República Dominicana cuenta con condiciones para ampliar su producción de etanol y aprovechar este recurso no solo en la elaboración de bebidas alcohólicas, sino también en combustibles, la industria química y nuevos mercados energéticos, afirmó el ingeniero químico Ángel Del Toro durante una conferencia sobre la importancia de este alcohol para el país.
Durante su exposición, Del Toro explicó que el etanol puede producirse a partir de materias primas locales como jugo de caña, melaza, mieles y bagazo. Asimismo, señaló que existe una creciente demanda nacional que actualmente obliga a importar alcohol, principalmente desde Brasil. Según indicó, para este año 2026 se proyecta la importación de más de ocho millones de litros.
El especialista explicó que en el país solo operan dos destilerías: Brugal, ubicada en San Pedro de Macorís, y Alcoholes Finos Dominicanos (AFD). Sin embargo, sostuvo que la demanda de alcohol para usos industriales, farmacéuticos y cosméticos continúa creciendo y depende en gran medida de alcohol desnaturalizado importado, una necesidad que podría suplirse mediante una mayor capacidad de producción local.
Del Toro destacó el uso del etanol como aditivo oxigenante en las gasolinas, una práctica ampliamente desarrollada en Brasil. Explicó que ese país ha implementado mezclas obligatorias de E27 y ha impulsado vehículos flex fuel capaces de operar con cualquier proporción de etanol hasta E100, lo que ha contribuido a reducir su dependencia de los hidrocarburos.
Además, precisó que mezclas más bajas, como E10, pueden utilizarse en vehículos convencionales sin necesidad de realizar modificaciones mecánicas.

El conferencista agregó que Brasil también ha desarrollado una industria integral alrededor del etanol de caña, que incluye la fabricación de vehículos flex fuel y la producción de combustible de aviación sostenible (SAF), un mercado que también es impulsado por Estados Unidos mediante distintas rutas de producción.
Del Toro también abordó las posibilidades de desarrollar una industria alcoholquímica en República Dominicana a partir del etanol y recursos locales disponibles como la caña de azúcar y las minas de sal.
Según explicó, el alcohol etílico podría utilizarse como materia prima para la fabricación de productos como ácido acético, PVC, polietileno y glicoles, ampliando las oportunidades de industrialización y valor agregado.
No obstante, advirtió que el principal reto ambiental para una eventual expansión de la industria destilera es el manejo adecuado de las vinazas. Indicó que por cada litro de etanol producido se generan más de 11 litros de este residuo líquido altamente contaminante, por lo que su tratamiento constituye una condición técnica indispensable para garantizar un crecimiento sostenible del sector.
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