Durante una llamada de 50 minutos, el presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva repasó con su par estadounidense Donald Trump varios asuntos de actualidad internacional sobre los que el mandatario sudamericano viene sentando posiciones que difieren con las del jefe de la Casa Blanca.
Uno de los temas abordados fue la denominada 'Junta de Paz', auspiciada por el mandatario estadounidense y que, si bien fue creada como parte del plan del cese al fuego en Gaza, pretende expandir su influencia a otros conflictos.
Frente a esto, Lula instó a Trump a que la Junta "se limite a la cuestión de Gaza y prevea un asiento para Palestina", según un comunicado de Brasilia.
Lula había acusado el viernes a Trump de querer ser "dueño" de una "nueva ONU" con la iniciativa lanzada en Davos por Trump con la pretensión de resolver los conflictos globales.
El presidente estadounidense invitó a dirigentes de numerosos países a integrar la Junta, entre ellos a Lula, que hasta el momento no respondió.
Durante la conversación este lunes, el líder izquierdista le reiteró al magnate republicano la importancia de una "reforma completa" de Naciones Unidas que incluya la ampliación de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad.
Lula había señalado el viernes que estaba contactando "a todos los países del mundo" para "encontrar una forma de reunirse" y defender el sistema multilateral.
Entre los líderes con los que dijo haber conversado figuran el ruso Vladimir Putin, el chino Xi Jinping, el indio Narendra Modi y la mexicana Claudia Sheinbaum.
Reunión en Washington y llamados a preservar la estabilidad regional
Durante la conversación telefónica, ambos mandatarios acordaron "la realización de una visita del presidente Lula a Washington después del viaje del brasileño a India y Corea del Sur en febrero, en fecha a ser fijada en breve", según la nota brasileña.
La situación en Venezuela también fue tema de discusión entre Lula y Trump. El brasileño resaltó "la importancia de preservar la paz y la estabilidad de la región", después de que el presidente Nicolás Maduro fuera capturado por tropas estadounidenses en una incursión militar y bombardeos, el 3 de enero pasado.
Tras la intervención, Lula había calificado los ataques de Estados Unidos en Venezuela y la captura de Maduro como una "afrenta gravísima" a la soberanía de ese país, el cual sentó "un precedente extremadamente peligroso para el orden internacional".
El mandatario brasileño también renovó el llamado a su par estadounidense para profundizar la lucha contra el crimen organizado en Brasil, una cooperación con la que apunta a "perseguir el lavado de dinero y el tráfico de armas", "congelar los activos de los grupos criminales e intercambiar datos sobre transacciones financieras".
Ambos líderes, asimismo, "celebraron la buena relación construida en los últimos meses" desde su primer encuentro en persona en septiembre pasado durante la Asamblea General de la ONU. Ese vínculo encontró sus primeros frutos en diciembre con el levantamiento de parte significativa de los aranceles aplicados por Washington a productos brasileños.
Con AFP
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