Este martes 14 de julio será una fecha doblemente especial y emotiva en Francia: en el marco del Día Nacional, se cumplirán 10 años del atentado en Niza, en el que 86 personas fueron arrolladas por un camión conducido por un terrorista yihadista.
Los actos conmemorativos iniciaron el domingo y concluirán con la presencia del presidente galo, Emmanuel Macron, quien preside este martes por última vez el tradicional desfile militar del 14 de julio; que, esta vez, rendirá homenaje a Ucrania y a sus aliados, principalmente europeos.
En los Campos Elíseos, en la tradicional parada militar de la Fiesta Nacional, participarán cerca de 6.700 efectivos a pie, 98 aviones, 31 helicópteros y 315 vehículos. Así, Macron busca mostrar “el rearme de Francia, la autonomía estratégica francesa y el despertar estratégico europeo”, según el Palacio del Elíseo.
Al desfile asistirán el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, y 24 jefes de Estado o de Gobierno europeos, entre ellos el alemán Friedrich Merz, el británico Keir Starmer, el polaco Donald Tusk y la danesa Mette Frederiksen.
“El mensaje que enviamos al mundo es el siguiente: sí, la paz es nuestro objetivo; sí, valoramos la libertad y el derecho. Y sí, estamos preparados para luchar siempre para defenderlos, incluso al precio de nuestra sangre si fuera necesario”, declaró el jefe de Estado durante su tradicional discurso ante las Fuerzas Armadas en vísperas de la Fiesta Nacional.
Para conmemorar los atentados en Niza, uno de los primeros eventos fue una marcha solemne en el Paseo de los Ingleses, lugar de la tragedia en 2016; mientras que el lunes se realizó una ceremonia interreligiosa a la que asistieron sobrevivientes y familiares de víctimas.
Sin embargo, será este martes, a las 22:34, exactamente la hora en la que ocurrió el ataque, que 86 haces de luces iluminarán el paseo en representación a las personas fallecidas. Un momento en el que el país rendirá homenaje a quienes murieron aquella noche.

El recuerdo de lo que ocurrió
Miles de personas estaban en las calles disfrutando del espectáculo de fuegos artificiales en alusión al Día de la Toma de la Bastilla, la fiesta nacional de Francia, cuando un camión pesado pasó en el paseo marítimo de Niza.
Fueron dos kilómetros arrollando a los civiles indiscriminadamente, dejando cientos de heridos y 86 muertos, donde había quince menores. Una jornada de dolor y muerte tras la que decenas de familias también quedaron lastimadas en una de las celebraciones más convocantes del país. Numerosos sobrevivientes aún tienen lesiones físicas y psicológicas, secuelas de horas de desconcierto tras lo ocurrido.
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El autor del hecho fue identificado como Mohamed Lahouaiej-Bouhlel, quien murió abatido por la Policía durante el arrollamiento. Este caso reafirmó los temores de Francia como un objetivo del terrorismo yihadista, al registrarse tan solo ocho meses después de los atentados del 13 de noviembre de 2015 en París.
Una mirada a los juicios tras el atentado
Ocurridos entre 2022 y 2023, los procesos judiciales pertinentes se centraron en ocho personas apuntadas por colaborar con el agresor o tener vínculos con él. Además, se realizó otra causa en la que se juzgó la respuesta de los servicios de emergencia y se planteó la duda de si hubo fallos en la prevención y coordinación con el dispositivo de seguridad de esa noche.
El 5 de septiembre de 2022 comenzaron los juicios a siete hombres y una mujer por los lazos con el atacante tunecino de 31 años.
A tres de los juzgados se les imputó por cargos de “asociación con malhechores terroristas”; a los otros cinco se les indagó por delitos relacionados con el tráfico de armas. Las penas de prisión oscilaron entre los dos y los 18 años para los ocho acusados.
Tras un largo juicio en la sala especial del Tribunal de París, Mohamed Ghraieb y Chokri Chafroud, ambos tunecinos y conocidos del asesino, recibieron 18 años de cárcel, las penas más severas. En tanto a Ramzi Arefa, otro contacto del agresor, le cayeron 12 años por proporcionar armas al atacante.
Una herida que sigue abierta
En los días previos al atentado, los tres recibieron mensajes del asesino. Si bien no fueron acusados de formar parte de una conspiración, el tribunal señaló que tenían conocimiento de las ideas del hombre que perpetró el ataque.
Los otros cinco, cuatro de ellos albaneses y el restante tunecino, fueron condenados a entre dos y ocho años por tráfico de armas o conspiración criminal.
El grupo yihadista Estado Islámico se adjudicó la autoría del ataque, pero los investigadores no pudieron corroborar que Lahouaiej-Bouhlel tuviera vinculación con ellos, todo en medio de un contexto en el que, aún diez años después, la herida de una jornada de terror sigue abierta para una Francia que, en medio de las conmemoraciones y homenajes a las víctimas, celebra un Día Nacional marcado por el cumplimiento de una década de la fecha que conmocionó al país.
Con EFE y medios locales
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