Si has asistido a una boda en República Dominicana, lo has escuchado. Si has buscado "frases de amor para San Valentín" en Google hoy, te ha salido. 1 Corintios 13 es, indiscutiblemente, el poema más famoso de la historia occidental sobre el afecto, sin querer serlo.
"El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia…".
Las palabras suenan hermosas para celebrar el amor en el altar o en un post de Instagram este 14 de febrero. Sin embargo, al sacar este texto de su contexto original, corremos el riesgo de malinterpretarlo.
¿Qué quiso decir realmente Pablo de Tarso con que el amor "es sufrido" y "todo lo soporta"? ¿Es una invitación al masoquismo o una lección de inteligencia emocional?
No era un mensaje de San Valentín, era gestión de crisis
El error número uno al leer 1 Corintios 13 es imaginar a San Pablo escribiéndole a una pareja de enamorados celebrando su amor. La realidad histórica es mucho menos rosa. Corinto era una ciudad caótica y la iglesia estaba dividida. No había amor fraternal, sino pleitos de ego y luchas de poder.
Según el teólogo Gordon Fee, este capítulo es una corrección. Pablo no les está diciendo "qué bonito se siente el amor", les está diciendo: "Dejen de ser arrogantes. De nada sirve que hablen lenguas angelicales si no tienen amor real (carácter) entre ustedes".
"El amor es sufrido"
La versión Reina-Valera 1960 traduce el inicio como: "El amor es sufrido". En nuestra cultura, a veces confundimos "sufrido" con "víctima". Pero el término original griego es una palabra poderosa: Makrothymia.
- Makro: Largo / Grande.
- Thymos: Ira / Pasión / Fuego.
Literalmente, significa "tardar en airarse" o tener la "mecha larga".
Decir que el amor es sufrido no significa que debas permitir que te maltraten. Significa que tienes la fuerza emocional para no explotar ante la primera imperfección del otro.
La psicóloga clínica Mariel Martínez lo aclara: "Makrothymia es resiliencia. Es la capacidad de entender que tu pareja tuvo un mal día y está irritable, y elegir no reaccionar con la misma moneda. Es dar un margen de error a la humanidad del otro. El que ama es 'sufrido' porque es fuerte y puede contener su propio ego, no porque sea débil y se deje pisar".
"Todo lo cree, todo lo soporta"
Otras dos frases que suelen causar conflicto en relaciones modernas son: "El amor todo lo cree, todo lo soporta". ¿Significa esto creer mentiras o soportar infidelidades? Absolutamente no.
"Todo lo cree" (Pisteuei): No se refiere a ser ingenuo o ignorar las reds flags. Se refiere a tener una postura de confianza. El amor no es paranoico. No vive sospechando lo peor ni armando películas mentales sin pruebas. El amor elige confiar en la buena intención del otro hasta que se demuestre lo contrario. Es soltar el control defensivo.
"Todo lo soporta" (Hypomeno): Es un término militar que significa "mantener la posición bajo carga". No se refiere a soportar abuso del compañero, sino a soportar juntos el peso de la vida. El amor soporta la enfermedad, la crisis económica, el desempleo o el estrés de la crianza. Es la promesa de "ser una columna" que no se quiebra cuando las circunstancias externas se ponen difíciles.
El amor que es una decisión
El griego tenía cuatro palabras para "amor". Curiosamente, Pablo nunca usa la palabra Eros (el amor pasional típico de San Valentín) en este texto. Él elige deliberadamente la palabra Ágape.
- Eros: Es el amor como sentimiento. Depende de la atracción y la química ("Te quiero porque me gustas").
- Ágape: Es el amor como determinación. "Te amo a pesar de tus fallos, porque he decidido buscar tu bien".
Esto conecta con la psicología moderna. Las relaciones que sobreviven más allá de San Valentín no se sostienen solo con sentimientos fluctuantes, sino con este compromiso cognitivo (Ágape) de ser paciente y bondadoso, incluso cuando no "sentimos" ganas de serlo.
Un espejo para este San Valentín
Leer 1 Corintios 13 en este San Valentín 2026 no debería ser un acto para suspirar, sino para examinarse. El texto no describe cómo debe hacerte sentir tu pareja, sino cómo debes actuar tú.
La propuesta es leerlo sustituyendo la palabra "amor" por tu propio nombre para ver dónde nos falta madurar:
- "¿[Tu Nombre] tiene la mecha larga (es paciente)?"
- "¿[Tu Nombre] soporta las crisis sin huir?"
Si el resultado nos desafía, hemos entendido el texto. Porque el amor real es el trabajo más difícil, y gratificante, del mundo.
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