Representantes del Gobierno de la isla "han sostenido recientemente conversaciones con representantes del Gobierno de los Estados Unidos", confirmó el presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, en una inusual declaración a la prensa.
"Estas conversaciones han tenido como objetivo encontrar soluciones mediante el diálogo a las diferencias bilaterales que existen entre las dos naciones", declaró el mandatario este viernes 13 de marzo.
Díaz-Canel subrayó que en primer lugar los acercamientos diplomáticos buscan "determinar cuáles son los problemas bilaterales que necesitan solución, en segundo lugar, cuáles serían las vías para solucionar esos problemas y en tercer lugar determinar si hay voluntad para concretar, por ambas partes, acciones en beneficio de nuestros pueblos".
Las negociaciones implicarán, señaló, hallar áreas de cooperación con las cuales "enfrentar las amenazas y garantizar la seguridad y la paz de ambos países y en nuestra región".
Díaz-Canel insistió en que se trata de "un proceso muy sensible, que se aborda con discreción, sensibilidad, responsabilidad y mucha seriedad porque afecta a los vínculos bilaterales y demanda enormes y arduos esfuerzos para encontrar solución y crear espacios de entendimiento que nos permitan avanzar y alejarnos de la confrontación".
Díaz-Canel agregó que en estos "intercambios", la parte cubana ha expresado "la voluntad" de que se realicen "sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, a la soberanía y la autodeterminación de nuestros gobiernos".
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"La culpa no es de la revolución, es del bloqueo"
El presidente cubano explicó, además, la gravedad de la situación energética en la isla, que lleva meses sin recibir combustible y afronta prolongados apagones. Una situación que, reconoció, es la que "causa mayor malestar" de la población en la actualidad.
Díaz-Canel señaló que el sistema eléctrico atraviesa un momento de gran inestabilidad, cuyo impacto ya se refleja en provincias donde los cortes de luz superan las 30 horas, afectando a las familias y al funcionamiento de sectores como la producción, la educación, el transporte y los servicios médicos.
En medio de este panorama, aseguró, miles de personas se encuentran a la espera de una cirugía que no se pueden realizar ante la falta de electricidad, entre ellos "un número muy importante de niños".
"La culpa no es de la revolución ni de nuestro Gobierno, que están haciendo lo imposible, la culpa es del bloqueo que nos están imponiendo", enfatizó.
El presidente se refirió así a Washington, que ha elevado en los últimos meses la presión sobre Cuba, bloqueando la entrada de importaciones de petróleo a la isla, que tan sólo produce un tercio del crudo para satisfacer sus necesidades energéticas.
"La solución no es inmediata y, por la magnitud del problema, las medidas adoptadas aún no se reflejan”, afirmó.
El mandatario subrayó que, pese a las dificultades, el país sigue funcionando. Señaló la organización del transporte del personal de salud como uno de los ejemplos de lo que definió como la “resistencia cubana”. Además, afirmó que la producción nacional de petróleo y gas ha aumentado y que, en el caso del petróleo, se han superado las metas previstas este año.
Entre otras acciones concretas, mencionó que los parques fotovoltaicos ya generan entre el 49 % y el 51 % de la energía durante el día y destacó la instalación de módulos fotovoltaicos para 120 niños.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, había asegurado en varias ocasiones durante las últimas semanas que representantes de su Gobierno mantenían contactos con autoridades cubanas, aunque La Habana lo había negado repetidamente.
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Con medios locales
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