República Dominicana aprobó entre 2019 y 2026 al menos 10 contratos de préstamos externos por US$ 2,618.5 millones destinados a dos áreas consideradas estratégicas para el desarrollo nacional: seguridad vial y movilidad, y agua potable, saneamiento y gestión de recursos hídricos.

El levantamiento realizado por Acento, a través del tablero interactivo Deuda para vialidad y agua 2020-2026”, identifica que los recursos fueron contratados principalmente con organismos multilaterales como el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Banco Mundial, la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) y el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), además de financiamientos asociados a grandes obras de transporte.

La pregunta central del análisis no es únicamente cuánto dinero se tomó prestado, sino qué proyectos ya se ejecutaron, cuáles están en construcción y cuáles todavía esperan procesos de licitación, diseño técnico o desembolsos.

US$ 1,660 millones para seguridad vial y movilidad

El mayor volumen de financiamiento identificado corresponde al eje de seguridad vial y movilidad, con US$ 1,660 millones distribuidos en seis contratos documentados.

La primera gran operación ocurrió en diciembre de 2019, cuando el país contrató un préstamo de US$ 250 millones con el BID para apoyar la implementación de la Ley 63-17 de Movilidad, Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial.

Un año después, en octubre de 2020, la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD) aprobó otro financiamiento por US$ 250 millones para cofinanciar el mismo programa.

En total, el Estado tomó US$ 500 millones para fortalecer la reforma institucional del sistema de transporte, mejorar la gestión vial y apoyar las políticas de reducción de accidentes de tránsito.

Posteriormente, el BID aprobó una segunda operación por US$ 200 millones en 2022 y en julio de 2026 autorizó un nuevo préstamo por US$ 200 millones para continuar el Programa de Seguridad Vial, ejecutado por el Ministerio de Obras Públicas (MOPC) y el Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre (Intrant).

Metro y monorriel: los grandes proyectos de movilidad

Dentro del eje de movilidad también se incluyen préstamos vinculados a infraestructura de transporte masivo.

Entre ellos figura un financiamiento de US$ 250 millones del BCIE para la construcción de la Línea 2C del Metro de Santo Domingo.

Además, en julio de 2024 se estructuró un financiamiento de aproximadamente US$ 510 millones para el Monorriel de Santiago, equivalente a los € 464.9 millones reportados en la operación con BNP Paribas, Citibank y Bpifrance.

US$ 959 millones para agua potable y saneamiento

El segundo gran eje del análisis corresponde al sector agua, con US$ 958.5 millones —aproximadamente US$ 959 millones— distribuidos en cuatro contratos documentados.

El primer préstamo identificado fue aprobado en marzo de 2023 por el Banco Mundial, por US$ 250 millones, para la modernización de los servicios de agua potable y saneamiento en instituciones como INAPA, CORAASAN y CORAAVEGA.

A este se suma otro financiamiento del Banco Mundial por US$ 43.5 millones destinado a proyectos de agua y saneamiento en Moca y Gaspar Hernández.

En mayo de 2026, el BID aprobó un préstamo de US$ 400 millones para el programa de agua potable, saneamiento universal y reúso de aguas residuales en Punta Cana-Bávaro, bajo ejecución del INAPA.

Este es el mayor préstamo individual identificado dentro del eje de agua.

En julio de 2026, el BID aprobó además US$ 265.5 millones para el manejo integral de la cuenca del río Yuna, un programa ejecutado por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos (Indrhi), enfocado en seguridad hídrica y resiliencia climática.

Varios proyectos aún están en etapa inicial

Aunque los contratos representan compromisos financieros importantes, la aprobación del préstamo no significa que los recursos hayan sido completamente ejecutados.

Parte de los programas corresponde a operaciones plurianuales que avanzan mediante desembolsos progresivos, procesos de contratación, estudios técnicos y licitaciones.

El programa de modernización de agua potable y saneamiento financiado por el Banco Mundial tiene un horizonte de ejecución hasta 2027, mientras que los préstamos aprobados durante 2026 —como los de Punta Cana-Bávaro, la cuenca del río Yuna y seguridad vial— apenas comienzan su ruta administrativa y operativa.

US$ 200 millones para acción climática

Además de los préstamos directamente vinculados con vialidad y agua, en mayo de 2026 el país aprobó un financiamiento de US$ 200 millones con la CAF para acción climática.

Este crédito está relacionado con la agenda de resiliencia y adaptación climática, pero no está destinado exclusivamente a proyectos de agua, por lo que se mantiene separado del cálculo principal del análisis.

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

Ver más