La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán ha abierto un nuevo capítulo de incertidumbre geopolítica con repercusiones potenciales sobre los mercados financieros, el comercio global, los precios del petróleo y la estabilidad macroeconómica. Aunque la República Dominicana se encuentra geográficamente distante del conflicto, su sistema bancario no está aislado de sus efectos. En una economía abierta, altamente dependiente del comercio internacional, del turismo y de las remesas, un conflicto prolongado en el Medio Oriente puede convertirse en un choque financiero indirecto que exija preparación estratégica por parte del sistema bancario dominicano.

La experiencia internacional muestra que los bancos globales activan protocolos de contingencia temprana ante escenarios de guerra o alta tensión geopolítica. En los últimos días, varias instituciones financieras internacionales han tomado medidas operativas para proteger sus operaciones y a su personal en la región del Golfo. Algunas han evacuado personal, reforzado sus centros de continuidad operativa y activado esquemas de trabajo remoto para garantizar la prestación de servicios financieros. Estas decisiones reflejan un principio fundamental en la gestión bancaria moderna: la continuidad operativa y la resiliencia institucional son prioritarias en contextos de crisis geopolítica.

Sin embargo, la preparación ante conflictos internacionales no se limita a decisiones operativas inmediatas. En los sistemas financieros avanzados, los supervisores y bancos centrales están incorporando los riesgos geopolíticos dentro de sus marcos de supervisión. El Banco Central Europeo, por ejemplo, ha comenzado a realizar pruebas de estrés diseñadas para evaluar el impacto de conflictos geopolíticos sobre los bancos, incluyendo escenarios extremos que puedan afectar el capital, la liquidez y el modelo de negocio de las instituciones financieras.

Para el sistema financiero dominicano, la prolongación de un conflicto en el Medio Oriente podría transmitirse a través de varios canales económicos. El primero es el precio internacional del petróleo, que tiene un impacto directo sobre la inflación y los costos de producción. El segundo es la volatilidad en los mercados financieros internacionales, que puede afectar el costo del financiamiento externo y el flujo de capitales. El tercero es el impacto indirecto sobre el turismo, las exportaciones y las remesas, sectores clave para la estabilidad macroeconómica del país.

Frente a estos riesgos, los bancos dominicanos deberían comenzar a desarrollar ejercicios internos de preparación estratégica similares a los que ya realizan los grandes bancos internacionales. El primero de estos ejercicios es el stress testing geopolítico, en el cual se simulan escenarios extremos como un aumento abrupto del precio del petróleo, una depreciación significativa del tipo de cambio, una caída del turismo o un incremento de la morosidad en determinados sectores económicos.

Un segundo ejercicio clave es el análisis de exposición sectorial, mediante el cual los bancos identifican qué segmentos de su cartera de crédito serían más vulnerables ante un choque externo. Sectores como turismo, transporte, combustibles, comercio internacional y construcción suelen ser los más sensibles a los conflictos geopolíticos, por lo que requieren monitoreo intensivo y provisiones prudenciales adecuadas.

Un tercer elemento estratégico es el fortalecimiento de la liquidez y de los colchones de capital. La evidencia internacional muestra que las crisis geopolíticas tienden a elevar los costos de financiamiento y a generar episodios de volatilidad financiera. Por ello, resulta prudente que las entidades financieras mantengan niveles adecuados de liquidez y capital que les permitan absorber pérdidas inesperadas y continuar financiando la actividad económica.

En este contexto, la Superintendencia de Bancos de la República Dominicana también podría desempeñar un papel preventivo clave. Sería recomendable que el supervisor incorpore dentro de sus ejercicios de supervisión prudencial escenarios de estrés vinculados a riesgos geopolíticos, incluyendo simulaciones de aumentos sostenidos en los precios del petróleo, presiones inflacionarias, depreciación cambiaria y deterioro en la calidad de la cartera crediticia en sectores sensibles al comercio internacional. Asimismo, la autoridad supervisora podría fortalecer los requerimientos de planificación de continuidad de negocio y exigir a las entidades financieras evaluaciones periódicas de su exposición a riesgos externos, con el objetivo de asegurar que el sistema bancario esté preparado para enfrentar episodios prolongados de volatilidad global.

Un elemento cada vez más relevante en los grandes sistemas financieros es la incorporación de inteligencia geopolítica dentro del análisis estratégico de las instituciones financieras. Los grandes bancos internacionales han comenzado a integrar equipos especializados en análisis de riesgo geopolítico para anticipar posibles escenarios que puedan afectar los mercados financieros, las cadenas de suministro o los flujos de capital internacionales.

Para el sistema financiero dominicano, la principal lección es clara: en un mundo cada vez más interconectado, los riesgos geopolíticos ya no son eventos distantes, sino factores estructurales que deben incorporarse a la gestión bancaria moderna. Prepararse para escenarios adversos no implica asumir que ocurrirán, sino garantizar que, si llegan, el sistema financiero tenga la capacidad de absorber el impacto sin comprometer su estabilidad.

La fortaleza del sistema bancario dominicano ha sido una de las bases de la estabilidad macroeconómica del país durante las últimas décadas. Mantener esa fortaleza exige anticipación, prudencia y visión estratégica. En tiempos de incertidumbre global, la resiliencia financiera no se construye reaccionando a las crisis, sino preparándose para ellas antes de que lleguen.

La columna “La Banca Dominicana por Dentro”, es desarrollada por Jesús Geraldo Martínez, en el interés de aportar al fortalecimiento del Sistema Financiero Dominicano desde una perspectiva analítica y práctica orientada a la formación de conocimientos y divulgación de informaciones exclusivas de dicho sector. Para contactar con el autor. Email jesusgeraldomartinez@icloud.com, o seguir a @Jesusgeraldomartinez en Instagram

Jesús Geraldo Martínez

Economista

Dominicano, consultor, con amplia experiencia profesional en regulación y supervisión del sector financiero, destacado por sus conocimientos en gerencia, finanzas bancarias, gestión de riesgos, administración y optimización de portafolios, investigación económica, planificación estratégica, análisis de riesgos financieros y sectoriales, análisis y estructuración de bases de datos, econometría, estadística, diseño y aplicación de modelos de pruebas de estrés.

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