El Clásico Mundial de Béisbol terminó para los dominicanos. Y no hay que sentirse derrotado. Albert Pujols y su equipo hicieron un grandioso esfuerzo, llevando al país hasta la semi final, frente a Alos Estados Unidos, que ha sido siempre una gran potencia en este juego.

Hasta este domingo, el equipo dominicano estuvo invicto, y prácticamente todas sus victorias fueron por notables diferencias frente a sus competidores, que también fueron equipos y países de notables éxitos y disciplina.

Estados Unidos ganó el juego este domingo por la mínima, y logró dos carreras por cuadrangulares de dos de sus jugadores. República Dominicano llevó ventaja por un cuadrangular extraordinario en el segundo inning, del jugador Junior Caminero. Todos los jugadores que formaron parte del equipo dominicano deben ser reconocidos. Llegaron hasta un punto casi final, y fueron la inspiración de un pueblo, que mostró interés, seguimiento, alegría, que presentó credenciales, y actuó unido con su equipo. Unas veces con mucho orgullo, otras con una gran alegría, otra haciendo chistes y mostrando imágenes creativas de la versatilidad del dominicano. El plátano power se convirtió en una consigna, en un símbolo, del mismo modo que se privilegiaron los colores de la bandera dominicana y el sentimiento patriótico de toda una nación, en cualquier lugar del mundo.

Los países latinoamericanos expresaron también su apego, apoyo y solidaridad con la República Dominicana. No era extraño escuchar a los narradores mexicanos de béisbol decir, al narrar las incidencias del clásico, que se sentían dominicanos nacidos en México, y que apostaban al equipo dominicano, al que preferían como ganador.

Más que resaltar la derrota del equipo dominicano en esta semi final, lo que debemos hacer es organizar con más tiempo, y ser más entusiastas, en la planificación y preparación para el próximo Clásico Mundial .

El país debe sentir un gran orgullo por los jugadores y por el equipo que nos representó en este Clásico. La República Dominicana brilló y gozó, y así debemos asumirlo, porque a un campeonato mundial como este se va a jugar, a ganar y a disfrutar. Nuestros jugadores, el pueblo, jugaron, ganaron y disfrutaron, mucho más que los dos equipos que se disputen el martes el campeonato del Clásico del 2026.