El ministro de Trabajo, Eddy Olivares, negó que la reforma laboral esté detenida en el Congreso y enmarcó el momento que atraviesa el proyecto como parte del “proceso natural” previo a su aprobación definitiva.
“No diría que un tranque. Se trata del proceso natural de discusión hasta la aprobación final”, afirmó el funcionario, al indicar que todavía resta una segunda lectura en la Cámara de Diputados.
Olivares explicó que, mientras se agota esa etapa, se mantiene la comunicación entre los actores involucrados y, una vez concluida, el proyecto pasará al Senado de la República. “Ya queda una segunda lectura en la Cámara de Diputados. Mientras se produce esa segunda lectura, siempre hay algún tipo de comunicación y luego irá al Senado de la República”, señaló.
El ministro dijo percibir un consenso amplio sobre la necesidad de aprobar la reforma y sostuvo que la intención es que ocurra dentro de la actual legislatura. “Todo el mundo está convencido de la necesidad de que se apruebe ya esa reforma, de manera que el propósito es que sea en la actual legislatura. Yo estoy plenamente confiado de que será así”, expresó.
Consultado por un periodista sobre la postura del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CONEP), que plantea revisar la cesantía, Olivares respondió que esa posición es coherente con el rol que asumen los empleadores en el diálogo social.
“Bueno, pero ese es su rol. Ellos tienen que seguir defendiendo lo que consideran que es de su interés, de su conveniencia”, dijo, y añadió que ocurre lo mismo del lado sindical, mientras el Gobierno se coloca como factor de balance en la discusión.
“Así funciona el tripartismo. De eso es que se trata. Tenemos que esperar el resultado”, concluyó el ministro.
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