En medio de la incertidumbre por el conflicto en Medio Oriente, el repunte del petróleo y el posible impacto en la economía, mientras el presidente Luis Abinader llama a un “sacrificio compartido”, el profesor pleno de investigación del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec) y experto en movilidad Víctor González German planteó alternativas prácticas para racionalizar el uso de combustibles a través de cambios en la forma de movernos.
El especialista insistió en que el país arrastra un problema estructural: “Si queremos reducir gasto de combustible, lo primero que tenemos que tener es un sistema masivo de transporte que sea eficiente”. Sin embargo, reconoció que hoy la realidad es otra: “Uno de los grandes problemas nuestros en nuestra sociedad es que la movilidad descansa en un porcentaje muy alto del vehículo privado… porque el sistema de transporte público masivo no es suficiente”.
1) Menos viajes, más planificación: “consolidar diligencias”
Como práctica inmediata, González German recomienda que las personas reduzcan desplazamientos “innecesarios” agrupando tareas.
“Una de las cosas que se pueden ir pensando y trasladando es que las personas empiecen a consolidar diligencias”, sugirió, en referencia a organizar compras, pagos y gestiones para resolverlas en un solo trayecto y no en varias salidas durante la semana.
Qué significa en la práctica
- Salir con una lista y resolver “todo lo posible” en una sola ruta.
- Evitar viajes cortos repetidos (que, sumados, disparan el consumo).
- Planificar recorridos para no “devolvernos” y reducir tiempo en tapones.
2) Vehículos compartidos para escuela y trabajo: turnarse con vecinos
Uno de los focos está en los viajes diarios obligatorios, especialmente los vinculados a escuela y trabajo. El experto propuso acuerdos por zonas: familias que viven cerca pueden turnarse para llevar y buscar estudiantes.
“Tratar con personas de la misma zona, pues llegar a acuerdos: una semana lleve los muchachos uno y los recoja, y una semana lo haga otro”, explicó, al indicar que así bajaría el número de viajes repetidos.
También reconoció una barrera cultural: “Muchas veces no somos muy dados y preferimos las comodidades de tener un vehículo a nuestra disposición”, pero llamó a considerar el ahorro y el efecto colectivo.
3) Teletrabajo para bajar los “picos” de tránsito
Para el componente laboral, su propuesta es directa: reducir desplazamientos.
“Los viajes compulsivos en el día… forman los picos realmente”, señaló, al referirse a los momentos de mayor congestión. Y agregó: “Para el asunto laboral disminuir los viajes es sencillamente teletrabajo”.
Medidas posibles (según el tipo de empleo)
- Teletrabajo total o parcial (algunos días a la semana).
- Reuniones virtuales cuando no sea imprescindible la presencia física.
- Políticas internas para agrupar diligencias laborales y salidas.
4) Transporte público, bicicletas y alternativas sostenibles
En el marco de una racionalización de energía, el enfoque general que plantea el experto incluye promover:
Uso del transporte público.
Bicicletas en trayectos compatibles.
Uso compartido del vehículo (carpooling) para trayectos fijos.
La lógica, apunta, es disminuir la dependencia del vehículo privado como primera opción, sobre todo en horas pico.
5) “Fluidificar” el tránsito: menos tiempo detenido, menos consumo
González German explicó que reducir la congestión también ahorra combustible porque el vehículo consume más cuando se pasa mucho tiempo detenido o avanzando a baja velocidad.
“El tránsito denso… son los tapones”, dijo. Y definió “fluidificar” como permitir que los vehículos pasen con mayor rapidez, reduciendo el tiempo de espera: “menos tiempo de espera… esas son las famosas demoras fijas”.
En esa línea, señaló que ajustes de gestión vial —por ejemplo, rediseñar semáforos y disminuir el número de fases— pueden aumentar la capacidad de avance: “Cuando los semáforos se rediseñan y se le disminuyen el número de fases, la capacidad para que los vehículos avancen… es mucho más alta”.
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