La tripulación de la misión Artemis II, que busca ser la primera en regresar a la órbita de la Luna en más de 50 años, tiene incorporado por primera vez un inodoro plenamente funcional.
Sin embargo, en sus primeras horas en el espacio, los astronautas identificaron un "problema en el controlador", en referencia a una alerta intermitente relacionada con el sistema del inodoro.
El fallo fue diagnosticado y resuelto después de la medianoche, informó el administrador asociado de la NASA, Amit Kshatriya, en rueda de prensa.
Según explicó Kshatriya, una luz de advertencia intermitente indicaba una avería cuya reparación tomaría varias horas.
La NASA señaló que la tripulación, "en estrecha colaboración con el centro de control de la misión en Houston", logró "restablecer el funcionamiento normal del inodoro".
¿Por qué el baño sigue siendo un desafío en los viajes espaciales?
Anteriormente, los astronautas de las misiones Apolo de las décadas de 1960 y 1970 no disponían de baño a bordo y utilizaban bolsas para recoger los desechos durante el viaje lunar.
El Sistema Universal de Gestión de Residuos, ubicado en la cápsula Orion, es un inodoro de diseño especializado cuya compuerta está en el suelo, junto a la escotilla de acceso a la nave.
“Somos bastante afortunados como tripulación de tener un inodoro con puerta en esta pequeña nave, el único lugar al que podemos ir durante la misión donde realmente podemos sentir que estamos solos por un momento”, dijo Jeremy Hansen, especialista de misión de Artemis II de la Agencia Espacial Canadiense, en un video.
Según la NASA, la misión, que despegó a las 18:35 hora local (22:35 GMT) desde Cabo Cañaveral (Florida, Estados Unidos), se separó con éxito de la etapa central y desplegó sus paneles solares.
La cápsula orbitará alrededor de 24 horas en torno a la Tierra para probar sus sistemas antes de decidir si continúa su trayecto hacia la Luna, lo que tomaría otros cuatro días. La duración prevista de la misión es de 10 días y concluirá con un amerizaje en el océano Pacífico el 10 de abril.
La última vez que astronautas viajaron tan lejos fue durante la misión Apolo 17, en diciembre de 1972.
Esta vez, durante la cuenta regresiva no se registraron fugas de helio ni hidrógeno, que se habían reportado en oportunidades anteriores.
Sí surgieron otros problemas técnicos que fueron resueltos, entre ellos un fallo en el sistema de terminación de vuelo del cohete, encargado de destruir el vehículo en caso de emergencia, y una incidencia en el sistema de eyección de la cápsula. El más reciente fue la alerta intermitente que indicaba el fallo en el inodoro.
Con Reuters y medios locales
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