República Dominicana planteó la necesidad de fortalecer una respuesta regional y anticipada frente al sargazo, mediante la coordinación entre los países, el uso de información científica y el intercambio de experiencias.
El planteamiento fue presentado por el ministro de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Paíno Henríquez, durante su participación en la Conferencia UE-Caribe Global Gateway sobre sargazo, que reúne a unos 350 representantes de 45 países y territorios.
El encuentro aborda alternativas tecnológicas, mecanismos de financiamiento y modelos para avanzar en la gestión sostenible y el aprovechamiento del sargazo como materia prima.
Henríquez señaló que la expansión del sargazo requiere respuestas que trasciendan las capacidades individuales de los países, debido a sus efectos sobre los ecosistemas costeros y actividades económicas como la pesca y el turismo.
“El sargazo no reconoce fronteras. Lo que ocurre mar adentro termina afectando nuestras costas, nuestros ecosistemas, la pesca, el turismo y la vida de miles de personas. Y precisamente porque no reconoce fronteras, tampoco podemos pretender enfrentarlo cada uno por su lado. Este es un desafío compartido y tenemos que enfrentarlo como equipo”, expresó.
RD busca anticiparse a la llegada del sargazo
El ministro explicó que República Dominicana trabaja en un modelo que permita anticiparse a la llegada del sargazo a las costas, en lugar de concentrar la respuesta únicamente en su acumulación y retiro.
Para ello, el país fortalece los sistemas de monitoreo mediante información satelital y geoespacial, que es articulada con los equipos que trabajan en el territorio.
Henríquez indicó que este proceso requiere protocolos y coordinación entre el Gobierno, los municipios, el sector privado, las universidades, la comunidad científica y las poblaciones costeras.
También llamó a que la recolección del sargazo se realice con criterios técnicos para evitar la pérdida de arena y otros impactos sobre playas, arrecifes, manglares y zonas de anidamiento.
“Tenemos que entender la playa, utilizar los equipos adecuados, medir lo que estamos haciendo y evaluar los resultados. No se trata simplemente de llegar con una máquina y retirar lo que encontramos. Tenemos que intervenir con conciencia de que estamos actuando sobre un ecosistema”, señaló.

El país prevé gestionar 150,000 toneladas de sargazo
Como parte de las acciones nacionales, República Dominicana se ha planteado gestionar de manera sostenible 150,000 toneladas métricas de sargazo para 2027.
Con apoyo de la Unión Europea, el país también impulsó una convocatoria internacional para identificar soluciones a lo largo de la cadena de valor del sargazo. La iniciativa recibió 45 propuestas provenientes de diez países, evaluadas con acompañamiento técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El Ministerio de Medio Ambiente también explora alternativas para transformar parte de esta biomasa en productos útiles, bajo criterios de seguridad ambiental y sustento científico.
La institución busca que las soluciones que se desarrollen sean ambientalmente seguras, científicamente sustentadas y económicamente viables.
Henríquez sostuvo que la cooperación regional puede contribuir a acelerar la búsqueda de respuestas y evitar que los países tengan que desarrollar de manera aislada soluciones para un mismo problema.
“No tenemos que resolver el mismo problema veinte veces en veinte países diferentes. Si una solución funciona, tenemos que compartirla. Tenemos que compartir información, experiencias, investigación, tecnología y conocimiento. Eso es cooperación regional de verdad”, afirmó.
Conferencia reúne a países del Caribe
La 4.ª Conferencia UE-Caribe Global Gateway sobre sargazo es coorganizada por la Unión Europea y el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), con la colaboración del Gobierno de Quintana Roo.
El encuentro se desarrolla durante dos días con la participación de representantes de gobiernos, empresas, universidades, instituciones financieras y organismos internacionales.
Durante su intervención, Henríquez también destacó la importancia de mantener los espacios de cooperación entre los países del Gran Caribe para compartir información, tecnología, investigación y experiencias sobre el manejo del sargazo.
El fenómeno representa un desafío para los ecosistemas costeros y para sectores económicos vinculados al mar, por lo que los países de la región buscan desarrollar mecanismos conjuntos de monitoreo, gestión y aprovechamiento de esta biomasa.
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