La alfombra roja de los Oscars 2026 no fue solo el prólogo de la gran noche del cine: fue un espectáculo en sí mismo. Celebrada el domingo 15 de marzo en el Dolby Theatre de Los Ángeles, la 98.ª ceremonia de la Academia —presentada por segundo año consecutivo por Conan O’Brien— tuvo como telón de fondo una temporada dominada por el duelo entre One Battle After Another, de Paul Thomas Anderson (que se alzó con seis estatuillas, incluida Mejor Película), y Sinners, de Ryan Coogler, con un récord histórico de 16 nominaciones. Pero antes de que se repartieran los premios, la moda ya había dictado sus propios veredictos.
El blanco como manifiesto: Givenchy vistió a las estrellas de la noche
La firma Givenchy, bajo la dirección creativa de Sarah Burton, se erigió como la gran protagonista de la alfombra roja al vestir a dos de las figuras más esperadas de la velada.
Elle Fanning, nominada por primera vez al Oscar como Mejor Actriz de Reparto por Sentimental Value, eligió un vestido bustier de tul blanco con bordados de glicinas en satén que evocaban un cuento de hadas. Según confesó a British Vogue, la elección fue profundamente personal: "En mi casa de la infancia había un enrejado de glicinas que florecía en primavera. Recuerdo pensar que era lo más hermoso del mundo". Completó el look con joyas de Cartier y una silueta que la consagró como la princesa indiscutida de la noche.
Timothée Chalamet, nominado a Mejor Actor por Marty Supreme, apostó por un traje blanco de doble botonadura, también de Givenchy by Sarah Burton, que acompañó con botas blancas, gafas de sol diminutas y una perilla que Vogue describió como un guiño a las boy bands del Y2K. Una propuesta que dividió opiniones: para algunos, fue un golpe de frescura; para otros, resultó "underwhelming" en el cierre de una temporada de premios donde el actor no terminó de sorprender, según el análisis de Red Carpet Fashion Awards.
Emma Stone: 600 horas de artesanía en una sola pieza
Si hubo un vestido que condensó la esencia de la noche, fue el de Emma Stone. La dos veces ganadora del Oscar, nominada nuevamente por Bugonia, desfiló con un vestido plateado de Louis Vuitton con escote cuadrado, mangas cortas tipo cap y una espalda descubierta que dejó sin aliento a los fotógrafos.
Según InStyle, el bordado de lentejuelas iridiscentes requirió más de 600 horas de trabajo artesanal. Con el cabello cobrizo en un bob ondulado y joyas minimalistas de Repossi, Stone logró el equilibrio perfecto entre lo romántico y lo moderno, en lo que Glamour bautizó como "el vestido de novia de Bridgerton con el que todas soñamos".
El regreso triunfal de Gwyneth Paltrow
Después de 11 años sin pisar la alfombra roja de los Oscar, Gwyneth Paltrow volvió como presentadora —tras su papel en Marty Supreme, de Josh Safdie— enfundada en un vestido custom de Giorgio Armani Privé. La pieza, blanca y minimalista de frente, revelaba recortes laterales inesperados que le daban un giro contemporáneo.
Según WWD, el diseño fue una declaración de intenciones: la Paltrow que ganó el Oscar en 1999 con aquel icónico vestido rosa de Ralph Lauren sigue siendo una fuerza estilística, ahora con la sofisticación de quien no necesita gritar para imponerse.
Plumas, drama y debate: los looks que dividieron aguas
La consigna no escrita de la noche fue clara: ellas, plumas; ellos, broches. Y nadie encarnó mejor esa tendencia que Demi Moore, quien llegó como presentadora con un impactante vestido Gucci diseñado por Demna: un corsé de plumas iridiscentes en tonos verdes y negros que generó reacciones encontradas. Para Red Carpet Fashion Awards, fue "breathtaking" (impresionante); para buena parte de las redes sociales y medios como El Heraldo, figuró entre los looks más polémicos de la velada.
Nicole Kidman, por su parte, eligió un Chanel custom en tonos crema con bordados y remates emplumados que la mantuvieron en el terreno seguro del glamour hollywoodense.
Pedro Pascal y Zoe Saldaña: audacia sin estridencias
Pedro Pascal demostró que se puede ser audaz sin salirse de la estética del evento. El actor chileno optó por un look Chanel que prescindió de la chaqueta de esmoquin tradicional, apostando por una silueta limpia que Red Carpet Fashion Awards describió como "romance del viejo Hollywood". Además, sorprendió con un radical cambio de look que se viralizó en redes, según reportó La Kalle.
Zoe Saldaña, ganadora del Oscar a Mejor Actriz de Reparto en 2025 por Emilia Pérez, regresó como presentadora con un vestido de Saint Laurent by Anthony Vaccarello: un diseño de satén de seda con corpiño de encaje tipo lencería, tirantes finos y escote corazón que Elle calificó como "lingerie-inspired". Una apuesta sensual pero contenida que consolidó su estatus como una de las mujeres mejor vestidas de Hollywood.
El momento Devil Wears Prada: Hathaway y Wintour, juntas en el escenario
Uno de los instantes más comentados de la gala no ocurrió en la alfombra roja, sino sobre el escenario. Anne Hathaway y Anna Wintour —la editora de Vogue que inspiró el personaje de Miranda Priestly— se unieron para entregar los premios a Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Maquillaje, en lo que fue un guiño directo a la secuela de The Devil Wears Prada, cuyo estreno está previsto para mayo.
Hathaway llegó con un vestido de alta costura de Valentino: un diseño strapless negro con flores bordadas en tonos champagne que, como señaló Page Six, era una referencia irónica a la célebre frase de Miranda Priestly sobre los estampados florales en primavera ("¿Flores? Para primavera. Groundbreaking").
Completó el look con guantes de ópera de terciopelo negro y joyas Bulgari de la nueva colección Eclettica. Sobre el escenario, según Entertainment Weekly, Wintour le dedicó a Hathaway un par de comentarios "playfully shady" que hicieron estallar las redes.
Las firmas ganadoras y las tendencias que marcaron la noche
El mapa de casas de moda de los Oscars 2026 confirma el dominio de las grandes firmas francesas e italianas, pero también la apertura a propuestas menos esperadas:
- Chanel (Matthieu Blazy): Teyana Taylor, Jessie Buckley, Nicole Kidman, Pedro Pascal
- Givenchy (Sarah Burton): Elle Fanning, Timothée Chalamet
- Louis Vuitton: Emma Stone, Michael B. Jordan, Renate Reinsve
- Saint Laurent: Zoe Saldaña
- Valentino: Anne Hathaway, Odessa A’zion
- Dior: Rose Byrne, Mia Goth
- Gucci (Demna): Demi Moore
- Giorgio Armani Privé: Gwyneth Paltrow
- Adolfo Domínguez: Oliver Laxe
Las tendencias dominantes fueron las plumas como gesto dramático, los bordados florales, el blanco como color protagonista, las siluetas corsé y el regreso de los guantes de ópera. En los hombres, el esmoquin clásico se mantuvo como base, pero con giros de color, broches-joya y la osadía de prescindir de la chaqueta.
La alfombra roja como campo de batalla cultural
Las redes sociales amplificaron cada detalle hasta convertir la alfombra roja en un fenómeno paralelo a la ceremonia. El vestido de Elle Fanning se transformó en referencia instantánea de elegancia; el de Teyana Taylor, en símbolo de una nueva generación que no pide permiso. Los looks fallidos recordaron, una vez más, que este espacio sigue siendo un territorio de riesgo donde la moda puede elevar o hundir reputaciones en cuestión de minutos.
La 98.ª edición de los Oscars dejó una certeza: Hollywood busca reinventarse sin perder su aura glamorosa. Entre la audacia juvenil de Chalamet y la sofisticación atemporal de Paltrow, entre las plumas de Demi Moore y las glicinas de Fanning, la alfombra roja de 2026 fue un espejo de una industria en tensión creativa permanente. Y eso, en moda como en cine, siempre es una buena señal.
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