Como ocurre desde hace varias semanas, miles de ciudadanos en India desafiaron un endurecido despliegue policial y se volcaron a las calles de Nueva Delhi para exigir la salida del jefe del ente electoral del país, cuestionado por impulsar una revisión del censo electoral, vista como un intento de beneficiar al primer ministro Narendra Modi.
Bajo el lema 'Salvar a la democracia', la marcha fue convocada por el bloque opositor INDIA –siglas en inglés de Alianza Inclusiva de Desarrollo Nacional de India, un grupo de partidos detractores de Modi creado en 2023– y fue respaldada por el popular movimiento juvenil de las 'Cucarachas', que había liderado movilizaciones anteriores, fuertemente reprimidas por las fuerzas de seguridad.
Rodeados por policías equipados con porras y escudos y a bordo de vehículos antidisturbios, miles de manifestantes –algunos con instrumentos musicales y diversas banderas– corearon consignas contra el gobierno de Modi y se dirigieron a Ramlila Maidan, una extensa plaza pública que es un punto habitual de movilizaciones políticas en la capital india.
Tras completar una caravana de un kilómetro y medio en un vehículo descapotable junto a otros referentes de la oposición, el líder opositor Rahul Gandhi denunció desde el escenario central el supuesto "robo" liderado por el comisionado electoral jefe, Gyanesh Kumar, y aseguró que el funcionario no solo "será destituido del cargo" sino que "irá a la cárcel", en lo que calificó como el primer paso para que el país "retome el rumbo correcto"

En tono desafiante, el referente del partido Congreso Nacional Indio (CNI) se dirigió al ministro de Interior, Amit Shah, y al propio Modi, apuntando que, una vez que se consume la salida de Kumar, "iremos tras ustedes y tomaremos acciones legales".
Instando a salir a las calles a estudiantes, agricultores y más grupos de ciudadanos, el bloque INDIA denunció el presunto fraude de la reforma censal, la eliminación de nombres en las listas electorales y el uso de la violencia policial contra quienes cuestionan el proceso.
En esa línea, Reena Mahto, miembro del ala estudiantil del CNI, explicó que cuatro personas de su familia habían sido eliminadas del censo electoral debido a un registro falso que indicaba que se habían mudado a otro lugar.
Según declaró a la agencia Reuters, sus parientes llevaban mucho tiempo viviendo en Jagdalpur, en el estado central de Chhattisgarh, pero "ahora, de repente, nos han señalado como desplazados de nuestra propia casa". "Debe haber rendición de cuentas, y estamos aquí para exigirla", aseveró.
Por su parte, Suresh Sharma, un manifestante del estado de Haryana, en el norte del país, aseguró a la agencia AP que el sistema nacional requiere una reforma, ya que la democracia está siendo asfixiada, y que el proceso de revisión del censo debe ser anulado. "Exigimos que el comisionado electoral jefe, Gyanesh Kumar, dimita y sea detenido", subrayó.
La protesta reunió también a ciudadanos sin afiliación política como Dinesh Singh, quien afirmó que se movilizó por el bien de sus hijos: "Estoy aquí por una causa. Quiero que los niños recuerden que luchamos por su futuro".
Leer tambiénIndia detiene a los líderes del movimiento juvenil de las "Cucarachas" en nuevas protestas electorales
Un blindaje policial en medio de protestas casi diarias
Para vigilar la movilización, las autoridades desplegaron a miles de policías y soldados paramilitares y establecieron un amplio dispositivo de vigilancia, que incluyó más de 200 cámaras de circuito cerrado (CCTV), drones y cámaras corporales en el lugar del evento y a lo largo del recorrido de la protesta.
Las imágenes difundidas por la agencia de noticias ANI mostraron vehículos antidisturbios y a oficiales de seguridad instando a la gente a garantizar la fluidez del tráfico y a cooperar con la policía. Los agentes de tráfico de Nueva Delhi apoyaron el operativo con distintos desvíos de la circulación.
Esta manifestación opositora da continuidad a semanas de protestas casi diarias, muchas de ellas convocadas por el denominado 'Partido Janta de las Cucarachas', el movimiento de jóvenes de la generación Z que desde el mes pasado exige la dimisión de Kumar, la cancelación de la Revisión Especial Intensiva (SIR, por sus siglas en inglés) del padrón electoral y el retorno al voto con papeletas de papel.

Este movimiento –cuya aparición a inicios de año también desembocó en protestas que forzaron la renuncia del ministro de Educación por las denuncias de irregularidades en exámenes de acceso universitario– ha incrementado su popularidad entre los jóvenes y ha cosechado el apoyo de la oposición.
Para muchos analistas, esto supone el mayor desafío a Modi desde su llegada al poder en 2014, aunque su gobierno se mantiene estable y las próximas elecciones generales están programadas para 2029.
Desde el Ejecutivo indio buscaron minimizar la protesta opositora. El ministro de Salud, Jagat Prakash Nadda, consideró que se trató de un "teatro cuidadosamente orquestado". "Lo que está ocurriendo hoy en Ramlila Maidan no es un acto de respeto a la democracia. Es una conspiración calculada para sumir a la nación en la anarquía, todo en nombre de la democracia", afirmó a la agencia ANI.
Por su parte, el parlamentario del Partido Popular Indio (BJP) de Modi, Sambit Patra, optó por un tono burlón y tachó la movilización y el discurso de Rahul Gandhi como "una completa pérdida de tiempo".
La controvertida reforma del censo, en el centro de la disputa
La reforma del censo electoral (SIR) fue presentada por el Gobierno de Narendra Modi hace un año como una forma de depurar las listas de votantes de registros duplicados, personas fallecidas y errores burocráticos.
Desde su lanzamiento, más de 130 millones de nombres han sido eliminados del padrón, entre ellos millones que han apelado la decisión luego de haber sido privadas de su derecho al voto por "anomalías" en su información.
Esto llevó a los críticos de la SIR a denunciar que la actuación del organismo electoral tenía como objetivo beneficiar al gobernante Partido Popular Indio (BJP) de Modi, alegando la eliminación de manera desproporcionada de votantes musulmanes y otras minorías, que no suelen apoyar a la formación nacionalista hindú del primer ministro.
Las manifestaciones estallaron después de que el pasado 25 de septiembre, el periódico local The Indian Express revelara que dos de los tres comisionados electorales del país habían expresado su indignación dentro del organismo por varias medidas de Kumar que, según afirmaron, se llevaron a cabo sin su conocimiento.
Aunque la Comisión Electoral y el gobierno de Modi niegan las acusaciones, el jueves pasado, la ONG Human Rights Watch tachó la revisión del censo electoral de "arbitraria y profundamente defectuoso" y advirtió que se plantean "serios interrogantes sobre la equidad de las futuras elecciones en la India".
"Las autoridades deberían cancelar de inmediato el proceso de revisión del censo electoral, el cual ha privado a los sectores más marginados de la India de su derecho al voto y de acceso a otros servicios gubernamentales", exigió Elaine Pearson, directora para Asia de la organización humanitaria, en un comunicado.
Leer tambiénIndia: ¿puede el “Partido de las Cucarachas” erosionar el poder de Modi?
La oposición ha indicado que el impacto de la reforma repercutió en los resultados de las elecciones locales y regionales celebradas a inicios de año. En la marcha de este sábado, la exministra principal de Bengala Occidental, Mamata Banerjee, desplazada tras perder los comicios de este año luego de 15 años en el cargo, aseguró que su estado en el este de India "es una víctima del SIR".
"No permitiremos que esto quede así. Han saqueado la democracia, los derechos y los procesos electorales. Gyanesh Kumar, usted no se limitó a hacer desaparecer votos; usted secuestró el recuento desde el centro. No perdimos, nos hicieron perder. Nos tomaremos la revancha a través de la política", afirmó.
Con Reuters, AP, EFE y medios locales
Compartir esta nota