El Gobierno de Ecuador ordenó este miércoles 4 de marzo al embajador de Cuba en Quito, Basilio Gutiérrez, y al resto de personal diplomático de la isla acreditado en el país andino abandonar el país en un plazo de 48 horas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores sostuvo que todo el personal de la misión diplomática de la isla acreditada en Quito ha sido declarado non grato y cuenta con un plazo de 48 horas para abandonar el país.
La Administración del presidente derechista Daniel Noboa dijo basar la medida en el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas.
El mandatario también ordenó la salida de la isla del embajador ecuatoriano en La Habana, José María Borja, quien desempeñaba el cargo desde 2021, con servicio también en Jamaica, San Vicente y las Granadinas y Dominica.
El decreto se sustenta en lo establecido en el artículo 141 de la Constitución que dispone que el presidente ejerce la función ejecutiva y es jefe de Estado y Gobierno, y menciona que el artículo 147 le habilita para nombrar y remover a los funcionarios públicos.
Cuba: un "acto inamistoso y sin precedentes"
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba rechazó la medida, calificándola de "arbitraria e injustificada", y la calificó de "acto inamistoso y sin precedentes" que socava los lazos históricos entre ambas naciones.
La Habana sugirió que la expulsión estaba vinculada a la presión estadounidense antes de una cumbre que se celebrará el próximo fin de semana en Miami en la que participarán representantes regionales.
Estas decisiones por parte de Noboa se producen pocos días antes de que acuda a Estados Unidos para participar en una cumbre de presidentes de países de Latinoamérica con Donald Trump, con quien la Administración ecuatoriana ha estrechado lazos y respaldado en su política exterior, como con la captura del presidente de Venezuela Nicolás Maduro.
Así, Noboa abre una nueva crisis diplomática con otro país de Latinoamérica tras tener ya relaciones rotas con Venezuela, México y Nicaragua luego de la captura del exvicepresidente correísta Jorge Glas en un asalto a la Embajada mexicana, cuando este ya había recibido asilo diplomático.
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Con EFE y medios locales
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