La situación en la provincia paquistaní de Baluchistán sigue tornándose compleja luego de que el Ejército arremetiera con dureza como respuesta al ataque reivindicado por el Ejército de Liberación de Baluchistán (BLA).
Las redadas de "contraterrorismo" iniciaron el sábado temprano y, según señaló a la prensa el ministro jefe provincial, Sarfraz Bugti, las tropas y la policía han matado a 145 miembros de "Fitna al-Hindustan", una expresión que el gobierno utiliza para referirse al BLA, una organización proscrita en Pakistán. El número de militantes asesinados en los últimos dos días fue el más alto en décadas, afirmó Bugti.
En las más de 40 horas de combates también murieron 15 militares y 18 civiles.
El Ejército paquistaní tildó la contraofensiva de una "operación de limpieza prolongada e intensa", la cual se cobró vidas de mujeres, niños y ancianos producto de ataques directos en Gwadar y Kharan, detalló la fuerza castrense.
Por su parte, los efectivos de seguridad murieron durante los tiroteos y las operaciones de rastreo para recuperar el control de las zonas atacadas durante la agresión del BLA en la "Operación Herof 2.0″, nombre que le pusieron los rebeldes, y que azotó objetivos en las ciudades de Quetta y Gwadar, entre otras regiones.
Shehbaz Sharif, primer ministro de Pakistán, aseveró que los últimos ataques del BLA fueron un intento organizado de desestabilización.
En la reciente operación, los hombres baluches arremetieron contra hospitales, escuelas, bancos y mercados el último sábado, señaló el subministro del Interior, Talal Chaudhry.
"En cada caso, los atacantes llegaron vestidos de civiles y apuntaron indiscriminadamente a personas comunes que trabajaban en tiendas", expresó.
En medio de las pujas armadas entre rebeldes y militares, los habitantes expresaron su temor. "Fue un día muy aterrador en la historia de Quetta, hombres armados vagaban abiertamente por las carreteras antes de que llegaran las fuerzas de seguridad", manifestó Khan Muhammad, a la agencia AP.
La región de Baluchistán -la más grande y pobre del país- ha sido escenario de constantes enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y grupos armados baluches que denuncian una explotación por parte del gobierno federal sobre los recursos naturales de la provincia y reclaman una mayor autonomía o la independencia del ejecutivo central de Pakistán.
Por caso, la primera Operación Herof perpetrada por los insurgentes baluches, que ocurrió en 2024, dejó más de 70 muertos
Acusaciones contra India y Afganistán
Según el Ejército de Pakistán, quien está detrás de los ataques en Baluchistán es una facción patrocinada por India. La presunción está basada en informes de inteligencia que apuntaron que la violencia fue coordinada por líderes militares que operan desde fuera del país.
No es la primera vez que desde Islamabad responsabilizan a su vecino de utilizar grupos proxies para lanzar ataques, afirmaciones siempre negadas por Nueva Delhi.
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"Rechazamos categóricamente las acusaciones infundadas hechas por Pakistán", afirmó el portavoz del ministro de Relaciones Exteriores indio, que acusó a Islamabad de no ocuparse de "demandas de larga data de su gente en la región".
Sarfraz Bugti, por su parte, repitió las acusaciones contra India y también Afganistán, alegando que los altos mandos del BLA supuestamente operan desde territorio afgano. Kabul también ha negado esas acusaciones.
Este domingo, el ministro jefe de Baluchistán declaró que los talibanes afganos se habían comprometido, en virtud del acuerdo de Doha de 2020, a no permitir que el suelo afgano se utilizara como base para atacar a otros países, pero que "desafortunadamente, el suelo afgano seguía utilizándose contra Pakistán".
Las tensiones entre Pakistán y Afganistán persisten desde principios de octubre, cuando Pakistán llevó a cabo ataques aéreos contra lo que describió como escondites de los talibanes paquistaníes en Afganistán, matando a decenas de presuntos insurgentes.
Decenas de miles de desplazados en el noroeste del país
Alrededor de 70 mil personas debieron irse de sus hogares en el valle de Tirah, después de que trascendiera que podría ocurrir una operación del Ejército contra otros rebeldes en la frontera con Afganistán.
La cifra fue ratificada por Talha Rafiq, funcionario de la localidad de Bara, que detalló que se trata de 12 mil familias y que la cantidad puede ascender hasta las 19 mil.
Este desplazamiento de civiles se da en un contexto de temperaturas extremadamente bajas y nieve en el distrito de Khyber.
La seguridad paquistaní está en alerta por la suma de focos de peligro en simultáneo, con el BLA accionando en el sur del territorio, los rebeldes fronterizos y el Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP) presente en el norte.
El temor del gobierno de Pakistán es que sucedan pérdidas de control territorial, por lo que movilizó a sus tropas a ambos frentes.
Con EFE, Reuters y AP
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