechando la visibilidad internacional del evento para exhibir debilidad institucional.
México será sede de 13 de los 104 partidos del torneo, con cuatro encuentros programados en Guadalajara, Jalisco, además de juegos de preparación previos.
“México no está preparado”, insiste la analista, al tiempo que subraya que el país difícilmente podrá desarrollar esas capacidades en el corto plazo.
En su lectura, la estrategia inmediata no será interna, sino externa: “Vamos a depender de ellos”, dice en referencia a organismos y actores internacionales como la FIFA, Interpol y el propio gobierno de Estados Unidos, que cuentan con protocolos más desarrollados para este tipo de escenarios.
Pese al mal diagnóstico, Calixto señala que la fortaleza mexicana radicará más en la cooperación que en la capacidad propia. Ese “paraguas” internacional podría amortiguar riesgos en el corto plazo, aunque no resuelve las debilidades estructurales. “Dependemos de este paraguas… que siempre Estados Unidos de alguna otra manera tiene”, afirma.
“Si hacemos un símil: La Unión Europea ha construido todo un sistema de antiterrorismo por más de 40 años y aún así siguen teniendo fallas. Ahora, pongamos a México que no tiene esa capacitación y que tampoco se ha visto en este tipo de eventos, pues nos quedamos muy atrás”, lamenta.
El diagnóstico de riesgo que plantea Calixto contrasta con la visión del periodista Alberto Pradilla.
“No creo que vaya a haber problemas de seguridad para las asistentes del Mundial, la verdad que no me lo plantearía”, afirma, marcando distancia frente a los escenarios de escalada que anticipan otros especialistas.
Para Pradilla, los episodios recientes, aunque graves, no necesariamente se traducen en una amenaza directa para el desarrollo del torneo.
Sin embargo introduce otro ángulo al debate: no el de la seguridad física de los asistentes, sino el de la narrativa que rodeará al evento.
“Hay que recordar que también hay familias de personas desaparecidas que han llamado a una protesta el primer día del mundial, y que muy cerca del estadio de Guadalajara se han encontrado diversas fosas comunes o clandestinas con cuerpos y no sé hasta donde a eso se le ha dado tanta importancia dentro del dentro del tema de la seguridad”, recuerda.
Colectivos de familiares de desaparecidos convocaron a una protesta el día inaugural en el Estadio Azteca para contrastar la celebración del Mundial con la realidad de 118.000 personas no localizadas, según el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO).
“Ese día el mundo entero mirará al Estadio Azteca… El Gobierno mostrará estadios, fuegos artificiales y celebración. Nosotros mostraremos la verdad”, sostuvieron en un comunicado.
Organizaciones como Human Rights Watch y Amnistía Internacional han criticado a la FIFA por omitir la debida diligencia en Derechos Humanos en favor de intereses comerciales.
El precedente más crítico es Qatar 2022, adjudicado pese a las advertencias sobre explotación laboral y muertes de trabajadores migrantes que, según denuncian, la cúpula del fútbol prefirió ignorar.
En otro debate deportivo en la semana también saltó el tema: “Si México fuera a jugar, digo yo, en Rusia, a Samara, o a Rostov. Si viéramos imágenes de Rostov, a cien días de que México jugará fútbol ahí y nos dijeran “es que no hubo escuela, es que no hubo actividad laboral”, es que la gente no puede salir. Estaríamos preguntándonos”, zanja el periodista deportivo Alberto Lati.
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