La Comisión Europea anunció este viernes 27 de febrero la entrada en vigor provisional de la parte comercial del acuerdo de asociación entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur –integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay–, un día después de que Buenos Aires y Montevideo ratificaran el texto.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, recordó que el Consejo Europeo facultó a ese órgano en enero para aplicar provisionalmente el acuerdo tras la primera ratificación por parte de un país del Mercosur.
"Ya lo he dicho antes, cuando ellos estén listos, nosotros estaremos listos (…) Sobre esta base, la Comisión procederá ahora a la aplicación provisional", detalló este viernes en una declaración sin preguntas en la sede de la Comisión Europea.
Yesterday, Uruguay and Argentina became the first Mercosur countries to ratify the Agreement.
When they are ready, we are ready ↓ https://t.co/pJlaknyXDk
— Ursula von der Leyen (@vonderleyen) February 27, 2026
Más de 350 productos de la Unión Europea serán beneficiados por el acuerdo, según estimaciones europeas. "El acuerdo ahorrará derechos de exportación a las empresas de la UE por valor de 4.000 millones de euros al año", estimó la líder comunitaria.
Bruselas resalta entre los objetivos de la relación con Mercosur "proteger y diversificar" las cadenas de suministro o "ayudar a las pequeñas y medianas empresas a exportar más".
Juntos, los países del Mercosur constituyen la sexta mayor economía del mundo y cuentan con una población total de 270 millones de personas. Los exportadores de Mercosur tendrán que cumplir las normativas sanitarias y alimentarias europeas para comercializar los productos.
Leer tambiénLa Unión Europea activa acuerdo con el Mercosur pese a divisiones internas en Europa
Antecedentes de las relaciones comerciales
En 2024 (el año más reciente del que se disponen de datos), las exportaciones de la UE a los cuatro países del Mercosur ascendieron a 53.300 millones de euros, mientras que las exportaciones del Mercosur a la UE sumaron 57.000 millones de euros, lo que se traduce en un ligero superávit a favor del Mercosur.
En la última década –entre 2014 y 2024– el comercio de bienes entre ambos actores creció más de un 36%, según cifras de la Comisión Europea.
Las mayores exportaciones desde los países suramericanos a la UE –cuyos 27 Estados miembros forman un único territorio a efectos aduaneros– son los productos agrícolas, que concentran el 42% de las exportaciones totales y los productos minerales, que representan el 30%, según datos de 2024, un año en el que más del 80% del flujo comercial se produjo entre la UE y Brasil.
En cifras: las reducciones arancelarias para ambos lados del Atlántico
Productos de Mercosur como la carne bovina y de ave, el azúcar, el etanol y otros bienes agroindustriales serán los más favorecidos por el pacto trasatlántico, al representar actualmente el núcleo de la canasta exportadora.
La UE es el segundo socio comercial más importante del Mercosur en bienes –después de China y por delante de Estados Unidos–, con exportaciones de 57.000 millones de euros en 2024, según datos de Bruselas.
En el sector de servicios, la UE demanda una cuarta parte del comercio total de los cuatro suramericanos.
Del otro lado de la balanza comercial, el acuerdo eliminará los aranceles de importación para más del 91% de los productos de la UE exportados al Mercosur.
La eliminación gradual de impuestos favorece a sectores como el de los automóviles y el textil (que hoy pagan un arancel del 35%), seguido de los licores (20-35%), maquinaria (14-20%), químicos (hasta un 18%) y farmacéuticos (hasta un 14%), según los informes publicados por la UE.
En consecuencia, se espera que estas industrias europeas aumenten sus envíos hacia los países aliados de Suramérica, con estimaciones para la industria vehicular de más de un 200% aumento en las exportaciones, según proyecciones de Bruselas.
La UE espera que el aumento de las transacciones con sus aliados de América del Sur repercuta en un aumento del 0,05 % del PIB total (80.000 millones de euros). Más de 30.000 pymes exportan al Mercosur, según datos del bloque.
Entre los productos alimentarios europeos más demandados en Suramérica están los vinos, quesos, otros lácteos de alto valor, chocolates y aceite de oliva.
Al margen de la disminución de gravámenes, el acuerdo amplía el acceso a Mercosur a telecomunicaciones, servicios financieros, transporte y otros sectores.
En deferencia, los países latinoamericanos permitirán que las empresas europeas participen en licitaciones públicas en Mercosur, en condiciones similares a las empresas locales.
Además, el pacto elimina impuestos a la exportación de materias primas críticas desde Mercosur, con énfasis en elementos esenciales para la transición verde como el litio argentino o el grafito brasileño, altamente demandados por Bruselas.
Leer tambiénUruguay y Argentina se convierten en los primeros en ratificar el acuerdo Mercosur-UE
El ecologismo y el multilateralismo, en el núcleo
La Unión Europea y Mercosur han pactado una reducción de gravámenes, a través de un acuerdo que dice priorizar la lucha contra el cambio climático, dos actos que contrastan con un panorama global de imposición de aranceles y desprecio a los mecanismos multilaterales, debido a las políticas de Estados Unidos tras el regreso de Donald Trump.
"En tiempos de agitación geopolítica e incertidumbres económicas, un acuerdo de asociación entre la UE y el Mercosur envía una señal clara al mundo de que dos de sus mayores economías rechazan el proteccionismo y están abiertos a los negocios y al comercio sobre la base de reglas justas y estándares elevados", destacó la Unión Europea en un comunicado del 17 de enero de 2026.
El pacto Mercosur-UE presta especial atención a la lucha contra el cambio climático, al considerar el Acuerdo de París como un elemento nuclear en el intercambio comercial. Ambos actores asumirán compromisos mutuos "para detener la deforestación" y garantizar el desarrollo sostenible, como han asegurado en declaraciones oficiales.
Además, la UE aportará 1.800 millones de euros para la transición ecológica y digital en los países de Mercosur, como parte de la ’Global Gateway', una estrategia comunitaria para impulsar inversiones sostenibles entre 2021 y 2027.
Los socios comerciales históricos de Estados Unidos reaccionan con alianzas internas para contrarrestar los efectos aún desconocidos del arancel global de Donald Trump y su política proteccionista.
Leer tambiénEn cifras: estos son los aranceles con los que Donald Trump golpea país por país
Con EFE e informes de la UE
Compartir esta nota