Las recientes declaraciones del presidente Luis Abinader sobre el impacto que podrían tener las tensiones entre Estados Unidos, Israel e Irán en los precios del petróleo reavivan una preocupación conocida: cuando suben los combustibles, se encarece buena parte de la economía doméstica.

En este contexto, de acuerdo con el economista Antonio Ciriaco Cruz, la mejor defensa de los hogares es una gestión más estricta de su presupuesto.

Ante el impacto que podrían generar las tensiones internacionales en los precios del petróleo y, por ende, en el costo de la vida, el decano de la Facultad Ciencias Económicas y Sociales-UASD, plantea una serie de recomendaciones clave para que los hogares enfrenten con mayor resiliencia los periodos de presión inflacionaria. Sus orientaciones abarcan desde la reorganización del presupuesto familiar y el fortalecimiento del ahorro, hasta la reducción de deudas y la adopción de prácticas comunitarias, como estrategias prácticas para proteger la estabilidad económica en tiempos de incertidumbre.

1-. Ajustes básicos para tiempos de presión inflacionaria

En estos casos la recomendación fundamental es organizar los gastos en tres bloques: esenciales, ahorro y consumo discrecional . Alimentación, transporte, vivienda y servicios deben ocupar la mayor parte del presupuesto, pero con revisiones frecuentes para evitar fugas.

El ahorro, aunque parezca difícil, se vuelve indispensable: un fondo equivalente a uno o dos meses de gastos esenciales puede marcar la diferencia ante aumentos repentinos.

2-.Ahorro y previsión: liquidez como escudo

Los métodos tradicionales siguen funcionando. El ahorro automático al recibir ingresos y el uso de sobres para dividir gastos ayudan a mantener disciplina. También se aconseja reservar un pequeño monto mensual para absorber variaciones en alimentos y transporte, sectores que reaccionan rápido a los cambios del petróleo.

3-.Evitar deudas innecesarias

En un entorno incierto, los expertos recomiendan limitar el uso del crédito. Evitar préstamos para consumo, controlar el uso de tarjetas y no comprometer más del 30% del ingreso en deudas son reglas básicas para mantener estabilidad.

4-. Ejemplos que han funcionado en barrios y comunidades

En distintos barrios y comunidades del país, las familias han desarrollado prácticas colectivas y resilientes que alivian la presión económica: compras colectivas o al por mayor entre vecinos, fondos comunitarios de emergencia, transporte compartido y pequeños huertos familiares que reducen el gasto en alimentos frescos.

De acuerdo con el economista, aunque los factores internacionales están fuera del control de los hogares, la organización financiera sí está en sus manos. En tiempos de incertidumbre, planificar, ahorrar y evitar endeudarse se convierte en la mejor estrategia para proteger la economía familiar.

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

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