El día que ningún amante del fútbol quería que llegara finalmente llegó. Lionel Messi jugó este martes 6 de octubre su último partido con la selección argentina y cerró una historia de 21 años con una victoria por 3-0 ante Benín. Convirtió de penal y entregó dos asistencias en un estadio Monumental que se llenó para despedirlo.
Fue una noche pensada alrededor del capitán y el partido terminó acompañando el homenaje. Messi participó en los tres goles: asistió primero a Nicolás Otamendi, otro de los históricos que también se despidió de la selección, luego a Nico Paz y finalmente marcó de penal el último tanto de su carrera con la camiseta argentina.
Antes hubo lágrimas. Messi no pudo contenerse durante el himno nacional y tampoco Lionel Scaloni, el entrenador con el que consiguió los títulos que se le habían negado durante tantos años. En la tribuna estaban su esposa, Antonela Roccuzzo, sus hijos Thiago, Mateo y Ciro y su madre, Celia Cuccittini, además de varios de los futbolistas que lo acompañaron en los años más exitosos de la selección.
La gran ausencia fue la de su padre Jorge, quien lo acompañó a lo largo de su carrera y falleció en agosto pasado, a los 68 años.
A los diez minutos, el partido se detuvo para una ovación de pie de todo el Monumental. Los jugadores de Benín también se acercaron a saludar al capitán argentino, en uno de los varios homenajes preparados para su despedida.
Una última función con gol y dos asistencias
Durante el primer tiempo, la fiesta estuvo más en las tribunas que en el campo. Argentina tuvo la pelota, pero no pudo quebrar el cerco ante un Benín que consiguió contener al equipo de Scaloni hasta el descanso. Pero todo cambió en el segundo tiempo.
A los 48 minutos, Messi ejecutó un córner desde la izquierda y Otamendi apareció para convertir el 1-0. El defensor, compañero del capitán durante más de una década y parte de la generación que atravesó las derrotas en las finales de 2014, 2015 y 2016 (un Mundial y dos Copas América) antes de empezar a ganar, también disputaba su último partido con Argentina.
Trece minutos después llegó el segundo. Esta vez Messi encontró a Nico Paz y el mediocampista convirtió el 2-0 con un golazo de zurda al segundo palo. La imagen tuvo algo de simbólico: el ídolo de una generación asistía a uno de los futbolistas llamados a ocupar un lugar importante en la selección del futuro.
Faltaba su gol.
Llegó de penal a los 70 minutos. Messi tomó la pelota y convirtió el 3-0, su último tanto con Argentina.
Una historia de 21 años
La despedida puso fin a una historia que comenzó el 17 de agosto de 2005. Messi tenía 18 años cuando José Pekerman lo puso en un partido amistoso ante Hungría en Budapest y fue expulsado apenas segundos después de entrar.
Después llegaron seis Mundiales y años en los que su relación con la selección estuvo marcada por las finales perdidas y las comparaciones con Diego Armando Maradona. Cayó en la final del Mundial de Brasil 2014 ante Alemania y perdió dos Copas América consecutivas frente a Chile, en 2015 y 2016.
La segunda derrota lo llevó incluso a anunciar que dejaba la selección. “La selección se terminó para mí”, dijo entonces. Pero volvió.
Y con el tiempo cambió su historia con Argentina. En 2021 levantó la Copa América después de derrotar a Brasil en el Maracaná. Un año después ganó la Finalissima ante Italia y, el 18 de diciembre de 2022, consiguió finalmente la ansiada Copa del Mundo tras vencer por penales a Francia en Qatar.

En 2024 sumó otra Copa América y este año, ya con 39 años, disputó su sexto Mundial. Marcó ocho goles y volvió a llegar a la final, aunque Argentina perdió 1-0 ante España.
Tras su despedida, Messi se refirió a aquella derrota y negó que hubiera ocurrido algo extrafutbolístico. “En la final del Mundial no pasó nada raro. Llegamos con lo justo”, aseguró.
Messi se va como el futbolista con más partidos y goles de la historia de la selección argentina (126 tantos en 208 duelos) y con una relación con el público muy diferente a la que tuvo durante gran parte de su carrera.
El último adiós
La despedida se extendió mucho más allá del Monumental. En Rosario, su ciudad natal, una camiseta gigante con el número 10 y la palabra “Gracias” fue desplegada frente al Monumento a la Bandera. En Buenos Aires también hubo un Fan Fest para seguir el partido.
Horas antes del encuentro, Messi se había despedido con un mensaje en sus redes sociales.
“Llegó el momento. Me voy en paz. Dejé todo. Esta camiseta fue mi sueño, mi orgullo y mi vida. Gracias por quererme tanto. Los voy a extrañar”, dijo en un video difundido antes de la despedida.
Durante años, Messi convivió con críticas por no conseguir con Argentina los mismos títulos que no paraba de ganar en Barcelona. Todo aquello quedó atrás con la Copa América de 2021 y, sobre todo, con el Mundial de Qatar.
Este martes ya no había nada que discutir. Messi se despidió después de 21 años con la camiseta albiceleste. En su última noche asistió a Otamendi, compañero de mil batallas; después a Nico Paz, uno de los nombres del futuro, y finalmente tomó él mismo la pelota para marcar de penal. Fue su último gol con Argentina.
Esta vez, a diferencia de aquella noche de 2016 en la que anunció que se iba después de otra final perdida, pudo despedirse como había dicho unas horas antes: en paz.
Con medios locales
Compartir esta nota