Los restaurantes dominicanos enfrentan una reducción de entre 15 % y 20 % en la afluencia de clientes, en un contexto marcado por el aumento de los precios de los alimentos y de los costos de operación, aunque la facturación del sector se mantiene estable en términos generales.

El presidente de la Asociación Dominicana de Restaurantes (Aderes), Giancarlo Bonarelli, explicó que los negocios han tenido que actualizar sus precios para compensar el incremento de los costos, lo que ha incidido en la cantidad de consumidores que acuden a los establecimientos.

“La facturación no ha disminuido en general. Lo que sí ha disminuido es la cantidad de clientes porque se han subido los precios varias veces”, señaló.

Indicó que los restaurantes han debido ajustar sus menús a medida que aumentan sus costos, pero estos incrementos terminan impactando la capacidad de consumo de los clientes.

Mayores costos presionan al sector

El presidente de Aderes sostuvo que los restaurantes están entre los negocios más expuestos a los incrementos de costos debido a las características de su operación.

Explicó que, además del costo de los insumos, los establecimientos deben asumir gastos elevados por concepto de alquiler y electricidad.

En el caso de la energía eléctrica, señaló que los restaurantes requieren mantener equipos funcionando de manera continua para conservar los alimentos, por lo que tienen una estructura de costos distinta a la de otros negocios.

Asimismo, la vicepresidenta ejecutiva de Aderes, Lisstte Olivares, indicó que la presión sobre los costos forma parte de un escenario económico internacional que también impacta al sector gastronómico dominicano.

Olivares sostuvo que República Dominicana se ha mantenido dentro de un escenario de relativa estabilidad frente a los cambios internacionales, aunque reconoció que las variaciones en los costos de importación y exportación terminan trasladándose a las operaciones de los restaurantes.

“Ciertamente, los costos van a reflejarse en el sector restaurante”, explicó, al señalar que los productos e insumos importados pueden llegar más caros a los establecimientos.

Restaurantes reportan hasta 20 % menos clientes por alza de precios, pero mantienen facturación

Consumidor cambia sus hábitos

Ante el aumento de precios, Olivares afirmó que el consumidor dominicano está adoptando un comportamiento más selectivo al momento de decidir dónde y cómo gastar.

Según explicó, los clientes no necesariamente han dejado de salir a comer, sino que ahora planifican más sus salidas y evalúan con mayor detenimiento lo que pueden consumir.

“El consumidor comienza a ser más sabio al momento de elegir y se prepara un poco más al momento de la salida”, señaló.

La ejecutiva consideró que esta transformación en los hábitos de consumo también está llevando al sector a reinventarse para responder a las nuevas preferencias de los clientes.

Explicó que las nuevas generaciones tienen comportamientos diferentes frente al consumo y buscan nuevas experiencias y alternativas gastronómicas.

“Ya estamos en un momento en que nos preparamos, pero no dejamos de salir”, sostuvo.

Olivares añadió que los cambios en el consumo se observan también en las estrategias que implementan los establecimientos para atraer y mantener clientes, incluyendo nuevas propuestas gastronómicas y alternativas al consumo tradicional.

La inversión continúa pese a los retos

El expresidente de Aderes y miembro del Consejo Consultivo de la entidad, Omar Cepeda, consideró que, pese a los desafíos económicos, la inversión en el sector gastronómico se mantiene activa y continúan abriendo nuevos establecimientos.

“La inversión no ha parado en lo que es el negocio de los restaurantes. Siguen abriendo muchos establecimientos”, afirmó.

Cepeda explicó que la apertura y cierre de negocios forma parte del ciclo natural de una industria en la que algunos establecimientos no logran mantenerse, mientras otros permanecen durante años y nuevos conceptos ocupan el espacio dejado por los que salen del mercado.

Como referencia, señaló que una medición realizada por el gremio mostró que solo en el Gran Santo Domingo se abrieron 68 nuevos restaurantes durante 2025.

El empresario puso como ejemplo a grupos gastronómicos que mantienen una presencia sostenida en el mercado y han ampliado sus operaciones con distintos conceptos.

A su juicio, aunque la situación económica incide directamente en el consumo, los restaurantes funcionan como un “termómetro” de la economía, porque cuando se reduce el ingreso disponible de los consumidores también puede disminuir el gasto en estos establecimientos.

“Hay muchos retos para la industria ahora mismo, porque la economía realmente afecta cuando afecta a los bolsillos. El restaurante es un gran termómetro”, sostuvo.

Sin embargo, Cepeda consideró que estos ciclos forman parte del comportamiento normal de cualquier economía y que la capacidad de los negocios para mantenerse dependerá, entre otros factores, de la eficiencia de sus operaciones.

“No somos negocios de corto plazo”, afirmó, al señalar que el consumo puede recuperarse conforme se normalicen las condiciones económicas.

Cierres no necesariamente responden a la crisis

Los representantes de Aderes también señalaron que el cierre de establecimientos no necesariamente debe interpretarse como una señal de contracción de la industria.

Cepeda citó casos de restaurantes que han cambiado de ubicación o han sido sustituidos por nuevos conceptos tras ser adquiridos por otros grupos empresariales.

Explicó que algunos negocios salen de un local por razones relacionadas con el inmueble, mientras que otros propietarios deciden cambiar de concepto o trasladar sus operaciones.

De acuerdo con Cepeda, por cada establecimiento que sale del mercado también pueden surgir nuevos negocios, por lo que considera necesario observar el comportamiento general de la industria y no únicamente los cierres.

Más de 5,000 establecimientos

Aderes estima que en República Dominicana existen más de 5,000 establecimientos vinculados a la industria de alimentos y bebidas cuando se incluyen restaurantes, cafeterías, trattorias, pizzerías y establecimientos ubicados dentro de hoteles.

La asociación reúne alrededor de 260 restaurantes, aunque una parte de los establecimientos del país no participa en actividades como Restaurant Week debido a que sus precios y modelos de negocio están dirigidos a segmentos diferentes.

El presidente de Aderes explicó que un restaurante con un ticket promedio de RD$ 600 o RD$ 700, por ejemplo, difícilmente puede participar en una iniciativa cuyo menú tenga un precio cercano a RD$ 1,900, debido al perfil de sus consumidores.

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

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