Wall Street cerró este lunes 13 de julio con descensos generalizados, presionada por el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, el fuerte repunte de los precios del petróleo y una venta masiva de acciones tecnológicas y de fabricantes de semiconductores.
Al término de la sesión, el Dow Jones Industrial Average retrocedió un 0,26 %, el S&P 500 perdió 0,68 % y el Nasdaq Composite, de fuerte componente tecnológico, cayó 1,41 %, siendo el índice más afectado de la jornada.
Los mercados reaccionaron a la escalada del conflicto en Oriente Medio, que impulsó un fuerte incremento de las cotizaciones del crudo ante los temores sobre el suministro mundial de energía. El avance del petróleo benefició a las compañías energéticas, pero elevó la preocupación por un posible repunte de la inflación y un endurecimiento de la política monetaria en Estados Unidos.
El sector tecnológico encabezó las pérdidas. Las empresas vinculadas a la industria de los semiconductores registraron fuertes caídas, afectadas por ventas generalizadas y por la incertidumbre sobre la evolución de la demanda mundial.
Inflación de junio
Los inversionistas también permanecen atentos a una semana cargada de referencias económicas y corporativas. En los próximos días se divulgarán los datos de inflación de junio, las cifras de ventas minoristas y comenzará la temporada de resultados trimestrales de los principales bancos estadounidenses, factores que podrían marcar el rumbo de los mercados en el corto plazo.
El fortalecimiento del dólar y el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro reflejaron, asimismo, la búsqueda de activos considerados más seguros en un contexto de mayor incertidumbre internacional.
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