El huracán Isaías, el primero de la temporada ciclónica del Atlántico de 2026, se fortalecía este jueves mientras avanzaba por el golfo de México hacia la costa sur de Estados Unidos, donde las autoridades han dispuesto evacuaciones y declarado estados de emergencia ante el riesgo de inundaciones, marejada ciclónica y vientos destructivos.
El Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos (NHC, por sus siglas en inglés) informó que Isaías registraba vientos máximos sostenidos de 85 millas por hora (unos 137 kilómetros por hora) y avanzaba hacia el este-noreste a aproximadamente 10 millas por hora (16 kilómetros por hora).
El centro del huracán se encuentra a unos 600 kilómetros al sur de la desembocadura del río Misisipi.
Los pronósticos apuntaban a un fortalecimiento adicional, con la posibilidad de que el sistema se aproximara a la categoría 3 antes de alcanzar la costa norte del golfo, entre la noche del viernes y las primeras horas del sábado.

Isaías no representa peligro para RD. El COE descontinúa alerta verde
El huracán Isaías no representa peligro para República Dominicana debido a su ubicación y trayectoria sobre el golfo de México, por lo que las autoridades meteorológicas no prevén efectos directos del ciclón sobre el territorio nacional.
En su informe de las 5:00 de la tarde de este jueves 8 de octubre, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) informó que descontinuó el nivel de alerta verde por posibles crecidas de ríos, arroyos y cañadas en San Cristóbal, la provincia Santo Domingo y el Distrito Nacional.
La decisión se tomó luego de que el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet) comunicara que la onda tropical que incidía sobre el país se había alejado de su área de responsabilidad, lo que favorecerá una disminución gradual de las lluvias.
No obstante, el organismo meteorológico advirtió que todavía podrían producirse aguaceros locales, tronadas aisladas y posibles ráfagas de viento en algunos puntos del país.
El COE recomendó a la población mantenerse atenta a los boletines del Indomet y de ese organismo de emergencia, pese a la descontinuación de las alertas.
La reducción del riesgo asociado a las lluvias no significa que desaparezca por completo la posibilidad de precipitaciones localizadas. Por ello, las autoridades exhortan a evitar cruzar ríos, arroyos y cañadas con corrientes fuertes o elevados volúmenes de agua.
Más sobre el huracán Isaís
Las zonas amenazadas por este huracán incluyen sectores de Luisiana, Misisipi, Alabama y el noroeste de Florida. Los meteorólogos advierten de posibles inundaciones costeras, lluvias intensas, vientos dañinos y tornados asociados al paso del sistema.
Las autoridades han ordenado evacuaciones en áreas vulnerables y activado medidas de emergencia para proteger a la población.
El primer huracán del Atlántico en 2026
La formación de Isaías marca un hito en una temporada atlántica caracterizada hasta ahora por una actividad relativamente reducida. El sistema se convirtió en tormenta tropical el miércoles 7 de octubre y alcanzó la categoría de huracán esa misma noche.
Su aparición como primer huracán de la temporada se produjo excepcionalmente tarde. El fenómeno estuvo cerca de igualar el registro del 8 de octubre de 1905 como fecha de formación del primer huracán atlántico de una temporada, según los reportes meteorológicos publicados este jueves.
La temporada oficial de huracanes del Atlántico comenzó el 1 de junio y concluye el 30 de noviembre. La influencia de un episodio fuerte de El Niño ha contribuido a crear condiciones atmosféricas menos favorables para el desarrollo de ciclones en la cuenca atlántica.
Riesgo para las comunidades costeras y la actividad petrolera
Además de la amenaza para las poblaciones costeras, Isaías ha comenzado a afectar las operaciones energéticas en el golfo de México. Empresas del sector han evacuado personal de plataformas marinas y reducido actividades como medida preventiva.
Los pronósticos del NHC contemplan una peligrosa marejada ciclónica en sectores de la costa norte del golfo, junto con precipitaciones capaces de provocar inundaciones urbanas y crecidas de ríos.
Compartir esta nota