Una eventual restricción de las exportaciones estadounidenses de diésel podría elevar la presión sobre la economía dominicana, debido a la dependencia del país de las importaciones de combustibles y al impacto que tiene el gasoil sobre el transporte, la producción y los precios, advirtió el economista Antonio Ciriaco Cruz.

Ciriaco sostuvo que una limitación de las exportaciones de diésel de Estados Unidos reduciría la disponibilidad del combustible en el mercado internacional y podría agravar la escasez, con efectos sobre los precios que terminarían trasladándose a República Dominicana.

“Para República Dominicana, cada aumento del diésel o gasoil óptimo se traduce en más inflación, más subsidios, más presión fiscal, mayores costos empresariales y más tensión cambiaria”, afirmó.

La advertencia se produce en un contexto de presión sobre el mercado internacional de combustibles. El presidente estadounidense Donald Trump ha dicho que su administración continúa evaluando una posible restricción a las exportaciones de diésel, mientras Estados Unidos ha presionado a países europeos para que liberen reservas de emergencia.

Este viernes, los países del G7 acordaron liberar 100 millones de barriles de diésel y petróleo de sus reservas de emergencia, con una parte importante del diésel disponible en los próximos 20 días. La medida busca aliviar la presión sobre los precios internacionales y reducir el riesgo de una interrupción adicional del suministro.

República Dominicana depende de las importaciones de diésel

Ciriaco consideró que República Dominicana está “extremadamente expuesta” a un escenario de precios elevados del gasoil debido a su condición de importador neto de combustibles y al papel que desempeña el diésel en la actividad económica.

“El país tiene una dependencia estructural de diésel o gasoil óptimo, no solo importa diésel: depende del diésel para mover su economía, no tiene amortiguadores internos, y su estructura productiva transmite los choques a precios, finanzas públicas y tipo de cambio”, explicó.

El economista sostuvo que Estados Unidos es el principal proveedor de diésel para República Dominicana y un actor relevante en el suministro de combustibles de América Latina.

La posibilidad de una restricción estadounidense ocurre, además, en un mercado internacional afectado por menores inventarios y problemas en las cadenas de suministro.

Subsidios podrían aumentar

El impacto también recaería sobre las finanzas públicas, debido a la política del Gobierno dominicano de subsidiar parte del costo de los combustibles para contener las variaciones de precios.

Ciriaco estimó que el subsidio semanal podría subir a RD$ 2,200 millones con los precios actuales del diésel y el petróleo y señaló que “podría llegar a 90 mil dólares” si continúa la tendencia alcista.

El economista también planteó que la capacidad del Gobierno para mantener subsidios elevados debe medirse a partir de su efecto sobre el déficit fiscal, la deuda pública y el gasto destinado a otras áreas.

En concreto, señaló tres condiciones para mantenerlos: que el costo anual de los subsidios no desvíe la trayectoria del déficit, que la deuda respecto al producto interno bruto se mantenga estable o disminuya y que los subsidios no desplacen recursos destinados a inversión pública, salud, educación y protección social.

“Cuando los subsidios rompen una de esas condiciones, dejan de ser amortiguadores y se convierten en un problema estructural”, sostuvo.

La presión fiscal ya ha aumentado. El Ministerio de Hacienda y Economía informó que los subsidios a los combustibles acumulaban alrededor de RD$ 36,000 millones al 29 de septiembre y advirtió que podrían alcanzar los RD$ 50,000 millones durante 2026 si persiste el conflicto en Medio Oriente.

El Ministerio también señaló que el precio del diésel había aumentado 130 % desde comienzos de año, frente a un incremento de 68 % en el petróleo WTI, una diferencia que ha elevado el costo fiscal de mantener los precios internos de los combustibles.

El aumento del gasoil llega a los precios

Para Ciriaco, si los precios internacionales del diésel permanecen elevados, parte de ese incremento terminará trasladándose a la economía dominicana.

Explicó que el Gobierno puede absorber una parte mediante subsidios, pero que no es posible cubrir indefinidamente todos los aumentos internacionales con recursos públicos.

“El traspaso a los precios es inevitable”, afirmó, al señalar que la estrategia aplicada hasta ahora consiste en compartir el impacto entre el Gobierno y los consumidores.

El efecto puede sentirse primero en actividades con un alto consumo de combustible, como el transporte, la agricultura y la generación eléctrica, y posteriormente extenderse al costo de bienes y servicios.

Una eventual menor disponibilidad de diésel en el mercado internacional añadiría presión a ese escenario, especialmente si República Dominicana tuviera que buscar proveedores alternativos o adquirir combustible a precios más elevados.

Por ello, Ciriaco consideró que el comportamiento del mercado internacional del diésel constituye un riesgo que debe ser vigilado por su posible impacto simultáneo sobre la inflación, las cuentas públicas, los costos empresariales y el tipo de cambio.

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

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