La colocación de huevos en mercados externos se ha convertido en un factor importante para el equilibrio del mercado avícola dominicano, debido a que una parte de la producción debe encontrar salida fuera del país.
La situación quedó evidenciada durante la suspensión temporal de los envíos hacia Cuba, que, de acuerdo con la Asociación Dominicana de Avicultura (ADA), estuvo relacionada principalmente con dificultades logísticas y el incremento de los costos del transporte marítimo asociados a las restricciones que afectan el comercio con la isla.
Los despachos se reanudaron el pasado 23 de julio, luego de que el Gobierno dominicano estableciera un mecanismo de apoyo al transporte marítimo que permitió viabilizar nuevamente las operaciones.
Los datos de la Dirección General de Aduanas (DGA) muestran la importancia que tiene el mercado cubano para este producto. En 2025, las exportaciones de huevos alcanzaron un valor de aproximadamente US$ 34.2 millones, y Cuba concentró el 92.6 % del valor exportado, seguida por Haití, con 4.3 %, mientras el resto de los destinos representó 7.37 %.
El comportamiento mensual también muestra variaciones importantes. Las exportaciones pasaron de US$ 3.68 millones en enero de 2025 a US$ 1.24 millones en abril, para luego recuperarse hasta alcanzar US$4.12 millones en diciembre. En enero de 2026 el valor exportado fue de US$ 3.63 millones.
El precio en finca resiente el cierre de mercados
Manuel Escaño, presidente de Asohuevos, explica que la necesidad de exportar está relacionada con el desequilibrio entre la cantidad de huevos producidos y la capacidad de consumo del mercado dominicano.
Según Escaño, el sector produce más huevos de los que consume el país (cerca de 400 millones de unidades de huevo al mes), por lo que una parte importante debe colocarse en mercados como Haití y Cuba.
"Es que nosotros estamos obligados a buscar mercados de exportación de huevo ya que la producción de ese producto es un está desordenada, está descontrolada y estamos produciendo más de lo que el país consume. Entonces estamos obligados a buscar, a mantener los nichos de comercio exterior y a buscar otros para poder equilibrar lo que es la oferta y la demanda", explicó
La interrupción temporal de los envíos a Cuba tuvo, según afirmó, un efecto directo sobre los productores.
Durante ese período, sostuvo, los productores llegaron a perder alrededor de RD$ 1.50 por cada huevo. Si se toma como referencia una colocación de unos 12 millones de unidades diarias, la diferencia representaba aproximadamente RD$ 18 millones al día.
Escaño indicó que el costo actual de producción ronda los RD$ 5 por huevo, mientras el precio de venta en finca se encuentra alrededor de RD$ 5.20. Un mes antes, sin embargo, el productor llegó a vender el huevo a RD$ 3 en finca.
La razón, explicó, está en que el huevo es un producto perecedero y no puede almacenarse indefinidamente. Cuando existe un exceso de oferta y no hay suficiente salida hacia otros mercados, el productor termina vendiendo al precio que pueda conseguir para evitar que el producto se pierda.
La ADA, sin embargo, señala que no tiene registradas pérdidas económicas directas atribuibles específicamente a la suspensión temporal de las exportaciones hacia Cuba. La asociación sostiene que durante ese período una parte importante de la producción encontró colocación en el mercado nacional, a través del consumo de los hogares y establecimientos comerciales, así como de los programas de alimentación escolar.
La entidad destaca que el mercado interno mantiene una demanda significativa y estima que en República Dominicana se consumen alrededor de 10,000 huevos por minuto, a lo que se suma la demanda de hoteles, supermercados, restaurantes, panaderías y otros establecimientos.
No obstante, la ADA reconoce que la recuperación del mercado cubano es importante para mantener un adecuado equilibrio entre producción y comercialización, ampliar los destinos de exportación y contribuir a la estabilidad del subsector productor de huevos.
Una rebaja en finca no necesariamente llega al consumidor
El comportamiento del precio también plantea otra situación señalada por Alfranny Ferreira, productor avícola y representante de AVI RD: cuando el precio del huevo cae en finca debido a un exceso de oferta, esa reducción no necesariamente se refleja en la misma proporción en el precio que paga el consumidor.
Ferreira sostiene que el productor puede enfrentar una fuerte reducción en sus ingresos mientras el consumidor no percibe una disminución equivalente.
Para el productor, por tanto, el problema no termina con conseguir un precio bajo en el mercado local. La diferencia entre el precio en finca y el precio final también forma parte de las preocupaciones del sector.
Ferreira considera que el Estado debe tener información sobre los costos de producción y, al mismo tiempo, procurar que el consumidor tenga acceso a este alimento a precios razonables.

Sobre el subsidio a las exportaciones
Tanto Manuel Escaño como Alfranny Ferreira aclararon que las organizaciones que representan no reciben ni manejan subsidios para la producción o comercialización de huevos.
La aclaración se produce en momentos en que el Gobierno dominicano mantiene un mecanismo de apoyo al transporte marítimo de los huevos destinados a Cuba. Según la ADA, el programa cuenta con un fondo de RD$ 25 millones, administrado por esa entidad en coordinación con la Asociación Nacional de Productores de Gallinas Ponedoras (Asonaprop).
El mecanismo establece un aporte de US$ 4,500 por contenedor exportado, hasta un máximo de 20 contenedores semanales y mientras existan recursos disponibles. El apoyo está dirigido a compensar parte del costo del transporte marítimo, uno de los principales obstáculos que, según la ADA, dificultaron temporalmente las exportaciones hacia Cuba.
La asociación explicó que el mecanismo prioriza a los exportadores tradicionales, aunque permite la incorporación de otros productores cuando haya disponibilidad.
Escaño insistió en que Asohuevos no recibe ningún tipo de ayuda estatal, mientras Ferreira sostuvo que su organización tampoco solicita ni recibe subsidios.
Cuatro empresas participan en los envíos a Cuba
Actualmente, según la ADA, cuatro empresas dominicanas participan en las exportaciones de huevos hacia Cuba: Agrokilda, Granja Wilse, Huevos Perla y Agropecuaria SSK.
Estas empresas integraron el bloque que realizó el primer despacho tras la reanudación de las operaciones, el pasado 23 de julio, con 12 contenedores equivalentes a 3,900,960 huevos.
La ADA explicó que el proceso de exportación implica coordinar la producción destinada al mercado externo, cumplir con los requisitos sanitarios y comerciales y contratar el transporte marítimo.
Uno de los principales desafíos continúa siendo la logística, debido a que los embarques requieren conexiones mediante puertos de transbordo antes de llegar a Cuba, entre ellos Cartagena y Jamaica.
La asociación precisó que los alimentos se encuentran entre los productos que pueden comercializarse con Cuba pese a las restricciones existentes. Por ello, atribuye el principal obstáculo para las exportaciones dominicanas a las condiciones logísticas, particularmente la limitada frecuencia de los embarques y la necesidad de utilizar puertos de transbordo.
El sector busca diversificar mercados y productos
Para Ferreira, mantener los mercados de exportación no debe verse únicamente como una oportunidad comercial, sino como parte de la planificación de la producción.
Su planteamiento es que el sector debe contar con alternativas cuando un mercado deja de operar, porque la interrupción de un destino importante puede provocar una acumulación de huevos en el mercado dominicano y una caída de los precios en finca.
Escaño coincide en la necesidad de mantener los mercados existentes y buscar nuevos destinos. Señala que, además de Haití y Cuba, existen otros mercados del Caribe que podrían representar oportunidades para colocar parte de la producción.
La ADA informó que el sector trabaja en la identificación y apertura de nuevos mercados internacionales, especialmente en el Caribe, y mencionó a Jamaica entre los destinos que presentan oportunidades.
Cuba, entretanto, continúa siendo considerado un mercado relevante por su cercanía geográfica y por la aceptación que tiene el huevo dominicano, que la ADA atribuye a su calidad y frescura. Según la entidad, esta condición le permite competir con productos procedentes de mercados como Colombia y Estados Unidos.
La estrategia de expansión también contempla la agregación de valor, con productos como huevo entero líquido, claras y yemas pasteurizadas destinados a hoteles, restaurantes, panaderías, zonas francas, cocinas industriales y empresas procesadoras de alimentos.
De esta manera, el sector busca no solo ampliar las exportaciones de huevo fresco, sino también diversificar productos, mercados y canales de comercialización.
La discusión, por tanto, no se limita a cuánto huevo produce el país, sino a cómo se distribuye esa producción entre el consumo nacional y los mercados externos, y qué ocurre con los precios cuando una de esas vías de salida se cierra.
Para los productores, contar con mercados estables y alternativas de exportación resulta fundamental para reducir los períodos de sobreoferta y proteger el precio que reciben en finca. Para la ADA, la recuperación de Cuba y la apertura de nuevos destinos forman parte de una estrategia más amplia para mantener el equilibrio entre producción y comercialización.
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