Se profundizan para los ciudadanos cubanos las consecuencias del bloqueo petrolero por parte de Estados Unidos y por ende al suministro de energía y combustible.
Este lunes 16 de febrero, a través del diario estatal Granma, el Ministerio de Salud Pública destacó que más de 32.000 mujeres embarazadas encaran ahora mayores riesgos para su salud y la de sus bebés, debido a que los cortes energéticos limita servicios médicos básicos.
Entre ellos, el Gobierno cubano resalta dificultades en el acceso de las gestantes a los ultrasonidos obstétricos de seguimiento del bienestar fetal y genéticos, para el diagnóstico oportuno de las malformaciones.
Asimismo, el déficit energético limita la “movilización de las comisiones de atención a la morbilidad materna extremadamente grave y del neonato crítico, retraso en el esquema de la vacunación infantil, pone en riesgo la vida de los niños con necesidades especiales (ventilación domiciliaria, aspiración mecánica y climatización), entre otras problemáticas, como la muy escasa disponibilidad de transporte sanitario para la atención de casos de urgencias y emergencias”.
Además de las mujeres en estado de embarazo, La Habana destaca que esas afectaciones podrían impactar negativamente en más de 61.830 niños menores de un año de edad, que requieren de atenciones especiales en esa primera fase de la vida.
Estos perjuicios a la salud materno infantil se suman a múltiples dificultades que encaran los ciudadanos del país, ya empobrecido, que ha dejado a sus habitantes en apagones más prolongados y obligado al cierre de hoteles y suspensión de vuelos de varias compañías aéreas dada la escasez de combustible para las aeronaves.
La crisis se agravó desde los ataques de Estados Unidos en suelo venezolano que terminaron con la captura del presidente Nicolás Maduro, hasta entonces fuerte aliado y mayor proveedor de combustible para la isla. Tras su traslado a Nueva York para responder por cargos de presunto narcotráfico, Washington forzó a Caracas a suspender la entrega de petróleo a Cuba y amenazó con mayores aranceles a cualquier país que decida suplir la cobertura energética para la isla.
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España recibe al canciller cubano para analizar la crisis en la isla
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, recibe este lunes 16 de febrero en Madrid a su homólogo cubano, Bruno Rodríguez, confirmaron fuentes de la Cancillería española a la agencia de noticias EFE.
El responsable de la diplomacia cubana, que estaba de visita en China recabando apoyos ante el cerco energético impuesto por Estados Unidos, ha solicitado la entrevista con Albares aprovechando su paso por la capital española de regreso a su país.
El encuentro estará centrado en la situación en Cuba y ambos ministros abordarán también la próxima Cumbre Iberoamericana, que tendrá lugar el 4 y 5 de noviembre en Madrid.
La visita de Rodríguez a Beijing formó parte de una gira con la que el Gobierno cubano busca el apoyo de sus aliados tradicionales, entre los que también figuran Rusia y Vietnam, después de que Estados Unidos haya incrementado la presión contra la isla, cuyo régimen promete hacer tambalear.
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EE. UU. busca desmantelar misiones médicas de Cuba en las Américas: EFE
La presión de Washington sobre La Habana no se limita al petróleo: una decena de países, caribeños y centroamericanos principalmente, han cerrado o reducido en el último año sus contratos con Cuba para recibir médicos por la insistencia de EE.UU. de que no colaboren en prácticas que tacha de "trabajo forzado".
Las nuevas sanciones de EE.UU. contra las brigadas médicas han sido recibidas con preocupación y rechazo en Latinoamérica y, especialmente, el Caribe.
Antigua y Barbuda, Bahamas, Granada, Guyana y Trinidad y Tobago, defendieron al inicio estos programas, vitales para sus sistemas de salud, pero tuvieron luego que reajustar sus lazos con La Habana y realizar cambios en los términos de las contrataciones.
Una fuente de la Organización de Estados Caribeños Orientales (OECS, en inglés) explicó a EFE que algunas de las islas han decidido suspender el programa, mientras que otras todavía están presentando quejas ante Estados Unidos.
Bahamas anunció en junio pasado la suspensión de la contratación de personal médico cubano y la cancelación de sus convenios vigentes con La Habana, con la idea de empezar a contratar directamente al personal sanitario, algo que por el momento no se ha materializado.
Granada informó en septiembre pasado que equipararía las condiciones de los médicos cubanos a las de sus nacionales, y Antigua y Barbuda anunció en enero que había reclutado a 120 enfermeros de Ghana, aunque sin finalizar expresamente su acuerdo con Cuba.
Guyana ha puesto fin, en silencio, este febrero al sistema, según medios locales. Trinidad y Tobago, por su parte, ha adelantado que su prioridad ahora es reclutar profesionales locales. Desde 2003 un total de 770 médicos cubanos han trabajado en el país.
La maniobra estadounidense tiene consecuencias económicas drásticas, porque la exportación de servicios profesionales ha sido durante años una de las tres principales fuentes de ingresos en divisas de la isla, con el turismo y las remesas, todas ellas afectadas por la presión de Washington.
Las brigadas médicas -que arrancaron hace más de seis décadas y han llevado a 600.000 profesionales a 165 países, según datos oficiales- son un controvertido mecanismo que combina ventajas para las partes implicadas, pero con métodos cuestionados.
De un lado, los países anfitriones acceden a personal sanitario cualificado y pueden mejorar de forma rápida y eficiente los sistemas de salud de sus países. Además, los médicos desplazados obtienen un salario en dólares mejor que el que perciben en su país y el Gobierno cubano genera divisas (que asegura emplear en su propio sistema sanitario).
Por otro, de acuerdo con ONG como Prisoners Defenders, La Habana se queda con un promedio del 85 % del pago de los países anfitriones, retiene los pasaportes de los médicos en el exterior y penaliza a aquellos que dejan la misión antes del tiempo pactado.
Por eso, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, calificó este sistema de "esquemas de trabajo forzado", con "prácticas laborales abusivas y coercitivas"; algo que el Gobierno cubano rechaza.
En consecuencia, Rubio -partidario de la mano dura con el Gobierno cubano desde el inicio de su carrera- anunció que revocaría las visas de los funcionarios cubanos y extranjeros involucrados en la contratación de personal cubano.
El informe de 2024 sobre la trata de personas del Departamento de Estado sitúa los ingresos de Cuba por la exportación de servicios profesionales entre los 6.000 y los 8.000 millones de dólares (5.150 y 6.975 millones de euros).
Según la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) de Cuba, las exportaciones de servicios profesionales representaron entre 2018 y 2020 más del 40 % del total de las ventas de la isla al exterior.
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Con EFE y medios locales
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