La acusación señala a los presuntos agentes rusos de conspirar para llevar a cabo ataques y asesinatos en todo el mundo, incluso dentro de Estados Unidos.
El grupo, activo desde al menos 2024, intentó asesinar este verano a un "destacado disidente ruso" que, según se cree, reside en territorio estadounidense, informó el departamento en un comunicado, sin revelar la identidad del objetivo.
Sus miembros operaban presuntamente como parte de "una red global de asesinatos que se extendía hasta Estados Unidos", declaró John Eisenberg, fiscal general adjunto de Seguridad Nacional.
Intentaron reclutar a ciudadanos estadounidenses y extranjeros para perpetrar asesinatos siguiendo órdenes del Kremlin, señaló Eisenberg.
Según el comunicado, los tres principales sospechosos son Yuri Khrameev, un excoronel de los servicios de inteligencia rusos de 63 años; su hijo Kirill, de 27 años; y Oemis Romagoza Durruthy, un ciudadano cubano de 35 años.
Los otros dos sospechosos, Yaidel Delgado Suárez (de Cuba) y Ángel Eduardo Castro (de Venezuela), trabajaban presuntamente como agentes de reclutamiento en Estados Unidos.
Los cinco sospechosos permanecen en libertad
El intento de asesinato del disidente ruso fue la operación más reciente del grupo, indicó el comunicado.
El complot fracasó después de que el hombre reclutado para vigilar al objetivo se negara a perpetrar el asesinato, por el cual le habían ofrecido 40.000 dólares.
El año pasado, un plan para asesinar a un objetivo en Lituania —que "decía mentiras sobre Rusia"— fracasó por la misma razón, indica la nota oficial.
También se identificaron planes de ataque contra infraestructuras civiles y militares en países europeos que apoyan a Ucrania.
"Nuestra labor consiste en impedir que los adversarios de Estados Unidos desaten violencia y terror en suelo estadounidense", declaró el fiscal general Todd Blanche.
Este artículo fue adaptado de su versión original en inglés
Con AFP
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