La multinacional suiza SICPA Dominicana se convirtió en la primera empresa de la República Dominicana en declarar y verificar formalmente su inventario de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) ante un organismo internacional de certificación. La firma española AENOR entregó esta semana la Declaración de Verificación Satisfactoria bajo la norma ISO 14064-1:2018, correspondiente al período 2023-2024, un reconocimiento que coloca a la compañía en un terreno donde pocas organizaciones del país han pisado.
Un hito en el mercado corporativo dominicano
La certificación no es solo un galardón corporativo. Según Ariel Espejo, director de AENOR Dominicana, SICPA es de las pocas organizaciones a nivel nacional que han verificado sus huellas de carbono con un estándar internacional, lo que convierte este caso en un referente para el sector privado dominicano.
La verificación abarcó las operaciones del sistema de trazabilidad fiscal que SICPA ejecuta para la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), incluyendo las emisiones indirectas asociadas al consumo eléctrico en 19 centros de trabajo distribuidos en todo el país.
Para compensar el 100% de su huella operativa, la empresa adquirió créditos de carbono locales destinados íntegramente al Parque Eólico Larimar, uno de los principales proyectos de energía limpia del país, ubicado en Barahona. Esta decisión de invertir en un proyecto nacional —en lugar de comprar créditos en mercados internacionales— es, según la propia empresa, una apuesta deliberada por fortalecer la matriz energética renovable del país.
"Cada paso que damos hacia la neutralidad de carbono es real, medible y, sobre todo, beneficioso para el futuro de nuestro país", afirmó Amaury Abreu, gerente general de SICPA Dominicana, al recibir la certificación.
En sintonía con la agenda climática nacional
El logro de SICPA llega en un momento en que la República Dominicana avanza hacia compromisos climáticos más ambiciosos. A finales de abril, el país presentó su nueva Contribución Nacionalmente Determinada (NDC 3.0) ante la ONU, que eleva al 28% la meta de reducción de emisiones para 2030. En ese mismo contexto, EGE Haina se convirtió en febrero en la primera empresa de América Latina en registrar proyectos bajo el nuevo Mecanismo del Artículo 6.4 del Acuerdo de París, con sus parques eólicos Los Cocos 1 y 2.
La certificación de SICPA se suma a esa tendencia, aunque desde el sector privado no energético, donde los avances en medición y compensación de emisiones son aún escasos.
Abreu señaló que la experiencia dominicana podría replicarse en otras filiales de SICPA en América Latina, lo que convertiría al país en un laboratorio regional de buenas prácticas corporativas en sostenibilidad.
La empresa tiene como meta alcanzar la neutralidad de carbono para el año 2050, en línea con los compromisos del Acuerdo de París.
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