Fenómeno «El Niño» con cucharitas

“Antes que nada, recordemos que hablar de fenómenos climáticos recurrentes no significa que no sean de preocupar, aunque tampoco sean profecías apocalípticas. Es un deber apoyarnos en todo el conocimiento que la ciencia y la observación nos han enseñado para desarrollar mecanismos de prevención que permitan amortiguar sus efectos”.

¿Qué es el fenómeno de El Niño/La Niña?

El Niño y La Niña son las dos fases principales de un fenómeno climático natural llamado ENOS: El Niño-Oscilación del Sur.

El Niño-Oscilación del Sur es un patrón climático que consiste en la oscilación de los parámetros meteorológicos del Pacífico ecuatorial cada cierto número de años, en el cual se presentan dos fases opuestas: una de calentamiento y lluvias en el Pacífico oriental, conocida como el fenómeno de El Niño, y la otra fase de enfriamiento, llamada La Niña.

Esta interacción entre el océano Pacífico tropical y la atmósfera es capaz de modificar las lluvias, las temperaturas, las sequías y la actividad de los huracanes a miles de kilómetros de distancia.

El nombre de El Niño viene de siglos atrás, debido a que los pescadores de las costas del Perú y Ecuador notaban que, alrededor de Navidad, aparecía una corriente de agua más cálida de lo normal. Por la fecha, nombraron esta condición como El Niño.

Fenómeno «El Niño» con cucharitas

Y, cuando se daban condiciones diferentes, le llamaban el anti-Niño. No fue hasta la década de 1980 cuando se adoptó el nombre científico de La Niña, particularmente asociado con el climatólogo George H. Philander, quien en 1985 se refería así al clima al mostrar patrones y comportamientos contrarios a El Niño.

Mitos y evidencias

El fenómeno de El Niño es malo: no necesariamente. Como todo proceso natural, dependerá de qué tan intenso sea y de las medidas preventivas que se tomen para mitigar el impacto. De no tomar las medidas a tiempo, puede resultar en cuantiosas pérdidas, no solo materiales, sino también humanas.

Hoy día, el mundo cuenta con la tecnología para predecir estos fenómenos. Está de nuestra parte, como República Dominicana, y de sus gobiernos crear las bases no solo para detectar la posibilidad mediante un simple pronóstico, sino también para determinar cuánto podría afectar una zona en específico y anticipar las medidas con una adecuada gestión de riesgos.

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Cómo afecta este fenómeno a la República Dominicana y cuáles son los riesgos

El Niño

Cambios en los patrones de lluvias, sequías prolongadas, estrés hídrico, mayor riesgo de incendios en determinadas zonas e, igualmente, menor actividad ciclónica.

La Niña

Cambios en los patrones de lluvias, condiciones más húmedas en determinadas regiones, mayor actividad ciclónica y riesgos de inundaciones y deslizamientos.

Como vemos, cada región presenta consecuencias diferentes.

Aunque estos fenómenos no estén directamente asociados al cambio climático antropogénico, cuando se da una de estas condiciones se amplifica el estrés hídrico, por lo que aumentan las consecuencias negativas, tanto por sequías y calor como por exceso de lluvias.

@mart_rod

¿Es peor El Niño que La Niña?

Ninguno es peor en términos absolutos; ambos fenómenos del ciclo ENOS (El Niño-Oscilación del Sur) son igualmente peligrosos, pero sus impactos cambian según la región, el sector económico y el tipo de desastre.

¿Durante El Niño lloverá más en la República Dominicana?

A diferencia de lo que ocurre a nivel global, para la República Dominicana, El Niño suele significar sequía extrema y calor, mientras que La Niña representa mayor peligro por inundaciones severas y huracanes.

Recordemos que el mundo marcha como un sistema cerrado: no es adiabático ni isobárico. Los cambios de temperatura en una zona provocan movimientos de masas que enfrían o calientan otras regiones. No obstante, aunque el centro de acción del fenómeno de El Niño sea el Pacífico ecuatorial, estos cambios de temperatura en el mar producen cambios en las corrientes de aire y humedad en la atmósfera, que se mueven a enormes distancias y, a su vez, hacen que los ciclos y patrones de lluvias se inviertan.

No podemos confundir los efectos del cambio climático y el calentamiento global: no es que habrá mucho calor o mucho frío, ni muchas lluvias o sequías en todos lados.

Hablamos de un proceso natural asociado a patrones cíclicos en el que interactúan muchos factores que hoy la ciencia puede predecir. Aunque no está directamente asociado a los cambios antropogénicos, sus efectos se recrudecen debido a estos.

Para finales de 2026 y parte de 2027 se sabe con certeza que El Niño tendrá un enorme impacto en el clima y se esperan afectaciones muy duras, específicamente sequías, para la República Dominicana.

¿Se puede medir la intensidad del fenómeno de El Niño?

Sí, aunque no existe una escala puntual como la de los huracanes con la cual se sepa el nivel de daño asociado, sí hay una medición que nos da una visión general.

Un caso muy particular es que, para el mes de septiembre, cuando teóricamente El Niño aún no debe afectar el Caribe, por primera vez en décadas no se forma un huracán en este mes. Aunque suene como algo positivo, debe llamar urgentemente la atención de todos los sectores que intervienen en los procesos relacionados con el agua. Resulta paradójico que veamos a diario varias denuncias de manejos inadecuados en ríos y áreas protegidas, así como la casi nula intervención de las autoridades competentes en la prevención de daños a las cuencas de agua y a la flora en general, mientras la publicidad gubernamental llama a la ciudadanía a concienciarse y prevenir el desperdicio de agua.

¿Se puede predecir si se producirá uno u otro fenómeno?

Sí, aunque no exista una regla proporcional del daño posible, se puede predecir el tipo de fenómeno, su intensidad y su posible duración. Se pueden prever cuáles zonas serán más afectadas y cómo lo serían. Con una serie de indicadores podemos verlo casi en tiempo real y tomar las medidas de contención en las zonas dedicadas a ello y que se consideren más vulnerables.

@mart_rod

En resumen, podemos dividir las zonas más vulnerables en áreas protegidas, agricultura, agua potable, ecosistemas, comunidades e infraestructura. Mediante la predicción de estos fenómenos podríamos pasar de tener un sistema arcaico, reactivo y dependiente a un mecanismo proactivo y totalmente automatizado.

Siempre considerando que la gestión de cuencas, presas de agua, urbanismo, manejo forestal, reforestación eficaz y controles de suelo se practiquen tal como lo permitan las leyes.

Fenómeno «El Niño» con cucharitas

Mapa del nivel del mar durante el evento de El Niño más intenso del siglo XX, medido el 1 de diciembre de 1997. En las zonas blancas, donde hay calentamiento anómalo, se indica una elevación del nivel del mar de 14 a 32 centímetros por encima de lo normal; las zonas púrpuras indican un descenso de la superficie de al menos 18 cm. En verde se muestran condiciones normales

Martín Rodríguez Amiama

Ingeniero, Magister Administración de Empresas, Artista del Lente reconocido con algunos de los premios más importantes del país. Invito a descubrir lo cotidiano e invisible a través de mis ojos, experimentar la belleza, la complejidad y diversidad de la vida capturada en cada foto.

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